Ha llegado Sinécdoque

Ha sido una semana intensa. Anoche ya no me aguantaba las ansias enteras y verdaderas de contar por fin qué es Sinécdoque y mis compañeros (seres de luz donde los haya) me han permitido escribir esta entrada. Para que os hagáis una idea, el hype interno que llevaba yo ayer en mi mismidad me llevó a esto:

El origen de Sinécdoque

Allá por Noviembre tuvo lugar una conversación en Twitter. Una de esas polémicas absurdas acerca de la publicación tradicional, la autopublicación y que si una es mejor que la otra o no. En mitad de la misma, mi unicornio interior dijo:

-Pues yo lo que quiero es formar una comunidad de autores que escriban por encargo para una comunidad de lectores. Sí, que escriban por encargo pero lo que ellos quieran. Porque los lectores se suscriirán a esa comunidad sabiendo que esos autores, los que la forman, escriben géneros que les gustan. Ya sabéis, como un Netflix de Autores.

Y desde entonces llevamos trabajando para poder ofreceros una plataforma de suscripción muy muy barata que podáis exprimir al máximo. Así que…

¿Qué es Sinécdoque?En palabras de Rafa de la Rosa, Sinécdoque se crea como una biblioteca de relatos digital, una plataforma de lectura con tarifa plana: tú pagas 1$ al mes y tienes acceso a todos los relatos que los autores de Sinécdoque vayamos publicando.

Dicho así parece poca cosa. Hay muchos autores de disciplinas variadas que ofrecen su obra por un precio más que asequible. La mayor diferencia entre ellos y nosotros es que nosostros somos siete. Es decir, por 1USD al mes tendrás acceso a dos relatos cada dos semanas (una media de 4 relatos al mes), nacidos de cabezas diferentes, lo que significa:

  • Géneros diferentes

  • Estilos diferentes

  • Puntos de vista diversos

  • Enfoques distintos

  • Rock & Roll

En serio, te llevas lo mejor de la literatura independiente multiplicado por cuatro (y ya sé que parezco la Teletienda, pero es que estoy emocionada). De todas formas…

No te vayas todavía, aún hay más

 

¿Cómo trabaja Sinécdoque?

Porque a priori, tener siete autores no te garantiza nada. Podríamos ofrecer cuatro bodrios de relatos y quedarnos más anchos que largos. Claro, que los siete que andamos metidos en esto compartimos el respeto por nosotros mismos y por los otros seis. Además de una ética del trabajo incorruptible (que sí, tope de grandilocuencia, pero no es grandilocuente si es real y es real) y las ganas de que esto funcione. Porque la cosa no es solo ofrecer lo máximo a lo que lleguemos por el mínimo posible. No solo eso.

La cosa es demostrar que el oficio de escritor puede ser un oficio en absoluto solitario. Y demostrar que los autores podemos ser solidarios unos con otros. Y generosos. Y que sabemos mantener nuestros globos hinchados de ego bajo control.

¿cómo trabajamos? Pues en equipo, gentes de internet. Tampoco es que estemos escribiendo una novela a catorce manos (aunque ya se está hablando).  Pero nuestro flujo de trabajo, basado en Drive y en Trello, es este:

  1. Autor encantado de sí mismo (o más bien temblando por la que le vaya a caer), pone su maravillosa obra en Drive y anuncia que ha llegado a su deadline. Sí, sus peces han muerto por el camino, ha habido divorcios por falta de interés y le ha crecido todo el vello corporal, pero el relato está ahí, bien visible para los otros seis.
  2. Seis autores, que estaban haciendo su propia escribición, afilan las garras y se lanzan a editar el documento de Drive.
  3. Cuando ya no queda títere con cabeza y el autor number one ha subido ya a la azotea más cercana se le dice: Todo guay, ahora corrige ya si eso.
  4. El autor llora, se abraza, tiembla, se acurruca en un rincón.
  5. Por fin, corrige y acepta o no las siempre bienintencionadas (o no) sugerencias de sus compañeros de Sinécdoque. Luego, tocado ya por lo que nosotros denominamos “primera corrección” (porque es lo que es, en fin), sube una segunda versión del relato a Drive y…
  6. Bingo, llega una segunda corrección.

Todavía no se ha dado el caso de que hayamos rechazado un relato, porque somos muy buenos aceptando sugerencias y agachando las orejas cuando corresponde. Pero en los estatutos de Sinécdoque (*anota redactar los estatutos cuanto antes) existe una cláusica que nos permite no publicar un relato si no pasa los filtros de calidad de la mayoría.

Vamos, que lo que ofrecemos al lector final está muy muy pulido.

¿Y quiénes formamos Sinécdoque?

Puedes vernos a todos en este hilo de aquí:  este hilo.

Pero te hago una lista para que no enloquezcas:

Ese link gordo de ahí abajo te llevará a Sinécdoque. Ha sido secreto hasta hoy excepto para tres grupos de personas, que lo conocieron este lunes: mis suscriptores de la lista de correo, los de Rafa de la Rosa y los de mi Patreon, porque no tiene mucho sentido mantener dos plataformas iguales.

Porque sí: Sinécdoque se aloja en Patreon.

 

Hemos hecho un vídeo para contarlo con muchas menos palabras que aquí, pero de momento solo está el teaser…

Y ahora sí, si te quedan ganas después de todo este rollo:

 

Nos vemos en Sinécdoque

¡Oops!  Una cosa más: Lo que hay colgado allí ahora son siete ejemplos abiertos al público para que vayáis viendo lo que os váis a encontrar. El lunes 15 colgaremos los dos primeros relatos Premium. A esos no tendrás acceso si no te suscribes, Así que… Suscríbete ya!!!!!!!!

 

 

 

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