Lisa Tuttle: Recuerdos del cuerpo II

Trabajo finalizado con resultado agridulce

Ayer terminé los siete relatos de Lisa Tuttle que me quedaban y, tal y como prometí la semana pasada, vengo a daros mi personal y quizá transferible opinión. La verdad es que esta segunda mitad me ha impresionado menos que la primera, me ha dado menos miedo y me ha tocado desde mucho más lejos . Como siempre digo, esto no depende en exclusiva de los relatos, sino del momento lector. Reconozco que algunos los he leído un poco en diagonal por imposibilidad de contactar con ellos. Son los que menos estrellas tienen.

[bctt tweet=”Esta segunda mitad me ha impresionado menos que la primera, me ha dado menos miedo” username=”aliciaperezgil”]

Allá vamos:

Lujuria de lagarto (***)

Una bibliotecaria solitaria con problemas de solidaridad sigue a una mujer vagbunda debajo de un puente. Como estamos en un cuento de terror y el terror es un género fantástico, bajo el puente se produce un salto a un mundo paralelo en el que (ya con menos sorpresa que en relatos anteriores y puede que esto sea bueno) todos los habitantes son mujeres.

Es verdad que a estas alturas del libro la especulación acerca del género se hace un poco repetitiva. No creo que esto sea un problema de la recopilación tanto como un problema real, ajeno por completo al libro. . Esto debería dar la medida de hasta qué punto es necesario que las mujeres escriben y que se escriba sobre mujeres.

En cualquier caso, en este mundo femenino los seres humanos no se diferencian por motivos biológicos. Las mujeres pasan a llamarse hombres cuando consiguen un lagarto. No es necesario mencionar hasta qué punto el lagarto funciona como símbolo fálico ¿verdad?. Pues eso. Lo importante es que en el momento en el que se convierten en hombres, la actitud de las mujeres hacia las otras mujeres cambia. El terreno para la reflexión queda más que abonado.

El relato está contado en dos tiempos, el antes y el después de cruzar el puente, en una suerte de paralelismo que compara la situación de las mujeres en ambos mundos (el de los hombres y el de las mujeres/hombres). Y tiene un final abierto inquietante pero previsible. Tres estrellas porque mantiene la tensión.

[bctt tweet=”Ver tantos relatos centrados en nosotras se me hace forzado” username=”aliciaperezgil”]

A flor de piel (Skin deep en el original)(**)

Un guapetón norteamericano de vacaciones en Burdeos asiste alucinado al hecho de que su novia lo abandona y a partir de ese momento todas las muejres, a las que hasta entonces le era sencillo seducir, huyen de él. Todas excepto una oriental de ojos completamente negros.

Dos estrellas porque, de nuevo, mantiene la intriga. Aunque al final del relato me quedé con la sensación de haberlo leído cien veces antes de esta. No es original, ni novedoso, ni sorprendente. Se lee bien, pero he tenido que abrir el libro de nuevo para relacionar el contenido con el título.

Un cumpleaños (***)

Un hijo y una madre que no sienten mucho apego el uno por el otro deciden verse para tomar una copa el día del cumpleaños de la madre.

Este es un relato para Cristina Jurado, sin duda. Weird, inquietante, un poco desagradable. Tuttle vuelve a presentar a un protagonista débil, moralmente enclenque, inútil. Un tío bastante común y un poco despreciable que de deja llevar por los acontecimientos, que carece de criterio propio y que se ve desbordado por la realidad desde la primera página. Las mujeres lo traen y lo llevan (de aquella forma sutil en que las antiguas protagonistas femeninas de la literatura clásica viraban a favor de un viento u otro según soplase) hasta que arriba a un final que se prevé pero solo porque ya son muchos relatos de la misma autora seguidos.

Me quedo, ahora que lo pienso, con la idea de que quizá no sea bueno para una recopilación leerla seguida. A lo mejor las complicaciones de relatos son como el sushi y hay que leer un poco de jengibre entre cuento y cuento.

Tres estrellas por la originalidad y la construcción de personajes. Que yo los odie a todos no quiere decir que no sean buenos J

Un corazón de madre: un cuento de osos real (*)

Escrito con un cuidado mayor en el lenguaje, cierta musicalidad y un acercamiento al tono de una fábula o cuento de hadas, no voy a decir nada más que es que a mí me ha dejado fría. No he encontrado nada bueno en el relato a excepción de, como digo, una prosa diferente del resto.

La otra habitación (**)

El protagonista, padre de una hija enferma terminal, regresa a la casa de su infancia en busca de una habitación secreta donde cree que hallará la cura para la enfermedad de la niña.

Un segundo relato de fantasmas fallido. De nuevo una buena atmósfera, de nuevo una primera historia inquietante, pero la resolución no me satisfizo. Tuttle es proclive a dividir sus historias en dos partes, una de las cuales sostiene el desenlace de la otra. Es un buen método, pero cansa la repetición. Al menos a mí me cansa. Y conste que en Inquilinos hay al menos dos relatos míos que se rigen por el mismo principio. Quizá por haber descubierto eso, que considero una falta, en mí misma, ahora me cuesta perdonárselo a otros.

En cualquier caso, el giro del personaje es bueno y está justificado. La sorpresa deja de serlo cuando te das cuenta de que las pocas páginas en las que se desarrolla la historia han puesto el foco en una cosa, pero Tuttle te ha lanzado un par de anzuelos en otra dirección. Si eres un buen lector, de los que se deja conducir, disfrutarás más.

[bctt tweet=”Si eres un buen lector, de los que se deja conducir, disfrutarás más” username=”aliciaperezgil”].

La Televisión de los muertos (*)

Es original y un poco raro y ambas cosas son muy positivas, pero a mí la historia me ha dado tan igual que tampoco voy a decir mucho al respecto. No era para mí. Mucho más de ciencia ficción que de terror, carente de emoción y con un sentido del humor que tampoco ha resonado en mí, así que dejo la valoración a gusto del resto de lectores.

Pedazos (***)

Volvemos a un muy bien.

Este es relato del que Lisa habló en el Celsius y el que me llevó a la cola de firmas: una mujer con poca suerte en el amor se encuentra pedazos de sus amantes en su cama una vez que la han abandonado. Pedazos, por otra parte, que no pertenecen a los amantes reales, que siguen con su vida sin pies faltantes; vamos, completitos.

Se trata de una metáfora muy dura, muy carente de piedad, acerca de la manía humana de aferrarse a aquello que nos abandona. Hace tiempo escribí un post acerca de cómo las mujeres somos mejores creadoras de personajes y este relato contiene una reflexión muy retorcida y muy insidiosa acerca de ese concepto.

Si bien la historia comienza como La Metamorfosis, se va transformando en un pequeño y cuidado monstruo de Frankenstein con un final de cine gore muy refrescante. No llega a las cuatro estrellas de relatos como Cabalgando la pesadilla, pero es una lectura refrescante que agradecí mucho después de lo que para mí habían sido algunos blufes.

 

[bctt tweet=”La Metamorfosis, se va transformando en un  cuidado monstruo de Frankenstein con un final  gore muy refrescante” username=”aliciaperezgil”]

Recuerdos del cuerpo (**/*)

Entre dos y tres estrellas para el relato que da título al volumen y que de nuevo es una fusión perfecta entre el terror y la ciencia ficción. Una vez más la historia se estructura en dos líneas temporales que dependen de dos personajes diferentes. En esta ocasión comienza con una mujer asesinando a su ex pareja a petición de su pareja actual, un hombre rico y celoso. Tras el asesinato el hombre rico propone matrimonio a la protagonista, que no se ve con fuerzas para aceptar. La segunda historia, que es en realidad la principal, comienza cuando ella ve la cinta de vídeo de su actual pareja matando a su ex mujer.

Es un relato reflexivo, como la mayoría de los que me han gustado, que presenta un personaje inseguro que se cuestiona todo el tiempo y que en este caso termina cuestionándolo todo a su alrededor. Un buen ejercicio de ciencia ficción de pareja con tintes inquietantes, un pequeño estudio sobre la identidad.

[bctt tweet=”Ciencia ficción de pareja, un pequeño estudio sobre la identidad.” username=”aliciaperezgil”]

No he sabido si colocarle dos estrellas o tres porque hay una tercera parte de la historia que me ha dejado muy muy fría. Pero es que yo ya había leído 36, de Nieves Delgado, y se me ha quedado corta.

Y esta es mi opinión acerca de Recuerdos del Cuerpo, de Lisa Tuttle. La semana que viene elegiré dops relatos, uno de los que considero mejores y otro de los que considero peores, y hablaré de cómo funcionan y cómo no funcionan.

Disfrutad!

 

 

 

 

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