5 muestras de terror precioso y una de regalo

No solo de libros vive la mujer. Y esta mujer pasa muchas horas al día perdida entre vídeos e imágenes. Una nunca sabe de dónde va a surgir la inspiración o qué la va a conmover. Que no os engañe el título del post: quien dice terror habla de miedos. Y no todos los miedos, ni todas las formas de expresarlos, se encuedran dentro del género. De todos modos, sí entran en el conjunto de lo extraño, donde cada vez me siento más en mi casa.

Terror precioso

The separation

9 minutos nada más. El terror precioso de este corto no está tanto en lo que cuenta como en lo que no cuenta. Escrito, dirigido y animado por Robert Morgan, al que he conocido.

La imagen que muestra el vídeo no se corresponde con el lirismo de la historia. Dos heramnos siameses son separados en la infancia. Inmediatamente después los encontramos trabajando juntos en una fábrica de muñecas. uno echa mucho de menos la cercanía, el contacto del otro. Este otro padece un trastorno. Ambos deciden volver a unirse, pero las cosas no salen bien.

¿Por qué terror precioso? La música ayuda, claro; pero también la delicadeza de la historia, que nos muestra la emoción de los protagonistas y deja en los márgenes el verdadero terror: el de la vida que no se narra, la de estos dos hombres encerrados en sí mismo y el uno con el otro. Una vida tan oscura que merece la pena el riesgo que corren.

No, no es terror al uso, pero es una historia excelente. Sin diálogo, porque a veces las palabras estorban. Una obra bella y oscura.

The Little Mermaid

Nicholas Humphries firma este corto de 2011 en el que todo el dinero de producción se fue en el maquillaje de la sirena. Una obra de arte (dijo Alicia desde el efecto deofrmado de la emoción). Sin diálogo, con música tramposa y una ambientación de freakshow que me encandila por lo mucho que disfruto con, de nuevo, lo extraño, esta versión de La Sirenita, gana si el expectador pone un poco de su parte.

Imaginad una sirena atrapada en una exigua bañera de latón que es exhibida noche a noche ante los vecinos de una aldea u otra. Ellos no acuden allí a observar su belleza ni a oirla cantar. Van, como muchos de nosotros cuando acudimos al zoológico, a ver cómo come pescado. En los rostros del público se muestra el asco, la naúsea, que el director nos roba y coloca fuera de plano.

Un momento después, el empresario, que ha desoído las suplicas  de su prisionera, acude a la llamada de una canción cantada por la más bella mujer.

Pensad, cuando lleguéis a los créditos, en el significado del amor. En el sentido de la libertad.

¿Por qué terror precioso? Porque no hay nada más bello que descubrir la verdad. Aunque la verdad sea horrenda.

Sebastian’s Voodoo

Un corto muy corto de Joaquín Baldwin muy en la línea de lo que me gusta hacer con algunas de mis historias. Aquí, dos pequeños muñecos de vudú se dan cuenta de que uno de ellos va a ser utilizado para el fin para el que fue cosido. El brujo, el bokor, va a clavarle la aguja definitiva para terminar con su gran enemigo. Es entonces cuando el otro muñeco decide tomar cartas en el asunto.

Terror precioso, sí, porque habla de las horribles consecuencias de la amistad.

La niña a la que todos olvidaron, incluído el cartero

Un corto de animación muy simple de Katy Towell. Muy simple en el dibujo y la animación, sí, pero no en la historia. A mí me recuerda un poco al trazo de Jesús Guzmán de hace unos años, cuando le conocí.

Esta es una historia de terror precioso contada como un cuento para niños, con una narracón en perfecto inglés británico. Una especie de revisitación de Coraline, a quien sus padres también parecían haber enviado. Yo termino de verla con tristeza. Para mí eso quiere decir que el corto es bueno. No hay emoción mala. Lo malo es estar muerto.

Jacinta

De Karla Castañeda.

Precioso o no precioso, me temo que pocos incluirán este corto en el género de terror. Es una preciosa alegoría acerca de la soledad, pero también es una historia macabra que habla, en un tono melancólico pero honesto, de la obsesión y de la muerte a manos de uno mismo. Esa muerte que llamamos a gritos sin ponerle el nombre de suicidio.

 

Ved estas películas y decidme luego si no os han dejado un surco en alma.

 

La de regalo. Os dejo con ella, sin más. Porque ya lo dice todo ella solita.

TSUME: Terror precioso… o más

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