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Post Scriptum 2: Carne – Nota preventiva de la autora

Post Scriptum 2: Carne – Nota preventiva de la autora

Hablaremos, hoy, de mí.

Porque hablaré hoy de Post Scriptum 2: Carne, la segunda novela de la trilogía. La que sigue a Barro aunque no comparta con ella más que un punto, el de llegada de Alicia, que es el de partida de Adana.

Carne es la novela corta más autobiográfica que haya escrito nunca y que, probablemente, escriba jamás. Muchos decían de Barro que se me veía detrás de los hilos, que la protagonista, Alicia, era yo. Decían también que mis cosas con las relaciones familiares no dejaban lugar a dudas. Pero no es cierto. La emoción desde la que está escrita Barro es mía. La historia es la de todos aquellos que consiguen librarse de las ataduras de lo impuesto. Alicia en Barro es barro y se convierte en persona a lo largo de un proceso introspectivo que cuento a modo de videojuego.

Carne es mi historia personal porque el tema de Carne no es uno mismo, sino el amor.

Los que me conocen un poco saben que el amor es lo único que me importa. Y lo único de lo que nunca tengo bastante. También una de las cosas que no reparto tanto como creo que se debe repartir. Esto último me hace sentir culpable.

Hablemos, pues, de Post Scriptum 2: Carne y hablemos de amor

Carne

Ha pasado el tiempo. Tiempo suficiente para que la humanidad viva en ciudades burbuja. En esas ciudades existen reglas que lo estandarizan todo. Sobre todo la productividad y los sentimientos. En ese contexto.Adana y Adami se encuentran, por azar. Se caen bien, por azar. Por azar, se desean. Lo que no sucede por azar es que ambos sospechen del modo en que se organizan las cosas. Sospechan que hay una trampa. Sospechan que no existen motivos reales para vivir encerrados. Un día descubren que, en efecto, se puede salir de las burbujas. Uno de ellos, Adami, decide huir.

La novela comienza cuando Adana recibe una ¿carta? de Adami en la que este le cuenta que todas sus sospechas se han confirmado. Que un destino diferente al que se ha diseñado para ellos existe. Adami le pide que vaya a buscarle. Adana va. Lo hace debido a la magia que encierran las palabras. A lo mejor os parece que las palabras no son mágicas, ni peligrosas, pero lo son. Y convencen a la gente para hacer cosas. Cosas que de no ser leídas o escuchadas no se harían. Como esas otras cosas, las que se hacen por amor, que es la magia más poderosa.

Amor

Durante toda la novela, os digo, no se habla del amor de Adana, sino del de Adami. Él sí siente un amor romántico. De ella, que es la protagonista y el motor de la acción, no sabemos si está o no enamorada. Yo tengo mi propia teoría al respecto, pero solo es una.

El amor que impregna la novela es ese amor real hacia lo humano, esa magia poderosa. La que lleva a algunas personas muy grandes a ayudar a otras personas. Con riego de sus vidas, a veces. El amor que lleva voluntarios a lesbos, por ejemplo. También el amor de las personas que llenan sus casas de perros y gatos para que esos perros y gatos no mueran a manos de otras personas.

Yo siempre había creído de mí misma que mi idea sobre la especie humana era negativa. Escribir Post Scriptum 2: Carne me ha demostrado que esto no es cierto. Yo creo que las personas no somos malvadas. Somos profundamente cobardes y estúpidas. Nos comunicamos fatal y tenemos miedo. Pero ¿qué pasaría si la comunicación real existiese? 

¿Y si todos supiésemos cómo se sienten los demás?

Ursula K. Leguin escribió sobre esto mucho mejor que yo en Más vasto que los imperios, y más lento (claro, que esta mujer lo hace todo mucho mejor que yo, y que casi cualquiera). Leí el relato después de escribir Carne y me sentí un poco redundante y absurda. Pero ya estaba escrito, así que…

La cuestión fundamental es esa: ¿Y si de verdad nos comunicásemos en lugar de hacer preguntas al tun tun sin pararnos a escuchar las respuestas? ¿Y si supiésemos lo que de verdad siente una persona cuando se muere su gato, o su madre? Mi conclusión es que nos amaríamos más. Nos amaríamos mejor. Adana sale de su ciudad burbuja ¿por qué? ¿Por el amor? ¡no! A Adana la atraen las palabras de Adami:

  • Las palabras previas a su viaje, que hablaban de sispechas. Palabras asépticas pronunciadas dentro de escafandras
  • Las palabras posteriores, que describen SENSACIONES nuevas que ella también quiere sentir.

La novela termina cuando la comunicación real es al fin posible.

¿Y en serio que Carne sigue a Barro?

Post Scriptum 2: Carne - Nota preventiva de la autora

 

Lo explicaré una vez más 🙂

Me parece justo.

En Barro Alicia nace, se desdibuja y pasa por una serie de aventuras para volverse a dibujar, con un contorno nuevo y un relleno nuevo. Alicia está a punto de irse cuando Barro termina.

Adana, que tiene muy claro quién es, sale de su zona de confort al comienzo de Carne. Las protagonistas de Barro, Carne, y el futuro Sombra forman un solo arco argumental.

Alicia no es Adana, y sin embargo

Si lo he hecho bien, las decisiones de Adana os parecerán decisiones de Alicia.

Las emociones de Adana os encajarán en la personalida de Alicia.

Adana surge de una madriguera de conejo y regresa a un mundo real para descubrir que la realidad no es la que, literalmente, le habían enseñado por la tele.

Solo me queda esperar que leáis Post Scriptum 2: Carne. Y que lo disfrutéis.

Contesto preguntas en Tuiter y Facebook.

(sí, preferiría que esto se entendiera a la primera; pero, querides lectores, me habeís traumatixado).

5 elementos necesarios para crear terror

5 elementos necesarios para crear terror

Hace nada, unas poquitas semanas, os daba, porque así soy yo, un alma generosa y amable, 20 ideas para escribir una hitoria de terror, con ejemplos y propuestas; l0 que no está mal, ni mucho menos. El artículo ha tenido más repercusión que aquel que se titulaba Alicia, Tetas y que también cuenta una historia de terror, mucho más real y sufrida por un montón de mujeres que no se llaman Alicia. (#Meetoo)

Hoy vamos a hablar de lo que tiene que tener, sí o sí, cualquiera de esas 20 historias de terror para que den miedo. Porque por mucho que cojas una coctelera, metas dentro tres vampiros, una casa encantada, zarzas parlantes, una señora con ojos rojos y lo agites todo al ritmo de bloody mary, si no sigues unas pocas normas no vas a tener éxito.

¿Qué es el éxito para una escritora de terror?

Esta es fácil: que sus historias de terror den miedo.

 

Personalmente encuentro muy difícil asustar a nadie con una historia. Una se pone delante de la tele y la banda sonora de una película, las apariciones sorpresivas y la atmósfera suelen apañárselas bastante bien para causar sobresaltos, pero eso se pierde cuando la historia la estás leyendo. Vamos, que no es lo mismo que te aparezca un señor de la nada en medio de una habitación con cuerpos colgando de ganchos de carnicero, acompañado por un piano ominoso o unos violines que chillan a leerte esta frase.

Por mucho que pongas “de repente”. De hecho, poner “de repente” es un aviso de que algo va a pasar. Mejor no poner “de repente”. Hay unas cosas que se llaman puntos, comas, puntos y comas y.

Puntos y a parte.

Que solucionan con cierta eficacia lo del “de repente”. Pero eso es otra historia y… bueno, ya sabemos lo que hay que hacer con esas otras historias.

¿De dónde surge el terror? ¿Cómo se induce el miedo?

Esta es menos fácil, pero tenemos la suerte de que Juan Gonzélez Mesa lo explica estupendamente es su artículo El Terror, un juego de niños; publicado en el número 7 de la revista Supersonic, que podéis encontrar haciendo click (Y puesta a mencionar números molones de Supersonic, en el 8 hay un relato mío de terror new weird. Una no debe teorizar por teorizar).

Juan explica, en un texto muy fácil de leer y cargado de esa verdad aliñada con mala leche que tanto admiro de sus escritos, que el terror, el miedo del lector, nace de un sentimiento de INDEFENSIÓN. Anotadlo bien: vuestras lectoras deben sentirse indefensas, vulnerables. Deben creer que algo malo, muy malo, les puede pasar.

Vuestras lectoras deben sentirse indefensas, vulnerables. Deben creer que algo malo, muy malo, les puede pasar.

El miedo es una reacción espontánea, racional, primitiva, que sirve para salvarnos de un peligro. Una buena escritora de terror debe saber qué situaciones, experiencias o personajes son capaces de crear por sí mismos una situación de alerta. Juan habla de lo que se siente cuando alguien tres veces más grande que tú se te acerca con la intención clara de darte la del pulpo. Pero lo dice mejor que yo, leed el artículo.

Una buena escritora de terror también debe saber cómo crear esa sensación poco a poco. En realidad se trata de que tus lectoras se encuentren con cosas que no saben muy bien cómo interpretar, que no cuadran, que no parecen del todo razonables. Introduciéndolas de manera sabia, en escalada, por ejemplo, la lectora se encontrará inquieta al principio y la tensión irá aumentando hasta que se resuelva la historia. Con suerte en un clímax apoteósico y bla bla bla.

Recuerda que no vas a hacer que quien te lee salte del asiento. Salvo que seas una genia, en cuyo caso te ruego que me envíes unas epiteliales para clonarte y explotar tu talento en mi propio beneficio. Gracias.

La tensión, la inquietud, ese picor que se instala allá por la zona del hipotálamo y que a lo mejor provoca un sueño intranquilo, o que las imágenes de tu historia regresen a la cabeza de quien las ha leído unas horas, unos días o unos meses más tarde son mis metas.

Cómo crear miedo, qué es el terror, indefensión
Si te digo que tengo pegadas las patas a la rama y que el agua sube te da miedo?

 

¿Cómo se consigue crear ese sentimiento de indefensión?

Vamos a lo que veníamos desde que hemos hecho click porque el título del artículo contenía un número y una promesa:

1.- Empatía

No vamos a inventar la rueda. Igual que en todas las historias de todos los géneros del mundo, para enganchar a tu lectora tienes que hacer que empatice con tu protagonista. O con todos los secundarios a los que vas a matar poco a poco de horribles formas. Si en una historia de terror no haces que lo que vaya a pasar traspase la frontera del papel, tu lectora habrá perdido el tiempo.

Yo leo terror para que se me quede mal cuerpo primero y para sentirme a salvo después ¿Por qué se me queda mal cuerpo? Porque durante un momento me creo que algo malo puede pasarme (me siento indefensa). Eso sucede porque empatizo con los personajes, la autora es capaz de hacer que yo me ponga en su pellejo. Luego, cuando termino de leer, es cuando me siento a salvo de nuevo. Porque salgo de la historia y regreso a mi cuerpo de Alicia Pérez Gil, escritora de terror, separada de lo paranormal gracias al anodino hechizo de la realidad. Creo que eso sucede en este relato de aquí.

Cómo crear terror, dar miedo
No me digas que no has cerrado la mano por puro reflejo y dentera.

Que tu lectora empatice no quiere decir que tus personajes deban caerle bien. Oh, no. Yo tengo una fama muy merecida de escribir personajes femeninos que caen mal a mis lectoras. Echa un vistazo a la lectura conjunta de Inquilinos que organizó la Nave Invisible en junio de 2017. No escribo sobre personas admirables o encantadoras, sino sobre gente mezquina y pequeña, débil o torpe. Pero es que ¿te cuento un secreto? Aunque todas queremos creer que somos buenas, generosas, fuertes y honestas, incorruptibles y todo lo demás, en nuestro fuero interno sabemos que somos humanas y por eso nos identificamos con personajes imperfectos.

Haz imperfecto a tu personaje para generar empatía.

2.- El tempo

Hablaba más arriba de crear una escalada de inquietud para llegar a un punto de tensión que se resolviera en el famoso clímax. Para encontrar el punto justo y que esto funcione hay que leer mucho relato de terror y ver alguna película buena del género. Como espectadora desengañada no me queda más remedio que soltar un clásico del celuloide: El Exorcista. Intenta quitarte de la cabeza las escenas de la segunda mitad de la película, que han perdido vigencia y que además no son las que dan miedo. Lo que da miedo es lo que pasa antes.

Cómo crear terror, dar miedo
La imagen es de Jesús Guzmán. Está en Instagram como @JESUS_GUZMAN_ILUSTRADOR y Twitter como @Pandoretas. También está en Facebook y es fan del género de Terror. Acepta encargos y vaís a querer hacerle uno 😉
  • El sonido de cosas que reptan por el ático limpio.
  • Las trampas para ratas vacías.
  • El frío inopinado
  • La ciencia incapaz de resolver el misterio de lo que le sucede a una NIÑA INOCENTE.
  • Las sombras intermitentes en un fotograma o dos.
  • La mentalidad obtusa de quienes deciden creer que no pasa nada porque no pueden explicarlo.

En el momento en que aparece el Padre Karras y Reagan habla raro ya estás más mosqueada que todas las cosas. Por cierto, el libro es mejor que la película. Y eso que la adaptación es estupenda, de las mejores de la historia del cine de terror.

Blatty te lleva de la mano por un montón de cosas que no cuadran, que te ponen en alerta, que te preparan para salir corriendo en el momento en que aparece el peligro.

Hace poco escribí un relato para mis mecenas de Patreon basado en esta técnica. Se llama Yo soy Aquel y tiene como leit motif la famosa canción de Raphael. Durante el paseo de una chica, Marina, suceden cosas extrañas. Si lo he hecho bien, cuando llegues a la página 12 (tiene 15) dudarás de si Marina está loca, si ha viajado en el tiempo o si hay una entidad maligna que por la noche la persigue. Porque hay detalles aparentemente contradictorios que construyen al menos dos discursos complementarios. Las historias de desdoblamiento de la personalidad usan mucho este recurso. Pista: la mía no es una historia de desdoblamiento de personalidad. Pero Deabru… Bueno, puedes echarle un vistazo si quieres. Y si no te gusta, pues nada. Me cuentas por qué J

3.- La atmósfera

Si hay un género en el que la atmósfera es importante, ese es el terror. A ver, que ya estamos con lo mismo de siempre: hospitales abandonados, orfanatos, quirófanos sucios, sótanos, casas abandonadas, bosques tenebrosos, montañas alejadas, castillos de Drácula… Todo eso estaba muy bien en los tiempos en los que estaba muy bien, que no son estos. Vivimos en la era de internet, momento histórico en el que a la gente le da más miedo un unfollow en Twitter que las sombras como garfios proyectadas por las ramas de los árboles.

Cómo crear terror, dar miedo
Esta es una buena novela de terror que incumple algunas de las cosas que os cuento en el post. Así es la vida del las autoras de terror…

La atmósfera no tiene por qué ser un personaje. La Casa Usher (además de ser el próximo relato de mi retelling de Poe) está muy vista y tienes que ser tan buena como Nieves Mories en la colina de los arándanos para que funcione. Ahora hay excursiones organizadas para grupos a lugares que quizá fueran escalofriantes pero que se han convertido en parques temáticos de cartón piedra. Hay que dar miedo en lugares domésticos. Hay que convertir la oficina, la cocina de tu casa, el salón, el parque donde juegan los niños del barrio, en lugares aterradores. Y sí, es un poco repetitivo, pero hay que hacerlo colocando en ellos elementos que no deberían estar allí. El ejemplo de autor ideal para tratar lo inapropiado como si fuera lo normal es Kafka. No me canso de citar la primera frase de La Metamorfosis: “Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto.” Y ya está. Kafka no carga más las tintas.

Unos ejemplos de cómo hacer algo parecido con los escenarios.

  • Armando llevó a los niños a su parque favorito, el del ahorcado.
  • Almudena se levantó con los ojos pegados de legañas y saludó al sumidero del lavabo. A veces el eco le respondía. Así se habían construido esos bloques.
  • Rita imaginó que cuchillas a lo Ben-Hur salían de los tapacubos de su Renault. ¿Cuánto le duraría el atasco si dispusiera de esas cuchillas?
  • Roberto abrió la puerta del cuarto de servidores. Siempre le parecía que respiraban. El frío tampoco ayudaba a convertir la habitación en un lugar agradable.

¿Os dais cuenta de en qué se diferencian las dos últimas frases de las dos primeras?

4.- El punto de vista

Sí, el Parque del Ahorcado y el sumidero que contesta se parecen más a Gregorio Samsa que las cuchillas de Ben Hur y el cuarto de servidores. Un narrador omnisciente en tercera persona, alejado de los hechos y de las emociones del texto requiere de una pericia mayor a la hora de generar descripciones extrañas. O a lo mejor es que yo me apaño mejor con los puntos de vista subjetivos que se pegan al personaje todo lo posible sin convertirse en una primera persona.

Cómo crear terror, dar miedo
Hola, soy tu punto de vista.

Si has logrado que tus lectoras empaticen con tus personajes, estos puntos de vista claustrofóbicos te darán una gran variedad de recursos para –una vez más- generar extrañeza y por tanto inquietud y por tanto tensión y por tanto un clímax cuya resolución resulte satisfactoria.

¿Qué puede hacer un punto de vista estrecho por ti?

  • Te deja manipular la realidad a gusto del personaje cuya perspectiva adoptes. Si tu narradora cuenta las cosas desde la óptica de alguien con cierto grado de paranoia inducido por el uso de la cocaína, tu lectora va a contar con una realidad distorsionada. Ya verás tú, autora, cuando y cómo le cuentas la verdad.
  • Te deja entretejer la realidad del personaje con la realidad de la narración. A mí me encanta jugar con el decórum para estas cosas. Ya sabes, tu personaje tiene unas características y un modo de hablar determinado y tu narradora tiene otro. Alternar ambos de manera razonable da pistas, sí, pero también crea disonancias cognitivas. Y el cerebro reacciona poniéndose muy alerta cuando no es capaz de integrar todos los elementos que le presentas.
  • Te ayuda a crear esa empatía. Hay que tener cuidado con las emociones. Sobre todo hay que tener cuidado porque son todo lo contrario de Beatlejuice: cuando las nombras tres veces, desaparecen. Así que si te acercas lo bastante como para mostrar esas emociones sin mencionarlas, es posible que tu lectora las sienta también más cerca de ella que si se las cuentas. En “Rita imaginó que cuchillas a lo Ben-Hur salían de los tapacubos de su Renault. ¿Cuánto le duraría el atasco si dispusiera de esas cuchillas?”, la primera frase es muy lejana, pero la segunda te mete de un tirón en la cabeza de Rita. Te plantea una pregunta que quieres contestar. ¿O no?

5.- Spielberg tiene razón: es mejor no conocer al malo desde el principio

Nos dolerá más o menos, pero hay que ser muy bueno para presentar al villano como villano desde el principio y que la historia siga creando tensión. No es imposible, Ahí tenéis Agramonte, de Yolanda Camacho, que de todas formas juega con muchos de los tópicos del género de… del que trata en Agramonte, no desvelemos nada que no deba ser desvelado.

Cómo crear terror, dar miedo

Si el terror es nuevo para ti o si quieres ir a lo seguro, prueba a esconder el origen del mal. Esto está muy enlazado con lo que decíamos de que el cuerpo se pone en modo alerta para salvar el peligro. Puedes dar pistas, pistas que no sean definitivas. Porque reconocer el peligro no elimina la alerta, solo afina sus mecanismos. Pero si tu lectora sabe a dónde vas, cómo vas a llegar y lo que te espera allí ¿no es más fácil que cierre tu novela y busque nuevas emociones en otro sitio?

Debes llevarla de la mano por un laberinto de inquietud, por una caseta de feria de aquellas con suelos inclinados, perspectivas estrambóticas, luces intermitentes y muchos espejos. Que crea que el asesino es el mayordomo para que puedas matar al mayordomo en la escena siguiente.

Eso sí: recuerda siempre, siempre, siempre, que el terror, por mucho que beba de la confusión en ocasiones, si no es coherente no es terror: es trampa.

si no es coherente no es terror: es trampa.

Concurso de microrrelatos Inktober con La Maldición del Escritor.

Concurso de microrrelatos Inktober con La Maldición del Escritor.

Microrrelato de terror La madición del escritor

Pues sí. No soy dibujante, pero me encanta el Inktober, así que me he decidido a participar en este concurso de microrrelatos. Más que por el premio o la competición, porque me apetece jugar con las reglas de otros, que son las que aparecen en la página que se abrirá si haces click en la imagen. También me apetece hacer un pequeño experimento.

Los micros no son lo mío, pero la práctica hace al maestro, así que voy a practicar este mes y voy a escribir una micronovela. Es decir, una novela con 31 capítulos de 150 palabras cada uno. Será de terror y estará ambientada en el oeste. ¿Por qué en el oeste? Porque el año pasado me casé en Las Vegas e hice muchas fotos que tengo por ahí muertas de risa.

Aclaraciones:

  • El micro de hoy lo he escrito hoy.
  • El de mañana lo escribiré mañana.
  • No voy a escribir varios el mismo día ni a adelantar trabajo ni a planear.
  • La idea es que sea un proyecto de improvisación.
  • Por supuesto, todos los micros serán relatos autoconclusivos con entidad independiente.

Iré actualizando esta entrada a diario con el capítulo correspondiente. Os dejo hoy el primero. El concepto obligatorio era RÁPIDO.

Microrrelato de terror - Rápido

 

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Una opción para publicar: te presento a Ficción Científica

Una opción para publicar: te presento a Ficción Científica

Hoy te presento a Ficción Científica

Hoy quiero presentarte una red social con menos usuarios que Twitter o Facebook pero mucho más específica y cercana a tus intereses. Y es que supongo que te has pasado por este blog y por ningún otro en el mundo mundial (deja que sueñe) porque disfrutas leyendo, escribiendo o ambas cosas. En ese caso, FICCIÓN CIENTÍFICA ES TU RED.

Ficción Científica recibe manuscritos todo el año

Y no busca profesionales de reconocido prestigio, aunque entre los muchos nombres que se encuentran en su haber están el de Juan González Mesa, Daniel Pérez Navarro, So Blonde y el mío propio.

¿Qué buscan exactamente?

Buscan historias cortas que ronden las 1.000 palabras. Aunque si tu texto les gusta no lo descartarán porque sea un poco más largo. A mí me ofrecieron en una ocasión publicar un relato largo en varias entregas.

Publican ficción de género fantástico; es decir, fantasía, ciencia ficción y terror. También hacen reseñas. De hecho, si me buscas entre sus autores encontrarás 5 historias de terror mías y las reseñas de tres de mis libros: El tren de la felicidad de Felicity Happiness es lo primero que publiqué con ellos.

Sí, ya sé que es un poco pesado referirme todo el tiempo a mí misma, pero es que quiero que te quede claro que hablo solo y exclusivamente por experiencia propia, así que no me queda mucho más remedio.

¿Hay contraprestación económica?

No. Ficción Científica no paga.

Pero mi experiencia personal con ellos (sí, otra vez yo) me lleva a recomendártelos por varios motivos:

  • Ampliarás tu audiencia y por tanto saldrás de la zona de confort de los lectores que ya conoces. Esto quiere decir que te expondrás a un público más amplio y por tanto recibirás nuevas críticas y puntos de vista.
  • Publicarás con gente a la que quizá admires (en mi caso fue así y todavía recuerdo el regustillo de placer).
  • Una vez al año sacan un e-book recopilatorio de todos los relatos publicados en la página. Se trata de un volumen de descarga gratuita. Es un modo fácil de empezar a hacerse un hueco, de conseguir que tu nombre resuene más allá de quienes ya te conocen. Una vez más, yo lo hice y me ha servido. Si no, no lo recomendaría.

En esta página podéis descargar no solo el último de esos recopilatorio, sino una obra que os dejará boquiabiertos: Lusus Nature, de Teresa P. Mira de Echeverría

 

Ficción Científica es un buen proyecto, una de esas iniciativas llevadas a cabo por personas amantes de la literatura de género que desean leer y que otros los lean y que por eso se ocupa en primer lugar de los que escriben. Ficción Científica fue una de las primeras webs que me pidió un texto y lo publicó. Yo no soy una Lannister, pero me gusta pagar mis deudas, y las mayores deudas son las que he contraído por lealtad hacia aquellas personas que en algún momento creyeron en mí.

De todas formas, lo mejor que puedes hacer es ponerte en contacto con ellos y ver si su web y su propuesta te convencen. Si es así, te invito a que compartas la iniciativa. La literatura merece espacio. Merece hacerse grande .

 

 

 

 

20 temas que tratar en una historia de terror (con ejemplos y propuestas)

20 temas que tratar en una historia de terror (con ejemplos y propuestas)

¿Pero es que se pueden escribir historias de terror originales?

Dicen que el terror es un género difícil, que la gente ha dejado de asustarse con la ficción porque, bueno, para provocar pesadillas ya tenemos el telediario. Pero tú, como yo, te has empeñado en escribir sobre cosas que dan miedo. Además, como a mí, te cansa la violencia gratuita, la sangre injustificada y te sabes de memoria las motivaciones de quienes matan por placer al estilo de Hannibal Lecter.

A lo mejor todo lo anterior te ha llevado a pensar que el terror está caduco, que se ha escrito todo lo que se puede escribir sobre fantasmas, maldiciones, vampiros, monstruos varios y todo eso que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en terror. Y puede que algo de verdad haya en ello, pero es que el miedo surge de muchos más lugares y de muchas más formas. Y si no surge, nuestra es la responsabilidad de hacerlo nacer… Igual que hizo Mary Shelley.

Te propongo veinte modos de enfrentarte al terror y algunos ejemplos de cómo autoras a las que deberías leer los han empleado.

1.- La transformación.

Puede que haya muchos programas de telerealidad que hablen de cambiar el cuerpo de las personas como si fuera algo positivo, pero el hecho es que las transformaciones que se producen en nosotros sin que lo hayamos pedido no nos hacen mucha gracia.

¿Qué pasa cuando te leventas por la mañana con un lunar en la cara que no tenías al acostarte? ¿No te preguntas si será cosa de la edad o si se trata del primer indicio de un cáncer? El cuerpo es la primera frontera de la identidad y la identidad es frágil. Si no lo fuera, el fútbol no se convertiría en un campo de batalla, ni las redes se inflamarían como lo hacen cada vez que una persona emite una opición. Creemos que somos lo que parecemos, lo que nos gusta, lo que comemos, las películas que vemos.

Ahora ¿cómo utilizar la identidad en una historia de terror? La propia Mary Shelly lo hizo en su relato Transformación y Kafka en su Metamorfosis, pero nosotros no escribimos terror gótico. A cambio somos personas con una gran capacidad de observación y sabemos a qué nos aferramos cuando nos miramos en un espejo. Solo tienes que identificar tu rasgo más distintivo y eliminarlo o cambiarlo por otro. Imagina que un buen día se te cae una uña, y al día siguiente otra, y el tercer día ya no tienes uñas, sino piedras preciosas. A.S. Byatt hace algo parecido en Una mujer de Piedra, un relato de su Libro oscuro de los cuentos. Pero no hace falta que nos pongamos trágicos. Imagina que una mañana te levantas y tu plato favorito te da arcadas ¿Por qué podría pasar algo así? ¿Y si lo siguiente es que te repugnen las ideas del partido al que votaste? ¿Qué consecuencias podría tener eso?

2.- La invasión.

Si la transformación pone en jaque la identidad, la invasión ataca al control. Tú sigues siendo tú y estás en tu cuerpo, sigues adorando la tarta de manzana, pero hay alguien que te obliga a a comer brócoli porque se ha instalado en tu interior y no te permite seguir con tu vida tal y como la conocías. Por supuesto, libros como El Exorcista hablan de las típicas posesiones diabólicas, pero no es demonología todo lo que reluce. Daniel Pérez Navarro en un fragmento de MobyMelville usa la posesión para contar un drama dieciochesco. En nuestro caso queremos darle un nuevo aire a esto de perder el control sobre nuestro cuerpo o sobre nuestro cerebro: drogas, alcohol, sonambulismo, personalidad múltiple, personajes que no saben que tienen el poder de que algunos de sus pensamientos se hagan realidad, el mundo entero de los sueños…

3.- La mala conciencia.

Este es uno de mis favoritos. Lo que es capaz de hacer el ser humano para lavar su conciencia entra por la puerta grande en el mundo del terror literario. Como cometí un pequeño error que quiero solucionar me hundo cada vez más en un cenagal de maldad.

Ejemplo para tu uso y disfrute: alguien va a que le lean las cartas del tarot. La cartomante predice un hecho determinado que no se produce. Y no se produce porque ese día ella no está para ejercer, pero en lugar de decir que no, hace la tirada porque necesita el dinero. Influenciada por la lectura, la clienta precipita el hecho que jamás debió producirse. Esto afecta profundamente a la cartomante ¿Qué se te ocurre que puede pasar a partir de ahora? ¿Y si hay alguien o algo manipulando a esa cartomante y en realidad la lectura sí era buena? Es un buen inicio y será la mala conciencia de la protagonista la que determinará cómo se desarrollen los acontecimientos.

No se te habrá escapado que en el ejemplo intervienen más de un elemento. En este caso, la invasión, la manipulación, se une a la mala conciencia. Combina y vencerás. Hazme caso.

4.- Lleva al límite sentimientos positivos

Otro de mis favoritos: coge a tu protagonista y averigua de qué es capaz por amor. El ejemplo más evidente nos lo dan los clásicos: Drácula se enfada con Dios porque su esposa ha muerto y a partir de ahí todo es muerte y destrucción.

Un niño que es capaz de las mayores barbaridades para hacer más fácil la vida de su madre puede convertirse en un filón. O una amiga que quiere salvar a otra.

Así, a priori podría no parecer gran cosa, pero ¿Y si el niño y su madre son Dioses primigenios? No, no me refiero a pulpos gigantes, sino a infiltrados con mucho poder. En realidad la historia de terror es de terror porque retuerce los elementos de una historia común: lo que es bueno pasa a no serlo o, al menos, a resultar sospechoso.

5.- Usa el arquetipo del Rey Midas.

La imagen es de https://www.flickr.com/people/centralasian/

Arquetipo, divino tesoro. El Rey Midas pidió el deseo de que todo lo que tocara se convirtiera en oro. El hombre, claro, se murió de hambre. A lo mejor estás pensando que si está escrito no se puede tocar… ¡Error! Imagina otros poderes malvados. Imagina que tu prota tiene que dejar de hablar porque todo lo que dice se materializa. O porque todo lo que piensa se hace realidad. A lo mejor no es el protagonista quien tiene el poder, sino un personaje secundario al que se busca para usarlo como arma.

Usa cualquier otro arquetipo y dale la vuelta. A lo mejor la princesa estaba encerrada por un buen motivo y cuando llega el caballero a salvarla desata las siete plagas sobre el reino. O a lo mejor lo que obtienes cuando besas a la rana no es un príncipe azul, sino otro tipo de ser.

6.- ¿Y qué pasa con los grandes monstruos clásicos?

Hablemos, por fin, de vampiros. Los vampiros han sido traidos, llevados, maltratados y hasta se los ha hecho brillar. En realidad son seres sanguinarios que se alimentan de sangre humana y que DEBEN vivir eternamente (si no los matas o se matan, siguen viviendo en plan conejito rosa de anuncio de pilas). Anne Rice ya hizo que nos enamorásemos de ellos, así que deja eso a un lado. Nada de seres oscurosa que brillan. No me cansaré de repetirlo: brillitos vampíricos NO.

Se puede tratar a todos los clásicos de un modo diferente. Imaginemos a la familia Van Helsing. Imaginemos que han capturado al último vampiro. Imaginemos que lo torturan hasta casi matarlo cada noche, que lo exponen al sol naciente cada amanecer pero que permiten que se regenere para poder continuar con su tradición familiar ¿Quién es el malvado en esta historia?

NOTA: Yo te dejo la idea para que la desarrolles, pero que conste que es la que más me gsuta de todo el post, así que mencióname en los créditos. Gracias 😉

7.- Lugares cotidianos que se convierten en laberintos o mazmorras

Personalmente no me gustan las estaciones de tren ni los pasillos con muchas puertas. De hecho, una puerta cerrada es terreno abonado para que seres como Barbazul o la señora Agramonte hagan su agosto a costa de la curiosidad empedernida de otros personajes. El motivo por el que no me gustan las estaciones es que leo fatal los horarios de trenes y termino sintiéndome estúpida al subir y bajar siete veces el mismo tramo de escaleras. Se puede aprovechar este sentimiento de pequeñez y aderezarlo con ciertas gotas de sentirse observado o una ligera amenaza de muerte. En relatos que suceden en laberintos se combinan el miedo a perder el control, el miedo a la muerte y el miedo a quedar expuesto.

8.- La tecnología

El miedo a la exposición del que hablaba ahí arriba se puede explotar de muchos modos ¿Y si cada botón o tecla que pulsas a lo largo del día envía información a algún lugar. Pero no cualquier información, sino información concreta sobre ti. Yo ya me estoy preguntando quién puede querer esa información y para qué.

Piensa que cada huella dacticar podría servir para reproducir tu identidad y de que esa reproducción puede hacerse de muchos modos y tener muchas consecuencias ¿Y si te clonan y tratan de destruirte? ¿Y si usan tus datos para culparte de algo que no has hecho?

9.- El doble.

Este es un tema recurrente que comienza en las historias de gemelos y quizá termine en la clonación. Entronca con el problema de la identidad y puede llevarse por derroteros casi infinitos. Seguro que lo primero que se te ha ocurrido es que tu doble sea malvado, pero ¿Y si ha llegado para salvarte de tu propia maldad? ¿Y si el doble eres tú? La cantidad de conflictos éticos que pueden contemplarse en este tipo de historias es espectacular. Con qué tintes específicos de terror los cubras es cosa tuya.

10.- Sombras y espejos

Puede que lo que ocurra no sea real, que suceda en submundos, o en los reflejos de agua y cristales. Puede que allí el cesped se vea más verde ¿Seguro que conoces lo que crees que conoces? Descubrir secretos propios o de otros siempre es un buen punto de inicio para un relato de terror. Que se lo digan a Mr. Hyde.

11.- Acude a la historia.

Llevamos 2.017 años de historia si contamos desde el nacimiento del hombre aquel que terminó tan mal.  Son muchos más de historia anterior a ese hecho, más la prehistoria. Casi todo lo malo que la especie humana podía hacer ya lo ha hecho, así que si te falta inspiración acude a las páginas más macabras de la historia. Puede que se te haya ocurrido la inquisición o la Gran Guerra, pero eso no es más que la punta del iceberg. Leopoldo II en El Congo, Idi Amin, Pinochet, la Biblia. Date una vuelta por Google y se te pondrán los pelos de punta. De hecho, Margaret Atwood no inventó prácticamente nada en lo que se refiere a las torturas y humillaciones sufridas por las mujeres en El cuento de la criada. En el prólogo de la última edición explica que no quiso poner nada de su propia cosecha, sino usar lo que la historia ya había utilizado.

Y es que damos mucho miedo.

12.- La naturaleza.

En El Principito te sueltan lo de la boa constrictor que se ha comido un elefante y se quedan tan panchos. Pero el hecho es que una buena combinación de bichos como la boa y mala baba humana puede terminar contigo en el estómago de algo. Pero no es solo eso ¿Conocéis a ese bicho que es capaz de sobrevivir en el espacio? ¿Sabeís lo de las bacterias que viven en el intestino? ¿No os estáis muriendo de urticaria? Pues eso. Argh. Me voy a por el 13, que esto me pone malita.

Y eso que no ha hablado de parásitos ni de plantas, dos de mis terrores favoritos. En serio ¿Por qué creeís que las plantas crasas tienen las hojas gordas? Comen gente, os lo digo yo. Una hiedra con mala leche puede cargarse un edificio. Son lentas, sí, pero no les prestamos atención y eso no puede acabar bien.

13.- Quita algo de la sociedad

Funcionamos como lo hacemos porque tenemos todo lo que tenemos. Si nos quitas alguno de los elementos a los que estamos acostumbrados, se darán cambios sustanciales que podrían ser terroríficos. Echa un vistazo a este relato de Gaiman.

Por hablar de algo menos drástico ( o no) Imagina que desaparece el papel, todo el papel del mundo. O que todos perdemos el olfato. Todos, también los animales no humanos ¿Y si desaparece el dinero? ¿Y si un buen día todos los pobres se despiertan sin saber qué es el dinero o para qué sirve? Los ricos no, los ricos sí lo saben pero ¿cómo ejercerían su poder?

14.—Pon algo que antes no estuviera.

De nuevo, el truco consiste en alterar el equilibrio conocido. Una persona que de repente aparece de más en cada familia, un cadáver que regresa y que ni siquiera es consciente de haber muerto. O que todo el mundo engorde 100 gramos al día sin saber por qué o cómo evitarlo. O aparece una nueva raza.

¡¡¡Sí!!! Puedes usar cualquiera de estas ideas, pero déjame un enlace para que lea tu relato.

15.- Dios

No hay mucho que decir al respecto. Trae a Dios a la tierra, dótalo de sentimientos humanos y ya veremos qué pasa con todo ese omipoder…

16.- Instintos humanos

Explota los peores. Experimentos como el de la Prisión de Stanford  o el de Experimento de Milgram  ponen de manifiesto lo que las personas somos capaces de hacer en determinadas circunstancias. Echa un vistazo a los enlaces y seguro que se te ocurre alguna maldad que perpetrar. Literaria, alguna maldad literaria.

17.- La reducción al absurdo

Escoge un buen hábito, el que sea, y conviértelo en una obsesión. Hacer deporte, ayudar a los demás, comer sano…

Imagina a alguien tan empeñado en echarte una mano que te asusta, que te acosa ¿por qué podría estar comportándose así? ¿Qué sucederá si se lo impides? ¿Qué podría suceder si se lo permites?

18.- Tu amiga la literalidad

En “Pedazos”, Lisa Tuttle hace que los recuerdos de las relaciones terminadas de la protagonista aparezcan en su cama de forma física. Así, se encuentra con el pie de uno de sus amantes, el torso de otro…

Tú puedes escoger una frase hecha, una que te de mal rollo y hazla real. A quien madruga Dios le ayuda podría convertirse en la lucha sin cuartel de los habitantes de un pueblo por ser los primeros en levantarse cada mañana. Tampoco me hagas mucho caso, llevo 18 posibles ideas y la cosa flojea. Pero el refranero está lleno de frases que puedes convertir en realidad. Imagina el ojo por ojo ciente por diente

19.- Los mejores deseos

Toma los deseos más comunes y dales una vuelta de tuerca ¿Qué podría tener de malo que de verdad hubiera paz en el mundo? ¿Y si no se pasara hambre en ningún lugar? ¿Y si todo el mundo tuviera sus necesidades básicas cubiertas? O, mucho mejor ¿Cómo se ha conseguido que eso suceda? Se trata de una macro utilización de la imagen del pueblo idílico donde algo huele a podrido bajo la crema del pastel.

20.- Cuestiona las reglas.

Da significados diferentes a las señales que vemos a diario. Lo mismo para costumbres que parecen inofensivas ¿Por qué la gente se lanza a las terrazas durante el verano? ¿Qué les obliga a salir de casa? ¿Y si tu protagonista decide no salir? ¿Qué pasa durante la hora de la siesta? ¿Qué hacen las madres durante las horas de colegio y por qué cada vez hay más actividades extraescolares?

Verás que en la mayoría de los 20 puntos hay preguntas. En realidad el terror, como comentaba antes, se basa en dar respuestas diferentes a preguntas conocidas. Por supuesto, puedes contestar a todas ellas con las respuestas tipo, pero entonces te van a salir unos bonitos ensayos sociológicos, no una historia de miedo.

A estas cosas que te propongo hay que darles una vuelta, ponerles sus trajes de gala gótica y darles una atmósfera adecuada. Pero ya hablaremos de esto en otra ocasión. De momento, espero que alguna idea haya brotado en tu cabeza mientras leías. Y deso con todo mi ensangrentado corazón que me permitas leerla.

Oye, y si se te ocurren más ideas, cuéntamelas ¡que la vida es larga y hay mucho que escribir!

Un millón de amigos: el relato de los 500 seguidores de Twitter

Un millón de amigos: el relato de los 500 seguidores de Twitter

Buenas tardes:

Una entrada cortita, apenas lo justo para avisaros de que existen 500 personas que me siguen. Yo espero que no lo hagan con idea de que les lleve a ningún sitio porque tengo tendencia a caminar en bucle. Sea así o no, prometí un relato gratuito para celebrarlo y aquí está.

Disfrutadlo, porque no publicaré más ficción gratuita en mi Patreon. Reseñas, trucos de magia, recetas de cocina y reflexiones sí, pero cuantos no habrá más.

Así que leed este con pasión. Sólo tenéis que hacer click en la imagen.

Ah, y MUCHAS GRACIAS por seguir mis tonterías y mis cosas (algunas no son tontas 🙂

Crear personajes sólidos con Better Call Saul

Crear personajes sólidos con Better Call Saul

¿Cómo crear personajes sólidos como en Better Call Saul?

Antes de descubrir cómo crear personajes sólidos, centremos el tema de este post: ¿Qué es un personaje sólido? Ni más ni menos que un personaje que NO parece una persona.  Los personajes no son personas y no deben comportarse como tales. Vaya por delante que esto,  COMO TODO, está sujeto a excepciones. Además,  los escritores experimentados pueden saltarse todas las normas si, y solo si, las conocen de verdad. Los principiantes quizá quieran probar a usar las reglas antes de hacerlas trizas.

Un personaje sólido no es una persona, sobre  todo, porque debe ser coherente. Las personas cambiamos de opinión, hacemos cosas que no vienen a cuento, nos comportamos de manera aleatoria y a veces somos imprevisibles. Los personajes no se lo pueden permitir y hay un motivo: la mayoría de los lectores no disfrutan tratando de entender comportamientos imprevisibles. Muchos tienen profesores, jefes o padres que les vuelven locos y cuando abren un libro quieren saber a qué atenerse. Por supuesto, puedes crear un personaje sólido que sea caótico e imprevisible, pero entonces deberá serlo siempre. Así mantendrá la coherencia.

¿Cómo se consigue la coherencia a la hora de crear un personaje sólido?

MOTIVOS. MOTIVACIÓN. RAZONES.

Llamadlo como os apetezca. Teo Palacios, cuyo blog podéis seguir aquí, dice en sus clases, hasta quedarse afónico, que LOS MOTIVOS SON IMPORTANTES. Yo diré más: los motivos son IMPRESCINDIBLES. Un personaje sin motivación tenderá a comportarse como un pollo sin cabeza. Un personaje sólido debe tener una motivación sólida. Debe saber por qué se levanta por las mañanas o por qué es necesario que mate a su mejor amigo. Pongamos un ejemplo de personaje con los motivos trastocados (ATENCIÓN POSIBLE SPOILER DE GoT): Arya Stark, tiene una lista de gente a la que matar. A mitad de temporada decide dejar lo de la venganza e ir a reunirse con su familia. Una vez reunida con su familia, decide que mejor le hace bullying a su hermana. No hay por donde cogerla.

Esto no pasa con los personajes de Better Call Saul, porque están bien definidos y su motivación es sólida. Veamos esos cuatro ejemplos:

1.- Mike Ehrmantraut.

Sus motivos

Mike es un ex policía corrupto  que tiene un trasfondo muy simple: cree que corrompió a su hijo y que el chico murió por su culpa. Ahora hace todo lo que hace para asegurar el bienestar de su nieta. También tras su propia muerte.

Su personalidad

Destaca por su seriedad, por su estoicismo, incluso, que lo convierten en el contrapunto perfecto para Jimmy McGill, un histriónica vendehumos. Se le conoce por su silencio, por su efectividad y porque solo hay una persona a la que nunca dice que no: su nuera. Porque su nieta es lo primero. Su motivación es el remordimiento por la muerte se su hijo en conjunción con el amor por su nieta. No trabaja por dinero, no comete crímenes por dinero. Hace todo eso para compensar su metedura de pata del pasado y de purgar en su nieta el pecado que cometió en el hijo.

Sus principios

Tiene principios y no los cambia. Además son unos principios con los que el espectador se siente identificado: es un hombre leal, que mantiene su palabra, un hombre en quien se puede confiar. SIEMPRE. Incluso cuando el montaje de la serie pretende sorprendernos, cuando sucede lo que deba suceder, encaja con la motivación, los principios, la personalidad y el carácter de Mike.

Esta es su entrada de la Wiki de Breaking Bad.

2.- Héctor Salamanca

Sus motivos

También Hector tiene motivos para hacer lo que hace: necesita poder. Hace todo lo que hace para mantener su poder y, cuando lo pierde, se comporta como se comporta para mostrar que el poder sigue siendo suyo o para recuperarlo. Es uno de esos miserables matones que, cuando llega un pez más listo y por tanto más grande,  pretende matarlo a cañonazos. Héctor Salamanca no está interesado en el dinero, de hecho ni siquiera lo toca. Otros lo ganan para él, lo cuentan por él y él lo entrega a terceros sin ponerle a la pasta ni una mano encima.

Sus principios

En cuanto a sus principios, también son claros: cree firmemente que todo el que no le obedece debe pagarlo. Y su personalidad también se hace evidente en cada ocasión: es un tipo vulgar que no entiende de respeto, un matón de barrio bajo con mal gusto al que sabes que le van a salir mal las cosas porque no es lo suficientemente listo. Su reino se basa en el terror y cae debido a su falta de miras. Cómo los guionistas reflejan esa vulgaridad es algo que trataremos cuando hablemos de caracterización. Estos tipos son unos genios.

3.- Gus Fring

Sus motivos

Gus Fring es el ejemplo perfecto que demuestra que no hay discusión posible acerca de si la trama pide o no pide orientaciones sexuales  distintas de la heterosexualidad. La respuesta es que las tramas no piden nada. De hecho, la trama de Gus Fring la hemos leído y visto miles de veces. Es la trama de El Cuervo. Brandon Lee se enfada mucho porque los malos han matado a su novia y ¡Venganza! Pues a Gus le pasa lo mismo. Es un hombre chileno, con barriga, de piel muy oscura y su pareja muerta era su socio mejicano. Misma motivación: fría venganza por causas pasionales llevada a cabo con inteligencia, paciencia y cierta clase.

Sus principios

Los principios de Fring vienen determinados por su historia personal y por sus motivaciones: como se mueve en un campo de minas constante, debe rodearse únicamente de personas frías y racionales de las que pueda fiarse. Por eso el tándem con Mike funciona a la perfección. Cree en los vínculos familiares reales y desconfía de todos aquellos cuyas acciones no puede prever.  Sólo se fía de lo que puede controlar. En cuanto a su personalidad, la ha desarrollado a travás de una vida  azarosa que ha requerido sigilo, nervios de acero y paciencia. Tiene dos caras, sí, pero no son diametralmente puestas. Por eso le funcionan durante tanto tiempo. Gus nos gusta mucho.

4.- Jimmy McGill / Saul Goodman

Un personaje especial

El pillo que trata de redimirse cuando toca fondo pero que no puede por culpa de su hermano mayor (su padre, los dioses, el destino, una enfermedad mental, el arquetipo es antiguo). Los motivos de Jimmy van en contra de su carácter y eso le convierte en el mejor personaje de la serie. Jimmy comienza la serie animado por un único deseo: que su hermano le perdone, le acepte, se sienta orgulloso de él y le quiera. Vale, son cuatro motivos. Para conseguirlo va constantemente contra su propia naturaleza. Su otro deseo es estar a la altura de la mujer a la que ama, Kim Wexler. Pero Jimmy no puede actuar para que sus deseos se cumplan, no puede satisfacer sus motivos porque su hermano y su naturaleza no se lo permiten.

Sus principios

A Jimmy no le importa mentir, es un seguidor acérrimo del dicho de que el fin justifica los medios. No le importa estirar un poco el significado de las leyes para obtener un beneficio determinado para sí mismo o para aquellos a los que ama. Es un hombre brillante, tan listo que te dan ganas de odiarle. Debe de ser superdotado, pero también es un pringado y un cobarde.Además de encantador. Eso le redime. Por eso seduce y enerva a partes iguales.

 

¿Qué es ser escritxr?

¿Qué es ser escritxr?

Creo que no soy la única que piensa que escritor es el que escribe. Y que luego hay buenos escritores y malos escritores.

Ser escritor no significa nada. Excepto que uno escribe.

Incluso ser buen escritor no significa nada. Excepto que uno escribe bien.

El debate acerca de si un género u otro son más o menos dignos es en realidad el debate acerca de si uno se siente más o menos seguro de sí mismo respecto a lo que escribe.

Y todos los que váis a contestarme que no tengo razón, pensad por qué creéis que no la tengo. En qué os afecta que se diga que una de esas personas que no saben escribir, que no saben estructurar, que son malos en lo que hace, digan que son escritores. A lo mejor creéis que sois mejores escritores que los malos escritores (a los que no consideráis escritores en absoluto) y por eso os molesta que se llamen como vosotros. No queréis que se os relacione con ellos.

Un poco como quienes dicen que los criminales no son personas. Pero las personas malvadas son personas y los escritores malos son escritores,

Ser escritor no es nada.
No es sublime, ni valioso por sí mismo.

Ser escritor es escribir. Yo le añado que hay que escribir con cierta intención estética. Intención. La cosa de la ejecución, de la calidad de la ejecución, no tiene que ver con la ontología del escritor.

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Señor, Sí señor: Nuevo Relato en PATREON

Señor, Sí señor: Nuevo Relato en PATREON

SENOR SI SENORSINOPSIS:
La Jonesy es una nave terrestre tripulada que vigila un planeta cubierto de algo que parecen nubes y que en realidad son gases de los que nada se sabe. La superficie del planeta jamás ha sido vista. Tampoco sus habitantes.
La tripulación de la Jonesy echa mano de un poco afortunado sentido del humor para sobrellevar la misión. Joe Jiménez, novata nacida en Albacete, es la destinataria de las bromas pesadas de sus doce compañeros. Al menos hasta que todos ellos desaparecen.
¿Se los ha tragado la niebla? ¿Se trata de otra broma pesada? En cualquier caso, la respuesta de la novata Jiménez es la única que le han autorizado a dar: Señor, sí, señor.
Ciencia Ficción en su variante de space opera ligera con tientes de humor militar. 5.000 palabras de lectura refrescante solo para mecenas.
¡Disfrutadlo!

 

En PDF, EPUB y MOBI

 

 

Balada del Caballero Estándar. Un poema dedicado a la Hacedora de Galletas, el Señor de la Coca Cola y la Dueña de la Llama

Balada del Caballero Estándar. Un poema dedicado a la Hacedora de Galletas, el Señor de la Coca Cola y la Dueña de la Llama

FEAT-VIVIREra el caballero estándar,

el de la figura igual,

un cualquiera de las justas;

en el cortejo, uno más.

De armadura bien pulida

y  modales adecuados

ponía mucho cuidado

en no destacar su altura,

ni ser gordo ni delgado.

Tuvo algunas aventuras;

ni muchas, ni pocas, más

que quien no salió de casa

y menos que el que tuvo más.

Encontró una damisela

vestida entera de verde

de todos bien conocida

como ComúnyCorriente.

El cortejo fue complejo

sin llegar a complicado;

una cosa de los medios

muy de estándar acuñado.

Tras lograr la mano ansiada,

aunque sin mucha agonía,

hubo boda, hubo banquete

sin despilfarrar comida.

Primero, segundo y postre

más el baile acostumbrado,

luna de miel en La Manga

y luego vuelta al trabajo:

aquí un duelo, allá un dragón

acullá una guerra justa,

un devolver su blasón

a los límites sabidos,

a la zona de confort,

antes de hacer tabla rasa.

Esta es la vida, en resumen,

de un buen caballero estándar.

Ten miedo
Literatura de terror para leer, escribir, ver y compartir