Mucho más que Safo

Calendario de adviento de autoras: Grecia y Roma son mucho más que Safo

Día dos del Calendario de Adviento de Autoras y todavía no hemos llegado al año de nacimiento de Cristo. Debe de ser, llamadme loca, porque también había mujeres durante la época clásica. Y mujeres quiere decir mujeres, en plural. Por eso el artículo empeza con esa afirmación: mucho más que Safo.

Autoras en Grecia: educación y problemillas varios

Y no, no se trata de poner excusas que justifiquen que no haya escritoras en el siglo de Pericles. No. Se trata de que concedamos a las que hubo, que fueron más que Safo aunque la historia la haya convertido en la Pitufina de las letras clásicas. Lo que ocurría era que en Grecia la vida pública giraba en torno a los hombres. La educación masculina, para que se considerase completa, debía incluir gimnasia, matemáticas, música y escritura.  También debían saber, los hombres griegos, nadar, luhar, manejar la honda y tirar con arco. Llevaban una vida muy dura y quizá por ello yo aprendí Griego (poco) al grito de Andros kalos kai aagathos estin. La frase sigue ahí, en mi cabeza, y creo que puedo escribirla en caracteres griegos. Significa: el hombre es bueno y justo.

De la mujer griega no me dijero nada en el instituto. Serían más que Safo, pero estaba callada. O no era ni buena ni justa. La mujer en Grecia debía aprender a hilar, tejer y hacer bordados. Si aprendían a leer y a escribir era porque sus madres se esforzaban en enseñarlas. De hecho, eran las cortesanas de clase alta, las heteras (sabed que estoy muerta de la risa por las implicaciones etimológicas del término. Pista: no) las únicas mujeres que llevaban una vida independiente, que pagaban impuestos, podían asistir a actos públicos como conferencias y participaban en conversaciones filosóficas. De hecho se las tenía por personas muy inteligentes. Más que SAfo: las heteras. Un poco de risa ácida sí que da.

Y con esos mimbres, estos cestos

Erina

mucho más que Safo

Erina nació en el archipiélago de las Espóradas y habla tanto de Safo que se la tiene por discípula suya, sin embargo parece que los expertos encuentran más probable que naciera esobre el 350 antes de Cristo. Así que no debieron de coincidir en el tiempo. Sí coincidieron en cambio en intereses y en temas.

Ambas escriben sobre el dolor por la muerte de una amiga (Un poco a lo Miguel Hernández, que escribe la Elegía a Ramón Sijé sin que nadie asuma que era gay). Al contrario que Safo, que usaba imágenes de guerreros a caballo, Erina emplea recuerdos de infancia y pasajes íntimos.

Obra

La muchacha (murió a los 19 años, poco después que su amiga), estudió poesía en Cos y escribió algunos versos tan delicados como los de los mejores señores. No produjo mucho porque murió joven y no se conserva una gran muestra de su producción porque, bueno, ha pasado algún tiempo desde el 350 a.C. Y a lo mejor también porque era mujer. Os dejo un estracto de La Rueca, el poema que dedica a su amiga Baucis, que murió camino de su boda. Y para algo más de información acerca de estas mujeres de vida trágica, os dejo este texto. Parece mentira lo que Google puede hacer por ti. Aunque te devuleva la pregunta de si querías decir escritores cuando mecanografiaste escritoras.

En mi dolor no quise estar presente el día de tu duelo.

Mis piernas no podían sacarme de mi casa,

ni convenía a mis ojos contemplar tu cadáver,

ni a mí llorarte con el cabello despeinado.

Mis mejillas se ensangrentaron de pudor

……………………………………………….

La voz navega en vano hacia los muertos:

el silencio los guarda, y en sus ojos he caído en la sombra… (vv. 31-35, Estobeo 4.51)

 Pero una es solo una y yo decía que Grecia y Roma eran mucho más que Safo.

Poetisas en el continente: competían y vencían a los poetas masculinos

mucho más que Safo

Si Safo y Erina provenían del archipiélago, las poetisas también se dieron en el continente. De hecho fueron ellas las primeras en escribir lírica monódica. Me explico, que a mí tampoco me gustan los textos llenos de palabras que no entiendo: las poetas del continente griego en los siglos VI y V a. C fueron las primeras que escribieron poemas para una sola voz. Dominaban la métrica y parece bastante probable que fueran ellas quienes recitaban sus versos durante el culto a los dioses locales. Ellas contestarían con sus propios poemas a coros de muchachas. Mucho más que SAfo en más de un sentido, como véis.

Corina

Se trataba de poetas profesionales. Por ejemplo, Corina aparece en una pintura tocada con los laureles de un certamen literario de la época. Y lo ganó porque usó dialecto de Beocia. que era el que más gustaba a los jueces. ¿Y a quien ganó Corina? Pues ni más ni menos que a Píndaro, que seguro que os suena un poco más que ella. Hay quien dice que Corina no existió…

Parece poca cosa, pero para que os hagáis una idea del mérito de Corina, Eurídice, la abuela de Alejandro y la madre de Filipo II (vamos, que no era cualquiera), usó una tablilla de piedra cuando aprendió a hacerlo para dar gracias porque por fin, con dos hijos ya adultos, y ayuda, había aprendido a leer y a escribir. Levantemos el sombrero ante estas mujers con nombre propio a las que los libros de historia silencian de menra constante.

Anite de Tegea

Anite nace en la península del Peloponeso (donde paran los barcos de Pullmantur, y eso. Vamos, cerca de Atenas, al menos relativamente. Y no, no te digo esto porque crea que seas idiota, sino porque a veces merece la pena traernos a las clásicas a nuestro terreno). Se la conoce por escribir poemas de plantitas. Como muchos contemporáneos suyos, habla del locus amoenus; es decir, un paisaje tranquilo y agradable con brisas frescas, abejitas inofensivas, florecillas y todo lo demás. Una cosa como muy bucólica. Ejemplo:

Siéntate bajo las hojas frondosas del laurel

y toma una dulce bebida de la fuente

para que tus miembros cansados del agobio del estío

descansen aireados por el céfiro.

Nada nuevo bajo el agradable rayo solar, diréis. Pero no, resulta que fue Anite de Tegea la primera en tener la idea de dar voz a la naturaleza y convertirla en parte de la conversación con el lector. Escribe una poesía directa y transparente (Clara Janés ha publicado con Siruela un libro en el que lo explica mucho mejor que yo).

Nosis de Locris

Heredera de Enheduanna, de la que hablaba ayer, se menciona a sí misma en sus poemas, que firma con absoluta rotundidad. En algunos menciona que conoce a Safo.

Se trarta de una poeta que alcanzó cierta fama entre los suyos y que recibió encargos numerosos. Solo para poemas por encargo utiliza imágenes de hombres ágiles y valientes. A ella le interesaban otras cosas. Pero escritoras mercenarias había entonces y hay ahora. Por ejmplo, yo. De hecho, voy a aprovechar: si quieres que escriba para ti y solo para ti, mira esto.

Roma: donde la mujer alcanza mayor libertad pero desde donde nos llegan menos textos

Sí, la mujer en Roma vivió con mayor libertad que el Grecia, pero nos han llegado menos textos de autoras romanas. Por mucho que Grecia y Roma sean mucho más que SAfo, el tiempo y la historia (la que han escrito sobre todo los hombres), no las han tratado bien.

Buscad no obstante el discurso de Hortensia, o el poema de Sulpicia.

Hortensia

Nos habéis privado de nuestros padres, de nuestros hijos, de nuestros maridos y nuestros hermanos con el pretexto que os traicionaron, pero si además nos quitáis ahora nuestras propiedades, nos reducís a una condición más que inaceptable para nuestro origen, nuestra forma de vivir y nuestra naturaleza. Si nosotras os hemos hecho cualquier mal -como afirmáis que nuestros maridos os han hecho-, castigadnos también como a ellos. Pero si nosotras, todas las mujeres, no hemos votado a ninguno de vuestros enemigos públicos, ni derribado vuestra casa, ni destruido vuestro ejército, ni dirigido a nadie contra vosotros; si no os hemos impedido obtener los cargos ni honores ¿por qué compartimos los castigos si no participamos de los crímenes? ¿Por qué pagamos tributos, si no compartimos la responsabilidad en los cargos, los honores, mandos militares, ni, en suma, en el gobierno, por el que lucháis entre vosotros mismos con tan nocivos resultados?

Decís “por que es tiempo de guerra” ¿Y cuando no ha habido guerra? ¿Cuándo se han impuesto tributos a las mujeres, cuya naturaleza las aparta de todos los hombres? Una vez nuestras madres hicieron lo que es natural y contribuyeron a la guerra contra los cartagineses; cuando el peligro sacudía nuestro imperio entero y a la misma Roma. Pero entonces lo hicieron voluntariamente; no con sus bienes raíces, ni sus campos, ni sus dotes o sus casas, sin las cuales es imposible que las mujeres libres vivan, si no solo con sus joyas.

Una joya de la oratoria. Os dejo una página con más información. Mañana más. Y si queréis saber qué es esto del Calendario de adviento de autoras, mirad aquí:

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