Cosas que sé

Pienso a veces en salir a la calle y caminar

hasta que se me desgasten las suelas,

hasta la última lágrima.

Pero sé que mi límite está en el restaurante de ahí abajo.

Sé también que las lagrimas no acaban.

 

Pienso en comer hasta embotarme o en beber

hasta perder la forma y el seso,

hasta conocer por su nombre a las gaviotas.

Pero sé que los pájaros me comerán los ojos.

Sé también que el exceso no cura, engorda.

 

Pienso en pedirte que me mates justo ahora.

Que me apagues el dolor,

que me pares el mecanismo de la angustia.

Pero sé que si te ofrezco el cuello blanco y puro

lo retorcerás

sin llegar a quebrarlo.

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