Un Año de Autoras: Experimental Film – Gemma Files

Un Año de Autoras

Estamos  febrero y sigo en el proyecto Un Año de Autoras. Mi idea inicial era continuar con la influencia de Ann Radclife en el terror contemporáneo. Quizá con algo un poco más teórico o sesudo, o lo que fuera. Claro que, a estas alturas, ya deberíamos todes saber a qué atenernos con esto de mis ideas iniciales. La cuestión es que me encontré en mi pila con Experimental Film y ha resultado que va, más o menos, en la línea de esa idea mía que se fue al traste… O no tanto. De hecho, Gemma Files nombra a Ann Radcliffe en la novela, de modo…

Sinopsis

La sinopsis de Experimental Film es lo que viene a ser una chufa. Pero una chufa, chufa, una cosa marrón y arrugada que esconde dentro algo muy jugoso y sabrosón. Corto y pego:

Experimental film es una historia de fantasmas contemporánea en la que Lois Carnes, una exprofesora de cine, desempleada y al borde de la depresión, descubre la existencia y los trabajos perdidos de la que se cree que es la primera directora de cine de Canadá. Al investigar su trabajo, Lois descubre que dicha directora se veía acosada por unas fuerzas sobrenaturales que ahora amenazan con perseguirla a ella también”.

¿Por qué incluirla en Un Año de Autoras?

Por su personaje principal

A pesar de lo que dice su sinopsis, Experimental Film va mucho más allá del relato de fantasmas. Aunque, por supuesto, es literatura gótica, salen fantasmas y hasta su loca… aunque fuera del desván. Si me hubieran encargado esa sinopsis a mí habría dicho algo así:

Lois se sabe imperfecta y no se engaña al respecto. Está en paro, se ve sobrepasada por el autismo de su hijo, no se entiende con su madre y cree que se le escapa la vida sin haber hecho nada de valor. En esas circunstancias se obsesiona con las películas de una mujer muerta. Escribir sobre ellas, rescatarlas, podría catapultarla a la fama dentro del mundo del cine canadiense. Sin embargo, lo que se oculta tras el celuloide, es mucho más (y mucho peor) de lo que ella espera.”

Que no dice nada, pero toca los dos puntos más importantes de la novela:

  • El conocimiento de uno mismo
  • El sentimiento de culpa

Estas son las dos características del personaje que lo hacen muy interesante. Que conozca sus traumas, sus defectos, que sepa hasta qué punto puede evitarlos o no, la convierte casi en una persona. Lois es honesta con una brutalidad cruda, sin excusas. Una tía que sigue adelante, que hace lo que cree que tiene que hacer… Y que se siente culpable por ello. Por no ser mejor madre, por no estar dispuesta a ser mejor madre. Ni mejos hija. Ni mejor esposa. El tipo de honestidad difícil de plasmar.

Experimental Film: el puzzle

Este es el verdadero motivo de que Experimental Film merezca encontrarse en Un Año de Autoras. Me pondré mi toca de lana, mis gafas en la punta de la nariz y extenderé un dedo para deciros lo siguiente: ya no se construyen novelas así, niñes.

Para empezar, está compuesta por seis partes:

  • Intertítulos
  • Primer Acto
  • Segundo Acto
  • Tercer Acto
  • Créditos
  • Fin

Primer acto

Solos los tres actos están divididos en capítulos. Diecinueve, para ser exactos. El primer acto, la presentación, es el más largo de todos ellos. 150 páginas que te explican, de verdad, no solo la historia del cine canadiense, sino su estaado actual. Una exposición larga, ácida y en la que, lo confieso, me costó entrar. En parte porque he estado leyendo relatos y novela corta últimamente. Pero también porque son capítulos llenos de detalles hilados con laboriosidad de hormiga. Aquí la protagonista recurre a lo que sabe. Se establece como una autoridad.

El segundo acto se corresponde con el nudo

Como la novela está tratada igual que una película de terror y de hecho hay tanta metaficción en ella misma que a veces da la sensación de que la narradora está en realidad explicando una película, seguiré yo también esa tónica. Si fuera una novela de casas encantadas, el segundo acto empezaría con el momento en que la casa va dejando ver hasta qué punto es un lugar siniestro. Hasta entonces hemos visto cosas extrañas. En este momento asistimos a acontecimientos peligrosos.

En esta segunda parte Files sigue con su espíritu investigador y nos muestra cartas, antiguos documentos, extractos de grabaciones y hasta la típica escena de la fotocopiadora. Ya sabéis, en todas las películas de terror hay ese momento documental. Pues Experimental Film también lo tiene. Y cada pieza encaja con las demás a la perfección, sin interrumpir el ritmo de la lectura y, lo que es mejor, haciendo avanzar la historia. Aquí la protagonista nos muestra cómo se convirtió en una experta. Y encaja estupendamente con el arco del personaje.

En el terce acto, el desenlace

La cantidad de recursos que Files emplea es, sencillamente, fascinante. Fragmentos de diarios, correspondencia, películas antiguas, tecnología de los ochenta, mediums, videntes y hasta la referencia a Radcliffe. Podría haberse perdido, podría haber compuesto un pastiche, una amalgama, pero no. Nos da un cuadro de taracea perfecto. nada sobre, no falta nada.

El tiempo, ese gran incomprendido

El manejo del tiempo de la historia es una de las grandes bazas de esta novela. O debería decir otra de las grandes bazas de esta novela. Los que seguís Un Año de Autoras sabréis que el tiempo es importante. Por ejemplo, este proyecto dura un año. Experimental Film transcurre en tres periodos temporales independientes pero que se entretejen a la perfección:

  • Toda la historia de la humanidad
  • El final del siglo XIX y el principio del XX
  • La actualidad

El eje alrededor del que se mueve la historia ha existido desde siempre y desea seguir existiendo para siempre.

Lois, la protagonista, vive el el siglo XXI, tienen preocupaciones de nuestros tiempos, habla como lo haríamos cualquiera de nosotros y se relaciona con el mundo de una manera completamente normal. Salvo por el hecho de que es honesta.

La Sra. Whitcomb es una mujer de principios de siglo, con sus propias preocupaciones, muy de su epoca. Y es un personaje tan creíble como la protagonista. Una mujer oscura, amargada, triste pero valerosa.

No es sencillo hacer que estas dos mujeres se relacionen con la tercera sin perder su verosimilitud, pero Files se las apaña muy bien para conseguirlo.

Presencia femenina

Todos los personajes importantes son mujeres. La trama avanza en función de mujeres. No hay subtrama amorosa. En este sentido es perfecta. Sororidad a tope, personajes femeninos distinguibles con motivaciones diferentes pero verosímiles… Una cosa loca.

Diversidad

Mucha. Hay personajes racializades, peronajes LGTBI, diversidad intelectual no estigmatizada (ni idealizada)… Nada que objetar a este respecto tampoco.

Estilo

Pues muy adecuado al tipo de novela que Files ha compuesto. Mi impresión sigue siendo que esto es una constelación y el estilo también lo refleja. Cada personaje habla con sus propias palabras. El estilo de las cartas y los diarios es diferente en cada caso y también distinto de la narración, que corre de la mano de Lois. Estoy acostumbrada a textos más ágiles, quizá por eso se me ha hecho un poco cansado.

Así que vamos a explicar mis estrellas de Goodreads:

Emocionales: 3 porque lo he leído desde lejos. 

A pesar de leer en palabras de Lois reflexiones que podrían haber sido mías, no he conseguido meterme en su cabeza o que ella se metiera en la mía. Está todo tan bien construido que los árboles no me han dejado perderme en el bosuqe.

Objetivas: 4 porque es una novela muy bien construida. De hecho, es casi como una catedral. La trama revolotea a tu alrededor y tñu esperas a que pase algo que no termina de suceder, pero, cuando te quieres dar cuenta, ya estás inmerse en ella.

Historias de ciencia ficción: La belleza del Uróboros

He estado en un buen puñado de presentaciones de esta novela corta de Javier Castañeda de la Torre y en todas ellas se habla del secreto del universo.  En muy pocas se menciona su importante papel dentro del corpus de historias de ciencia ficción corta más innovadoras. En ninguna se menciona  lo que a mí me ha parecido lo más importante: las reivindicaciones que esconde. No son grandes, pero sí importantes. Y revelan mucho del autor (creo) pero sobre todo del lector. Desde mi perspectiva, cuando un libro habla más del lector que de otra cosa, es que ese libro es bueno. Y por eso estamos aquí hoy hablando de Javier, de la belleza de la serpiente que se muerde la cola y del secreto del universo.

Así empieza La belleza del Uróboros

Historias de ciencia ficción: La belleza del Uróboros

Hasta ese momento yo era uno de tantos. Ignoraba mi destino cuando Nadia me dijo que nos encontraríamos en un centro comercial. No era habitual, así que pensé que quería darme alguna sorpresa, como que tenía entradas para el estreno de la última película de Spiderman o que había un maratón de la trilogía de Sam Reimi.

No está mal para un comienzo de novela. Sobre todo porque dice mucho más de lo que parece y parece mucho menos de lo que es. Algo más propio de lo que la crítica considera “alta literatura” que de las historias de ciencia ficción. Este comienzo habla de un hombre anodino cuyas alegrías vienen dadas por películas de superhéroes. Un hombre que, en el momento en que empieza la historia, era uno de tantos. Uno de tantos lectores de cómics.

La figura del friki lector de cómics y consumidor de films del universo Marvel y DC se ha convertido ya en un arquetipo. Así que, con esa presentación del personaje, en mi cabeza se dibujó un Leonard Hofstadter, con sus cosas de friki comiquero. De inmediato esperé a un personaje inteligente pero apocado y un poco tontorrón. Ya sabéis a qué me refiero. En ese sentido decía más arriba que el libro habla del lector, de los prejuicios del lector. Volveremos sobre esto más adelante.

Sin embargo esto no es así. Eloy es un tipo con cierta tendencia a la obsesión, sí, pero no hay nada de raro en él. Es policía, lleva un trauma a la espalda y durante la novela lo resuelve. Más o menos.

El secreto del universo está en los nombres

Cuando Javier presenta el Uróboros en público se hacen muchas bromas acerca de comprar el secreto del universo por cinco euros, que es lo que cuesta este bolsilibro de Cerbero. Pero no se habla de los muchos secretos que pueblan este universo de 231 páginas que ha escrito Castañeda de la Torre. Fijaos tan solo en los nombres de los personajes más importantes y en sus posibles significados, ya literales, ya figurados:

  • El padre del protagonista se llama Asier Real. Asier es un nombre vasco que significa principio.
  • La mujer del protagonista se llama Nadia. Se supone que es la persona más importante, viva, de la vida del lector de cómics; es decir, del protagonista, pero solo una letra separa su nombre de lo que para mí es ella en realidad. Y a través de ella todos los demás personajes: Nadie. Nadia es la madre del hijo del protagonista y de todos modos no es nadie. Como nadie somos todos. Como nadie son todos dentro de la novela de Castañeda de la Torre.
  • El protagonista al fin se llama Eloy. Eloy Real. Como con Nadia, Eloy se acerca mucho, gráfica y fonéticamente a Elohim. Elohim es Dios. Así que el Padre fue el principio pero el protagonista es Dios.

No está mal para tratarse de tres palabras. El principio real, el dios real y nadie. 

Metaficción, cómics e historias de ciencia ficción

Creo que por aquí pueden ir los tiros cuando Castañeda de la Torre habla de metaficción, que es otro de esos secretos del universo urobórico. Os enlazo la Wikipedia, que se explica muy bien en este sentido y así me ahorro un tocho teórico infame. Yo sigo con lo de las historias de ciencia ficción y sus dobleces aparentemente inexplicables.

Tenemos pues una novela corta, una obra de ficción que se trata a sí misma como una obra de ficción. En muchas de las reseñas y comentarios que he leído, se habla de la complejidad de las paradojas que incorpora La belleza del Uróboros. En cambio, en casi ninguna he leído acerca de la belleza formal que supone construir un púzle que pretende que creamos que busca explicar el universo y que propone, desde el sarcasmo más absoluto, que la explicación del universo inexplicable es dios. Descompongo la frase, que me he venido arriba:

  1. El libro pretende que el lector crea que el objetivo del libro es explicar el secreto del universo.
  2. El propio libro propone que la explicación del secreto del universo es la existencia de Dios.
  3. A poco que conozcáis a Castañeda de la Torre sabréis cuánto sarcasmo, mofa y befa hay en el punto dos.
  4. Diré más: la solución al enigma que plantea la novela está en un libro que se titula Paradojas Interminables (hombre ya).

Pero lo más importante de la novela para mí no es nada de todo eso, sino esto otro

Las referencias a superhéroes: la literatura de ciencia ficción como reivindicación de la cultura popular

Historias de ciencia ficción: La belleza del Uróboros

Sí, ya en la primera página aparece Spiderman, que es la historia de ficción a la que hace referencia el protagonista de manera habitual para referirse a sí mismo y a su historia ( a su biografía, a lo que le sucede en la vida, quiero decir). Me llamó mucho la atención el uso del cómic en esta novela, porque se utiliza exactamente igual que en otras obras se cita a los clásicos. Eloy lee a su hijo nonato fragmentos de cómic que narran su propia historia personal. En la página 15 encontramos este fragmento, de un tebeo que la madre de Eloy le compra con toda la intención.

[…]Y entonces Spiderman intentó convencer a su amigo Harry de que recuperase la cordura mientras le soltaba un gancho de izquierda: “Sé que el shock por la muerte de tu padre fue muy duro para ti, Harry. Pero debes afrontar la verdad.[…] (paro la cita aquí por no revelar demasiado).

Los clásicos VS los comics

De donde se deducen cosas como que la madre del protagonista conocía el contenido del número uno de Spiderman. No me digas que eso no es raro. Pues sí, parece raro. Pero no es, en realidad, más raro que las docenas de estibadores de los muelles de Brooklin que regalan a sus hijos novelas de, qué se yo, Faulkner. Recurrir a los clásicos como referencias de ficción que enmarcan la propia ficción (o sea, como ejercicio de metaficción), está aceptado. Los cómics en cambio se encuentran por debajo de las historias de ciencia ficción más “literarias” en cuanto a consideración social. Y eso es vivir en un escalón muy muy bajo de la cadena trófica de la ficción. Pero aquí estáCastañeda de la Torre para reivindicarlos. A partir de La Belleza del Uróboros, cómics y novelas de ciencia ficción ya caminan juntos por la senda del problemático imaginario popular.

Y lo hace bien; tan bien, que todas las citas y referencias encajan a la perfección. Mejor incluso, desde mi punto de vista, que las paradojas. De hecho, las referencias a superhéroes son imprescindibles para comprender los sentimientos de Eloy y las paradojas no. Castañeda de la Torre no se permite grandes derroches emocionales. Ni siquiera en un momento en que el protagonista se encuentra en medio de una tempestad y se hiere la pierna. La emoción, el significado real de lo que le sucede  viene dado por los cómics. Historias de ciencia ficción dentro de la historia que, junto a ella, componen una obra más grande… Sí, no hacemos más que dar vueltas y vueltas para mordernos la cola.

En esta novela corta de ciencia ficción poco habitual, otra de las paradojas planteadas es que lo que importa no se halla en la trama real, sino en las citas traídas de una clase de ficción tan denostada que el arquetipo que la representa es el que mencionaba más arriba en el artículo: Leonard Hofstadter. O cualquiera de sus amigos carentes de cualquier tipo de habilidad social.

Como carente de habilidades sociales es el propio Eloy, que por eso usa los cómics para explicarse. En, una vez más, una serpiente que se muerde la cola en un fantástico ejercicio de belleza literaria. Porque las historias de ciencia ficción también son literatura. En este caso, de la que merece la pena disfrutar a varios niveles.

El protagonista se llama Eloy, Dios, recordemos. Y el modo en cuenta sus vivencias es una manera sutil y efectiva de proclamar a los cuatro vientos Yo Soy el que Soy. Y al que no le guste, que no mire.

Hay una cita preciosa que se repite dos veces en la novela. La primera en la página 41:

[…]los superhéroes fueron mi refugio. Volaba con ellos sintiendo el viento romper contra mi cara, padecía cada golpe como si fuera yo el que los recibía y con cada situación de peligro se me encogía el corazón como si estuviese en su piel. En sus páginas encontraba la justicia que la realidad me negaba.

La cita se repite en la página 198, cerca ya de la conclusión de la novela; y va seguida de una segunda referencia al hombre araña y de la revelación que lleva a Eloy-Elohim hasta su destino, ese que no conocía en la primera página mientras esperaba a Nadia-nadie, ya embarazada del segundo Eloy-Elohim que a su vez…

[…]no eran superhéroes porque tuvieran superpoderes, sino porque las decisiones que debían tomar, fuera del alcance de cualquier humano, suponían un esfuerzo que rondaba lo titánico.[…]

No es Spiderman, de todos modos, quien cierra el capítulo del cómic en La belleza del Uróboros, sino el superhéroe adolescente por excelencia: Lobezno. Pero no citaré aquí ese fragmento porque una vez que aparece, la historia llega a un punto sin retorno.

Terminaré dándole las gracias a Javier por dejar al descubierto el secreto del universo. También le pediré que siga escribiendo historias de ciencia ficción. Y recomendándoos a vosotros que leáis al Uróboros.

Acercaos también a leer la discusión sobre La Belleza del Uróboros en Goodreads. Una delicia de conversación con el propio autor en la que encontraréis muchas más claves de las que yo doy aquí.

Y, si queréis seguir leyendo desde mis ojos, hacedlo por aquí: terror amarillo de la mano de Experimental Fiilm.

Ah, si no estáis de acuerdo con algo ¡Usad los comentarios! Solo hay una cosa que me gusta más que leer y escribir: ¡hablar! Y si es de historias de ciencia ficción, mejor.

 

Post Scriptum 2: Carne – Nota preventiva de la autora

Hablaremos, hoy, de mí.

Porque hablaré hoy de Post Scriptum 2: Carne, la segunda novela de la trilogía. La que sigue a Barro aunque no comparta con ella más que un punto, el de llegada de Alicia, que es el de partida de Adana.

Carne es la novela corta más autobiográfica que haya escrito nunca y que, probablemente, escriba jamás. Muchos decían de Barro que se me veía detrás de los hilos, que la protagonista, Alicia, era yo. Decían también que mis cosas con las relaciones familiares no dejaban lugar a dudas. Pero no es cierto. La emoción desde la que está escrita Barro es mía. La historia es la de todos aquellos que consiguen librarse de las ataduras de lo impuesto. Alicia en Barro es barro y se convierte en persona a lo largo de un proceso introspectivo que cuento a modo de videojuego.

Carne es mi historia personal porque el tema de Carne no es uno mismo, sino el amor.

Los que me conocen un poco saben que el amor es lo único que me importa. Y lo único de lo que nunca tengo bastante. También una de las cosas que no reparto tanto como creo que se debe repartir. Esto último me hace sentir culpable.

Hablemos, pues, de Post Scriptum 2: Carne y hablemos de amor

Carne

Ha pasado el tiempo. Tiempo suficiente para que la humanidad viva en ciudades burbuja. En esas ciudades existen reglas que lo estandarizan todo. Sobre todo la productividad y los sentimientos. En ese contexto.Adana y Adami se encuentran, por azar. Se caen bien, por azar. Por azar, se desean. Lo que no sucede por azar es que ambos sospechen del modo en que se organizan las cosas. Sospechan que hay una trampa. Sospechan que no existen motivos reales para vivir encerrados. Un día descubren que, en efecto, se puede salir de las burbujas. Uno de ellos, Adami, decide huir.

La novela comienza cuando Adana recibe una ¿carta? de Adami en la que este le cuenta que todas sus sospechas se han confirmado. Que un destino diferente al que se ha diseñado para ellos existe. Adami le pide que vaya a buscarle. Adana va. Lo hace debido a la magia que encierran las palabras. A lo mejor os parece que las palabras no son mágicas, ni peligrosas, pero lo son. Y convencen a la gente para hacer cosas. Cosas que de no ser leídas o escuchadas no se harían. Como esas otras cosas, las que se hacen por amor, que es la magia más poderosa.

Amor

Durante toda la novela, os digo, no se habla del amor de Adana, sino del de Adami. Él sí siente un amor romántico. De ella, que es la protagonista y el motor de la acción, no sabemos si está o no enamorada. Yo tengo mi propia teoría al respecto, pero solo es una.

El amor que impregna la novela es ese amor real hacia lo humano, esa magia poderosa. La que lleva a algunas personas muy grandes a ayudar a otras personas. Con riego de sus vidas, a veces. El amor que lleva voluntarios a lesbos, por ejemplo. También el amor de las personas que llenan sus casas de perros y gatos para que esos perros y gatos no mueran a manos de otras personas.

Yo siempre había creído de mí misma que mi idea sobre la especie humana era negativa. Escribir Post Scriptum 2: Carne me ha demostrado que esto no es cierto. Yo creo que las personas no somos malvadas. Somos profundamente cobardes y estúpidas. Nos comunicamos fatal y tenemos miedo. Pero ¿qué pasaría si la comunicación real existiese? 

¿Y si todos supiésemos cómo se sienten los demás?

Ursula K. Leguin escribió sobre esto mucho mejor que yo en Más vasto que los imperios, y más lento (claro, que esta mujer lo hace todo mucho mejor que yo, y que casi cualquiera). Leí el relato después de escribir Carne y me sentí un poco redundante y absurda. Pero ya estaba escrito, así que…

La cuestión fundamental es esa: ¿Y si de verdad nos comunicásemos en lugar de hacer preguntas al tun tun sin pararnos a escuchar las respuestas? ¿Y si supiésemos lo que de verdad siente una persona cuando se muere su gato, o su madre? Mi conclusión es que nos amaríamos más. Nos amaríamos mejor. Adana sale de su ciudad burbuja ¿por qué? ¿Por el amor? ¡no! A Adana la atraen las palabras de Adami:

  • Las palabras previas a su viaje, que hablaban de sispechas. Palabras asépticas pronunciadas dentro de escafandras
  • Las palabras posteriores, que describen SENSACIONES nuevas que ella también quiere sentir.

La novela termina cuando la comunicación real es al fin posible.

¿Y en serio que Carne sigue a Barro?

Post Scriptum 2: Carne - Nota preventiva de la autora

 

Lo explicaré una vez más 🙂

Me parece justo.

En Barro Alicia nace, se desdibuja y pasa por una serie de aventuras para volverse a dibujar, con un contorno nuevo y un relleno nuevo. Alicia está a punto de irse cuando Barro termina.

Adana, que tiene muy claro quién es, sale de su zona de confort al comienzo de Carne. Las protagonistas de Barro, Carne, y el futuro Sombra forman un solo arco argumental.

Alicia no es Adana, y sin embargo

Si lo he hecho bien, las decisiones de Adana os parecerán decisiones de Alicia.

Las emociones de Adana os encajarán en la personalida de Alicia.

Adana surge de una madriguera de conejo y regresa a un mundo real para descubrir que la realidad no es la que, literalmente, le habían enseñado por la tele.

Solo me queda esperar que leáis Post Scriptum 2: Carne. Y que lo disfrutéis.

Contesto preguntas en Tuiter y Facebook.

(sí, preferiría que esto se entendiera a la primera; pero, querides lectores, me habeís traumatixado).

Un año de autoras: Ann Radcliffe

un año de autoras, Ann Radcliffe
Sí, el calendario de adviento de autoras se me quedó colgado antes de llegar a la mitad y he decidido meterme en un proyecto más ambicioso y a plazo más largo. Porque no aprendo. Un año de autoras es una iniciativa para dar vsibilidad a mujeres que escribieron, escriben y/o escribirán. De nuevo lo afronto más con ganas de aprender que de enseñar. Este año quiero llenarme de voces femeninas que maticen todas las enseñanzas masculinas que he absorbido durante los últimos 43 años. Yo más que nadie soy ejemplo de una educación diseñada para adorar al hombre. Mi objetivo es rebajarle a la categoría de humano. También es el de elevar a la mujer y a las persones no binaries a la categoria de humanes. Ni elles ni yo somos subproductes de la especie.

Ann Radcliffe: época y costumbres

De manera muy somera apuntaré que Ann Radcliffe nace en 1764 en Holborn, Inglaterra. Muere en 1823.

En 1764 pasan estas cosas:

  • Se funda San Luis, en Missouri. En aquel entonces no era más que una aldea.
  • Se pone la primera piedra del Palacio real de Madrid.
  • Mozart, a los 8 años, escribe su primera sinfonía.

Hablamos de la época gregoriana (1714-1830). El British Museum tiene solo 11 años cuando nace Ann Radcliffe.

Jane Austen nace cuando Ann Radcliffe ha cumplido ya 9 años de edad. Muere cuando la mujer, cuyo oficio literario admira, cuenta 53 años. Sin embargo se estudia más a Jane Austen. Gracias a ello no hace falta buscar mucho para averiguar que no había acuerdo acerca de la educación de las mujeres. La tendencia era enseñarles su poquito de francés, de música y a leer y escribir. Lo justo para entretener sin resultar peligrosas o incómodas.

¿Por qué se estudia comparativamente poco a Ann Radcliffe?

Pues porque no escribía alta literatura. Ann Radcliffe es la mayor exponente de la novela gótica. La novela, como género, surge debido al florecimiento de la clase media. Una clase social sin estudios. A finales del siglo XVIII la NOVELA, TODA LA NOVELA era considerada basurilla para incultos. Quizá atemos algún hilo al saber que más de la mitad de los autores de novela de la época eran mujeres. Escribir novelas les daba a las mujeres cierta independencia económica. Dice la Wikipedia que la mayor parte de estas mujeres eran autoras de segunda clase cuyas obras estaban plagadas de clichés. La mayoría provenían de la novela gotica, cuya ambientanción incluye:
  • paisajes sombríos
  • bosques tenebrosos
  • ruinas, castillos, criptas, pasadizos
  • ruidos nocturnos, cadenas, fantasmas
  • grandes peligros
  • personajes insólitos
  • damiselas inocentes
  • elementos sobrenaturales (presentes o sugeridos)

El gótico como lacra

El gótico se origina en el mundo anglosajón como reacción al racionalismo. A los góticos no les gustan las ideas de la ilustración. No les hace ilusión que la humandidad pueda obtener el conocimiento verdadero y la felicidad (ni más ni menos) mediante el slo uso de la razón. Los románticos (los góticos eran románticos) acusaban a los racionalistas de ignorar lo sublime contenido en el miedo y el terror.

Nacimiento del Gótico

Es Horace Walpole el que sienta las bases del género en su novela El Castillo de Otranto. Sin embargo, es Ann Radcliffe quien hace grande el género, quien lo desarrolla y consigue que perdure hasta nuestros días. De hecho, es prácticamente la única autora que Google devuelve cuando tecleas: autoras góticas jusnto Harriet lee, Elisabeth Helme y un puñado más.

Los Misterios de Udolfo, obra maestra de Ann Radcliffe

No nos vamos a engañar, la sinopsis está sacada de la Wikipedia. Estoy leyendo el libro, pero no me ha dado para tanto, just yet 🙂

En la novela destacan las profusas descripciones de paisajes y la adeucación de los mismos al estado de ánimo de los personajes. Presenta terror sicológico y también escenas de terror físico en escenarios góticos, como castillos o montañas agrestes. H.P. Lovecraft lee a Radcliffe y opina de ella que bien, todo bien, pero que es una pena que de explicaciones racionalistas a los sucesos sobrenaturales. Yo me imagino a HP escribiendo en Goodreads:

Le doy cuatro estrellas porque no salen pulpos ni bichos. Por lo demás, bien.

Sinopsis

Emily St. Aubert, joven francesa se queda huérfana después de la muerte de su padre. Es encerrada en el castillo Udolfo en las manos del Signor Montoni, un bandolero italiano que se ha casado con su tía, Madame Cheron. El romance de Emily con Valancourt, el hermano menor del conde Duvarney, queda frustrado por Montoni y otros. Emily quiere descubrir también una explicación de la misteriosa relación entre su padre y la marquesa de Villeroi, un misterio que parece tener algo que ver con el castillo Udolfo.

Al principio del relato se presenta a Emily, que comparte con su padre un lazo especialmente estrecho, debido a su amor por la naturaleza. Tras la muerte de su madre por una grave enfermedad, la relación entre Emily y su padre se estrecha aún más. Ambos viajan a Suiza, donde conocen a Valancourt, un guapo hombre que también siente un parentesco casi místico con el mundo natural. Emily y Valancourt pronto se enamoran.

El padre de Emily muere y la envían a vivir con su tía, Madame Cheron (más tarde conocida como Madame Montoni), quien no tiene nada en común con ella y le muestra poco afecto. Madame Cheron se casa con Montoni, el villano de la historia. Montoni lleva a Madame Montoni y Emily a Udolfo, separando así a Emily de su pretendiente (Valancourt), en el que Montoni amenaza a Madame con violencia para forzarle a entregarle sus propiedades en Toulouse, que si ella muere irían en principio a Emily. Se suceden acontecimientos estremecedores dentro del castillo, y al final, Emily recupera el control de su herencia y se une a Valancourt.

Opiniones

Así leído, no parece una gran cosa. Se inclina más hacia el melodrama que hacia el terror. Sin emabrgo, en su época y aún hoy en día se habla de la capacidad de Ann Radcliffe para la truculencia, loe elementos espantosos y las aberraciones. Sin duda, leer a Ann Radcliffe ahora no proporcionará el mismo shock que en el siglo XVIII, pero bien merece la pena asomarse a su obra del mismo modo que leemos a Poe o al mismo Lovecraft.

Influencia de Ann Radcliffe y algunas conclusiones aventuradas

No quiero una entrada kilométrica, pero sí me gustaria apuntar la medida en que Ann Radcliffe ha influido en autoras y autores de renombre y prestigio.

  • Víctor Hugo la menciona en Los Miserables
  • Jane Austén declaró públicamente su admiración por Radcliffe
  • Ya hemos visto que Lovecraft admite las bondades de su obra
  • El Resplandor, de Kubric, comienza cn una oda al paisaje: toda esa secuencia del coche que sube hacia el Overlook, un trasunto del Castillo de Udolfo.
  • Sir Walter Scott y el Marqués de Sade también se vieron influenciados por Radcliffe
  • Henry James cita Los Misterios de Udolfo en Una vuelta de Tuerca
  • ¿No es Manderley un castillo con sus nieblas, sus marañas mentales?

Es imposible adentrarse en la literatura de terror más sicológico sin darse de bruces con la influencia de Radcliffe.

Me pregunto qué hubiera pasado si la autora hubiese cultivado la poesía de terror. Porque no hay que olvidar que escogió escribir novela, un género devaluado. Y novela gótica, un subgénero todavía más devaluado. El ser humano tiende a divinizar unas emociones y satanizar otras. Por supuesto, no antes de divinizar el intelecto y denostar la emoción.

Los autores de terror apelan a las emociones, a las entrañas. Y Ann Radcliffe lo hizo en una época en la que su deber consistía en tocar dulces melodías al piano y tener hijos varones.

Leed a Ann Radcliffe. Leed terror. Reconciliaos con vuetras emociones.

 

Lo que trajo 2017… y lo que se llevó

Todos los años hago balance.  Aquí donde me veis tengo estas cosas mainstream. Con lo que me dedico yo a rajar de costumbres instauradas. Pero bueno, si cada año, a día 31 de diciembre, se ponen a cero todos los contadores, incluso el de las mujeres muertas ¿quién soy yo para no hacer borrón y cuenta nueva?

2017 ha sido uno de los mejores años de mi vida, el mejor

Así, sin exagerar. Haré un pequeño resumen de cómo se han ido desarrollando las cosas. Aunque creo que en realidad el 2017 ha sido como una enfermedad: años de trabajo lo incubaron y, de repente, por una pura cuestión de coincidencias, los síntomas se han hecho evidentes.

El 27 de febrero, solo seis días después de mi cumpleaños, Felicidad Martínez publicó esta entrada en su blog.  Claro, que seis meses antes yo me había puesto en contacto con ella para decirle que Inquilinos, el libro del que habla, era de terror y que lo mismo le interesaba leerlo. A mí, desde luego, me interesaba que lo leyera. Yo le había echado un vistazo a sus críticas literarias y me constaba que no se mordía la lengua, así que Felicidad era la persona perfecta para decirme todo lo que yo no quería oír.

La buena fortuna quiso que Inquilinos le gustara lo suficiente.

Ese mismo día, Israel Alonso me presento virtualmente a Cristina Jurado. Yo, que vivo en Babia, un sitio muy bonito, lleno de unicornios, arco iris, pinchos morunos y monstruos de siete cabezas, no tenía ni idea de quién era Cristina. SPOILER: esta no va a ser la única deshonra que va a caer sobre mi vaca hoy. De hecho, la pobre vaca lleva seis meses en el gimnasio entrenándose para esto.

Cristina había leído un relato muy corto que vosotros también podéis encontrar en una antología en la que participamos ambas: Onírica. Le gustó y, como es un alma inquieta, me preguntó si me apetecía mandarle algo para Supersónic. Yo no tenía muy claro lo que era Supersónic. Sólo había oído hablar de ella en relación a Exilium (mi vaca, la pobre), pero le dije que sí. PISTA: soy muy de decir que sí a propuestas literarias.

Hablamos de final de febrero, 2017 estaba casi sin estrenar y ya me había dado dos buenos motivos para quererle.

Pero es que eso, que fue genial, fue solo el principio: la primera marca de la viruela, el primer sarpullido del sarampión, el primer trozo de nariz sifilítica que se pudre.

Luego llegó marzo, el mes en el que me reencontré, gracias a la poesía, con una de las personas más importantes de mi vida. Itziar había sido una piedra angular de mis 20 años y se me había perdido. No sabíamos ninguna de las dos dónde nos habíamos puesto. Aun así nos encontramos. Para mí ese encuentro supuso también una recuperación de mí misma, de quién había sido. Y no es que me arrepienta de haber cambiado. La evolución es buena, pero arrancar a dentelladas la propia identidad para sobrevivir no suele terminar bien. Itziar me trajo Barro. Ya sabéis, Ba-rro.

Así las cosas, en Abril me enteré de que Nieves Delgado me había adoptado.

Autoras de terror y mujeres asesinas visibilizadas

Tercera deshonra para la pobre vaca: ni idea tenía de yo de lo que era el proyecto Adopta una autora. Pero allí estaba, flamantemente adoptada por la autora de una de las novelas cortas que más he disfrutado en este 2017: 36. Yo a Nieves la conocía de interactuar a veces en Facebook. Le había dado mi opinión sobre algún relato suyo, habíamos coincidido en antologías y recuerdo (atenta, vaca, que vienen curvas) haber comentado con alguna compañera que esta chica tenía mucho que mejorar en relato corto. Recordad que soy encantadora la mayor parte del tiempo. Nieves se tomó muy a pecho la adopción y abrió un blog muy chulo para recopilar todo lo que tenia que decir sobre mí. El primer post es de mayo.

Pero es que mayo fue EL MES.

No os voy a contar ahora quién es Editorial Cerbero (la mejor del mundo entero), porque si me conocéis a mí es que ya les conocíais a ellos. Entre Cerbero y la peregrina idea de Cristina Jurado de llevarme a Supersónic, este año me ha cambiado la vida. De manera literal.

Alguno pensaréis que el día más feliz del año sería cuando Israel me dijo que hiciera el favor de firmar el contrato (es un ser de luz, sensible y delicado. Exactamente lo que parece). Pues no. Ahí empezó el calvario. Recuerdo que Emlio, mi marido, me perseguía por la casa con una lupa para ver si me encontraba el chip defectuoso:

-Alicia, cariño, que publicas una novela.

-Es maaaaaaaaaal.

-¿Pero no era lo que querías?

-Ahora todo el mundo sabrá lo mal que escribo, y nadie la comprará, y la gente me odiará, y la editorial perderá dinero, Israel tendrá que cerrar, jamás nadie confiará nunca en mí. Todo es maaaaaaaaaaaal.

Y así todos los días.

Con el aliciente de que el 14 de junio me cogí una baja por depresión porque, bueno, ya llevaba muchos años tratando de ser una persona que no era y me estaba muriendo. Había dejado de dormir, lloraba a todas horas, me había colocado como 10 kg encima para no pensar y ya no podía más. Literalmente. Todo ha sido muy literal, este año.

Precioso todo. Para aquellos a los que les interese, mi vaca y yo estamos encantadas de anunciar que la segunda edición de Barro está pronta a imprimirse y que una segunda novela corta saldrá en enero de 2018. Parece que mal no fue tan malo.

Y no hemos llegado ni a mitad de año.

En junio me entero de que existe Patreon y me lanzo como loca.

Patreon es, a todos los efectos, mi Jauja particular. Allí dejo relatos (y mucho mucho más, si no, preguntad a mis suscriptores) a personas que quieren leerme. Son mecenas que me dan 1USD al mes porque quieren que escriba. Y como quieren que escriba me dan total libertad. Estamos ellos y yo. Escribo lo que me gusta escribir, ellos leen lo que les gusta leer y todos ganamos. De momento solo somos 17, pero espero que seamos cada vez más.

A primeros de julio me seleccionaron para la antología Kalpa III con un relato clásico de posesiones diabólicas. Poco tiempo después me comunicaron que también estaría en el Visiones 2017. Dos honores inesperados como dos inesperados soles.

Autoras de terror en La Nave Invisible

Un lugar increíble para encontrar autoras de terror. Me tienen hasta a mí.

Pero es que, también en junio, a mi vaca se le cae encima La Nave Invisible.

No, tampoco tenía la menor idea de lo que era La Nave. Yo es que me he pasado toda la vida sin tener ni idea de lo que existe ahí fuera, qué le voy a hacer. Pero es trabajo de la Nave rescatar a autoras del anonimato y eso hicieron conmigo. Organizaron una lectura conjunta de Inquilinos (sí, esa recopilación de relatos que había enviado a Felicidad Martínez y que tantas alegrías me ha dado) y la cosa fue muy bien, la verdad.

En septiembre di un portazo

Salí de la empresa en la que había estado trabajando como secretaria, me di de alta como autónoma y escribí este artículo, que es una de las cosas más importantes que he dicho jamás.

Llevo desde entonces, un trimestre completo, ganándome la vida como escritora. Os cuento lo que escribo:

  • Artículos para blogs
  • Relatos para Patreon
  • Novelas, como escritora “fantasma”
  • Clases de español para una academia holandesa
  • Mis propias novelas (dos este Nanowrimo pasado)

Me dijeron hace poco que eso no es ni ser escritora ni nada. Durante un cortísimo segundo me ofendí. Señora de Bilbao que dijo aquello: esto es ser escritora. Pero, sobre todo, esto es estar viva. Yo disfruto escribiendo artículos. Es un hecho. Menos de lo que disfruto escribiendo ficción, pero lo disfruto. Pero es que, además, vivo de ello mucho más feliz de lo que he vivido nunca.

Trabajo en mi casa, cuando quiero y haciendo lo que me gusta.

 

Queride @NoaVelascosas, llevo desde ayer dándole vueltas al último tweet de tu hilo. Preocupada porque me parece que hablas de suicidio. No es que yo sea una gran admiradora de la vida, pero sí soy muy #teamescribir y para escribir solo hay un requisito: estar vivo. Escribe. Si tus novelas no pagan facturas, busca un modo de escribir que sí las pague.

  • www.upwork.com
  • www.greatcontent.com
  • infojobs freelance

Esas son mis tres fuentes de ingresos.

Que nadie os engañe, por favor. Vivir de escribir no quiere decir ser millonario. Las enfermeras, las conductoras de autobús, las profesoras, las barrenderas, se ganan la vida con sus trabajos. Vosotros también podéis ganaros la vuestra haciendo lo que más os gusta. Recordad que no hay un solo modo de hacer las cosas.

Han pasado muchas más cosas a nivel literario. Muchas. Como la otra lectura conjunta, este mismo mes de diciembre, la de los diseccionadores de novelas de Origen Cuántico, que me ha dado la oportunidad de hacer lo más bonito del mundo: hablar con lectores de la obra de uno. Oír como la obra muta, crece, se enriquece con la visión de cada uno de ellos. Arkaitz es el sol.

Pero lo que más agradezco a este año me ha cambiado a nivel personal.

Todo comenzó gracias aun debate acerca de… bueno, de cuotas y de personajes LGTB en literatura. Mi vaca no lleva alforjas para esto, así que dejadla tranquila. Pobre, ella no tiene culpa de nada.

Jamás me había planteado qué tipo de personajes escribía. Nunca. Hasta que me di cuenta de que todos eran hombres cis, heterosexuales y blancos. Cuando me di cuenta de eso ni siquiera sabía que cis era una palabra, ni su significado. No sé ni cómo noté que ni siquiera hablaba de mujeres en mis escritos. En mi cabeza el rol protagonista estaba tan asociado a los hombres que me limité a perpetuarlo en mis relatos.

Pista: soy machista, y homófoba, y transfoba y racista. Soy gordófoba y capacitista y muchas más cosas feas.

Pista mucho más importante: eso no me hace una mala persona. Porque cada día me miro, me estudio, trato de aprender, de reeducarme, de deconstruirme y de ser inclusiva. Sería ridículo pretender que una sociedad que ha puesto todo su esfuerzo en crearme a su imagen y semejanza no ha hecho mella en mí. Claro que sí. Claro que tengo todos esos defectos. Claro que me avergüenzan. Pero es que mi vergüenza y mi incomodidad no importan. Importan mi esfuerzo por ser una persona mejor.

Me haría una mala persona no querer cambiar, empecinarme en mis errores.

He empezado a esforzarme hace muy poco. Lo lamento y pido disculpas, porque habré hecho muchísimo daño pensando que yo era súper inclusiva y nada homófoba (yo siempre he tenido amigos gays, o sea…). Yo no era machista ¿cómo, si soy mujer? Ni mucho menos transfoba. De gordófoba ni hablamos, yo estoy gorda. Que me de asco a mí misma no es gordofbia, es cosa de mis taras mentales ¿dije capacitista?

Y aquí llegó la gran noticia. Escribí ese artículo del que os hablaba antes y que podéis leer aquí porque no me cabía en la cabeza… bueno, lo que digo en el artículo. Y me puse en contacto con una chica bisexual que me dijo: todo chachi, pero metes la pata en cuestiones de género. Y yo pensé, ajá, pues pregunto. Y me quedé patidifusa al descubrir que no conocía a una sola persona trans. Ni una. Y no es que haya vivido bajo una roca y no me haya enterado de que las mujeres trans mueren porque son trans; vamos, porque las matamos personas cis, no. Es que no me había preocupado de ellas. Ni de los hombres trans, si vamos a eso.

Así que me vi en la vergonzante tesitura de reconocer que no tenía a quien pedir opinión de primera mano sobre algo que concernía a un colectivo al que no pertenezco. Y no solo eso: me daba miedo acercarme a una mujer trans. Miedo a meter la pata, a ofender y a que me mandaran a la mierda. Pero miedo al fin y al cabo. Pero no, yo no soy transfoba, hombre por favor, eso es de lelos y retrógados, no de gente culta con twitter y que además escribe novelas.

Ese artículo, la necesidad de buscar ayuda para escribirlo, me ha traído muchas alegrías. Y agradezco a @SigridValkyrie   que me dirigiera a Artizar Badass, que me ha enseñado muchas cosas, toda buenas. No, no la adoro ni estoy de acuerdo con todo lo que dice siempre, pero la respeto y la admiro. Me ha hecho plantearme de dónde proceden la fortaleza y el valor y llegar a la conclusión de que muchas mujeres no tienen otra cosa que esas dos virtudes para sobrevivir. 

Gente cis del mundo, pensad esto: no importa que os digan que sois transfobos, homófobos o misóginos. Importa que lo sois. Aceptadlo y trabajad para cambiarlo. Es duro, pero es mucho más duro ser transexual, homosexual, racializade, lesbiana o, en definitiva, no normative.

Twitter me ha traído un huracán de aire fresco en forma de una TL muy joven.

Hace unos meses le decía a uno de mis lectores y de mis amigos (porque he hecho más amigos que lectores) esto:  “vosostros os comunicáis de maneras nuevas para mí y os interesan cosas nuevas para mí. El acto de escribir es un acto de comunicación y la comunicación evoluciona. Sois como la sangre joven para los vampiros que no quieren envejecer. Yo no quiero envejecer .”

You all know who you are. Y soy yo la que quiere ser como vosotros. Me dais perspectivas nuevas, palabras nuevas, ganas de ser mejor y de haceros sitio. Mi generación llega tarde a todo. Desafortunadamente, los que nos precedían no tenían mucho interés en lo que vendría después y creen que serán eternos. Nosotros, por nuestra parte, no dimos el golpe necesario en la mesa para que eso cambiara. Y por eso todo en el mundo es viejo. Todo en el mundo huele a viejo. El prestigio apesta a antigualla.  Menos lo que ha construido la gente más joven que yo y lo que podéis construir vosotros.

Entendedme, por favor, yo soy una tía joven con más vida por delante, todavía, de la que tiene a la espalda. Que me hago cargo de cómo suena el párrafo anterior. Y me consta que no soy una cuarentañera al uso, que mi último cambio de rumbo ha sido hace tres meses y que habrá más porque uno no muere cuando se le va la vida, sino cuando se para. Eso lo sé.

Pero vosotres, Coral, Virginia, Jorge, Manu, Rafa, Edu, Iván, todes, hasta los que me quedan un poco más lejos porque hablamos menos, Saren, Rocío, Logan,  Carlos, todes sois otra cosa. Y doy mucho las gracias por haberos encontrado. Y quiero seguir viéndoos por ahí. Con vuestras alegrías, que me alegran; y con vuestras miserias, que también comparto.

Yo también me frustro cuando los concursos los ganan otros, cuando la ropa me queda como el culo, cuando no digo lo que quería decir y creo que la gente me odiará por torpe, cuando no cumplo una promesa, cuando todos triunfan a mi alrededor y me siento pequeña. ¡Ay! No os imagináis lo pequeña que me siento a todas horas. Pero vosotres me hacéis grande. Aunque siga encerrándome en casa porque en la calle hay gente… y cosas.

Vosotros habeís sido lo mejor de 2017. El mejor año de mi vida.

GRACIAS

 

Calendario de adviento de autoras. Ada Coretti y el terror pulp de Bruguera

Es verdad que este artículo no concuerda en absoluto con lo que he estado haciendo estos días pasados, pero la vida se impone…


Bruguera, esa gran editorial.

Bruguera, la que nos dio grandes hombres y grandes nombres, como el de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz).

Bruguera, que publicó 40.000 bolsilibros entrte 1976 y 1985, nos trajo dos colecciones de terror: 649 títulos: Selección Terror y Selección Terror Extra. Lo explica estupéndamente el Blog Bolsilibros de Terror, que para eso se llama así. Estas dos colecciones forman lo que yo quiero llamar terror pulp de Bruguera.

21 auores, 23 sudónimos y solo dos mujeres. Una de ellas, María Victoria Rodoreda Sayol, escribe tres bolsilibros de terror  bajo el seudónimo de Vic Logan. (¿Víctor o Victoria?) Pero Ada Coretti, la dama del terror pulp de Bruguera escribe 67 títulos. De hecho es su obra La muerte tiene ojos, en septiembre de 1980, la que inaugura el precio de 40 pesetas de la colección. Curiosamente Coretti no aparece en la colección Selección Extra, en la que las novelas alcanzaban las 190 páginas. Allí publicaron 5 señores. Dice el blog de referencia que las firmas habituales de la casa, pero Coretti había sido la cuarta autora más prolífica. No trato de poner nada en tela de juicio. Solo manejo los hechos que se me presentan.

Bibliografía de la pitufina del terror pulp de Bruguera

Ada Coretti, seudónimo bajo el cual se oculta para escribir exclusivamente obras de terror y libros “masculinos” la autora Isabel Irigaray Echevarri, utilizando su propio nombre y primer apellido para sus novelas “femeninas”, que fueron editadas en su mayor parte por la Editorial Bruguera.

Podéis encontrar un listado completo de sus bolsilibros aquí.

¿Cómo que la pitufina?

Sí, ya sabéis: la dama del terror bla bla bla es la “dama de” porque no hay más mujeres. Es la única chica de la colección Selección Terror con permiso de María Victoria. Y seguro que no lo es por cubrir cuotas. Yo no pasé ni cerca de Bruguera. 1982 me pilló con 8 años y viviendo en el País Vasco. Con toda probabilidad el editor no tenía prejuicio alguno. Por él, como si escribían aliens; siempre que lo hicieran con nombre anglosajón masculino. Allí podía ir cualquier mujer capaz de tramar una historieta trerrorífica. Pero que nadie (y en esto era muy democrático) reclamara que su nombre apareciera en portada.

¿Y cómo escribía Ada Coretti?

Pues al parecer la opinión popular dice que no muy bien. Al parecer tiende a introducir escenas gore, escenarios inquietantes y resoluciones alambicadas. Habrá que ver lo que hacía que, francamente, sería tan bueno o tan malo como el resto del terror pulp de Bruguera. El hecho es que nadie publica 67 novelas si no se venden…

Os dejo un extracto de La muerte tenía 8 brazos.

Según otros, la condesa vio que su marido sospechaba algo y de forma precipitada decidió huir, llevándose la joya puesta. Anduvo a lo largo del acantilado, rocoso, indómito, bravío, descendiendo finalmente a ese trozo de la costa que, desprovisto de rocas, formaba una pequeña y arenosa cala. Estaba dispuesta a impedir que su marido la detuviera. A tal fin, había cogido un afilado cuchillo. Y fue entonces, según esta segunda versión de los hechos, cuando surgió, de una gruta incrustada en el acantilado, un horrible y gigantesco pulpo. Con los pies entre la espuma de las olas, la condesa gritó espantada, despavorida, sintiendo que le flaqueaban las piernas. Temiendo caer desvanecida. El pulpo se fue acercando a ella. Ella quiso correr. No pudo. En absoluto. Se había quedado como paralizada. Los tentáculos del monstruo la apresaron. Ella reaccionó entonces, debatiéndose. Pero no le era dado oponer más fuerza que la de un pobre gusano. No obstante, en un momento dado empuñó con fuerza el cuchillo y rasgó la piel del pulpo, entre ojo y ojo, con todas sus fuerzas, dejando allí un profundo surco. Pero fue como si nada hubiera hecho. El monstruo no acusó la herida. Y siguió apretando sus ocho tentáculos, despiadadamente, hasta descoyuntarla, hasta romperle todos los huesos, hasta dejarla hecha cisco. Luego, dicen? que el pulpo se llevó el collar. Menos ocho brillantes que se soltaron y quedaron sobre la fina arena de la cala.

A mí me recuerda un poco a una de estas obras de aquí… Pero poco.

Calendario de adviento de autoras: Bieses.net

Chicas, chicos, extraterrestres infiltrados, mosntruos primigenios que me leeís, diosas, dioses:

Se me conoce en mi casa (porque fuera más bien no se me conoce) por mi afición a los grandes proyectos que abandono con fulminante rapidez. No quiero que este calendario de autoras sea uno de ellos. Llevo un par de días ausente del mismo, pero hoy, al levantar la solapa del día, me he encontrado algo mucho más rico de lo esperado:

www.bieses.net

¿Qué es bieses.net, preguntáis mientras claváis vuestras pupilas en mis letras negras?

Pues en bieses.net lo explican así:

El Proyecto BIESES  es el acrónimo de Bibliografía de escritoras españolas. Esta base de datos, de acceso libre para todos los investigadores, nace de la necesidad de completar, recopilar y sistematizar las fuentes informativas de que disponemos para el estudio de la escritura femenina, dado que hasta la creación de Bieses no se contaba con un repertorio de conjunto que abarcara con exhaustividad esta producción literaria. El objetivo de Bieses es dar respuesta a algunas preguntas fundamentales sobre las escritoras españolas anteriores al siglo XIX: ¿cuántas fueron en total? ¿quiénes eran? ¿qué perfil social o biográfico tuvieron? ¿dónde vivieron? ¿cuánto escribieron? ¿qué tipos de obras escribieron? ¿dónde se publicaron? ¿quién las leyó? Además era necesario conocer quién las había estudiado y editado en la actualidad para disponer de toda la información en torno al tema sobre la que fundar una investigación de calidad.

Así que mi labor en este calendario de adviento cambia

Más que reinventar la rueda a la bestia, os traeré engranajes, bisagras, ejes y lo que sea. Porque la tarea de visibilizar a la mujer en la historia de las letras (y en la historia, en general), quizá pase por visibilizar a las visibilizadoras. Los sacaré de bieses.net y de sus páginas amigas, claro. Y haré lo posible por descubrir más páginas chulas.

Metavisibilización, supongo. Y que una debe hacer lo que sabe hacer y dejar que otras hagan eso en lo que son mejores.

Estoy emocionada 🙂

Y agradecida (sin coñas).

A mí también me preocupa esto de tener que volver a estudiar a los clásicos

Pero menos de lo que podría parecer. Me he sentado un momento y he pensado: con la altura de mi pila ¿voy a liarme ahora a leer a señoras de hace 400 años? Y me han dado como sudores fríos.

Seamos serias: no voy a convertirme en una erudita. No es mi estilo, no me venía la paciencia en los genes y tampoco he encontrado la constancia. No aspiro a leerme ni una mínima parte de los libros que se citan en esas páginas. A lo que sí aspiro es a poder oponer una María de Zayas a un Lope. Por ejemplo. A lo que aspiro es a poder, cuando quiera, cuando me apetezca, cuando tenga tiempo, aprender cómo vivían las mujeres en épocas que conocemos sólo mediante escritos de hombres sobre hombres.

Y me consta (y me duele) que no sé NADA sobre literatura árabe o africana o asiática o americana (sajonas a parte). Así que aspiro a cubrir esas lagunas también. Y os traeré mis descubrimientos, que serán pequeños pero quizá sirvan.

Porque lo que no sirve es no hacer nada.

¿Y qué hay en bieses.es?

Pues tienen lista de correo, tienen un twitter que hay que seguir ya: @Proyecto_Bieses

Y muchas más cosas que decir que yo.

Mirad esta lista de enlaces, que es como para chuparse los dedos.

  1. Portal de escritoras españolas Portal que  nace como reconocimiento y homenaje a aquellas escritoras que lucharon contra los convencionalismos sociales de su época y lograron, con su actitud firme y decidida, abrir las puertas de esos espacios literarios y culturales vedados hasta ese momento a la mujer. Dada la naturaleza del portal Escritoras Españolas, éste se concibe como un Portal en continuo crecimiento, en el que paulatinamente se irán incorporando las obras publicadas por otras muchas escritoras nacidas en distintas épocas y en el que tienen cabida tanto las escritoras que gozan en la actualidad de indudable reconocimiento literario como aquellas otras que permanecen en un injustificado olvido. Es, precisamente, uno de los objetivos primordiales del portal Escritoras Españolas, facilitar el acceso y la lectura de la obra de autoras que si bien en su época alcanzaron popularidad y estima intelectual, con el transcurrir del tiempo, han caído en el olvido, ya que sus obras no han sido reeditadas y, por lo tanto, se han convertido en textos de difícil acceso para los lectores actuales.
  2. Asociación española de investigación de historia de las mujeres Asociación fundada en junio de 1991 con los objetivos de coordinar la labor desarrollada en los distintos Seminarios de Estudios de las Mujeres existentes en las Universidades y Centros de Investigación del Estado Español, fomentar la investigación y divulgar los estudios feministas y de Historia de las Mujeres a escala nacional e internacional. Así como promover la investigación en el campo de la Historia de las Mujeres y de Género.
  3. Mujeres impresoras El trabajo que nos ocupa, aunque de carácter fundamentalmente recopilatorio, trata de poner en valor el papel de la mujer española dentro del mundo del libro y de la imprenta entre los siglos XVI y XIX. La mayoría de estas mujeres eran viudas e hijas de impresores que heredaron el negocio familiar y se encontraron en situación de darle continuidad. Determinar el grado de implicación que tuvieron en los trabajos del taller no está exento de dificultad; los pocos datos con que han contado los investigadores, reducidos en muchas ocasiones a los pie de imprenta y a la trascripción de los inventarios, y la escasa consideración social de la que ha gozado la mujer en diferentes ámbitos, entre ellos el del mundo del libro, hacen difícil la tarea. Recientes estudios abundan en la idea de que la mujer no participó únicamente en los trabajos de gestión, sino que intervino activamente en la actividad tipográfica, perfeccionando los tipos, expandiendo el negocio familiar con gran éxito comercial y contribuyendo en diferentes grados a la difusión de las ideas y la cultura de su época.

También tienen una lista de autoras

Estudios en PDF, material didáctico, textos de autoras y una cosa chulisima que se llama Escritoras desde el umbral

A través de esta investigación, aún en curso, el equipo BIESES busca sacar a la luz la historia olvidada de la mujer en España: cuál fue la posición y la de sus obras en la cultura y en la literatura de la época, qué recepción tuvieron, cómo vieron sus expectativas limitadas, a quién dirigían sus escritos, cómo pudieron llegar a imprimir sus textos, cómo fueron consideradas por otros escritores, qué opinaban de ellas los demás grupos sociales y culturales, etc.  Sin duda, dada la escasez de información disponible para responder a estas preguntas en documentos ya explorados (comentarios o citas de otros escritores, censores, lectores, inventarios de bibliotecas o librerías, poéticas, cartas…), el análisis de los paratextos de las obras publicadas por las mismas autoras se antoja una fuente fundamental para el estudio de la historia de la mujer en la cultura y la sociedad hispánicas. Desde el proyecto BIESES queremos animar a todos los interesados, sean o no estudiosos de la mujer en la época, a la lectura de estos paratextos, no sólo por el trabajo filológico y de archivo que hay detrás de cada uno de ellos, sino también, y sobre todo, por el simple placer de abrir nuestra mente hacia el casi desconocido mundo de la mujer escritora en la historia de la literatura hispánica.

Datos procedentes de BIESES: Bibliografía de escritoras españolas/ Bibliography of Spanish Women Writers: http://www.bieses.net/paratextosweb/[/url]
Copyright © BIESES Grupo de investigación bajo Licencia Creative Commons 
BY-ND.
Cómo citarnos: BIESES: Bibliografía de escritoras españolas/ Bibliography of Spanish Women Writers. Publicación en web:http://www.bieses.net

 

 

María de Zayas y Sotomayor. Feminismo en el Siglo de Oro español

Entrada cortita.

Mañana será otro día y podré, espero, dedicar un poco más de tiempo al Calendario de Adviento de Autoras.

¡Esto no lo ha escrito una mujer! ¡Imposible!

Vengo a hablaros de María de Zayas y Sotomayor, escritora del Siglo de Oro, unos 45 años posterior al hombre que no escribió la primera novela de la historia porque ya sabemos que la escribió una mujer. María de Zayas se cuidó muy mucho de dar datos reales acercs de sí misma. De hecho, todo lo referente a su vida es un absoluto misterio. No se conoce nada de ella excepto lo que dejó escrito ni se saben tampoco los motivos que la llevaron a mantenerse oculta.

Sí sabemos, en cambio, que se dijo de su obra que no podía haber sido escrita por una mujer. De todos era sabido ya entonces que las mujeres no somos capaces de poner una letra detrás de la otra. No hablemos de hacer frases o párrafos. Dios nos libre de intentar siquiera componer novelas. De Zayas no obstante se lo tomó con calma y escribió, en el prólogo a sus Novelas Ejemplares de 1637:

Quien duda, lector mío, que te causará admiración que una mujer tenga despejo no solo para escribir un libro, sino para darle a la estampa. […] quien duda, digo otra vez, que habrá muchos que atribuyan a la locura esta virtuosa osadía de sacar a la luz mis borrones, siendo mujer, que en opinión de algunos necios es lo mismo que una cosa incapaz.

 

El feminismo de María de Zayas

Parece que el feminismo es cosa de ahora, o cosa de las sufragistas. Parece que las mujeres no habíamos dicho esta boca en mía nunca antes, pero no. De verdad que no. Sucede que la represión es malvada. Y pasa con ella como con las ollas a presión, que solo se ve un poco de vapor de agua que se escapa mientras las veduras se cocinan dentro. María de Zayas es, sospecho, ese vapor de agua que nos ha llegado del guiso que se viene cocinando desde… bueno, desde siempre. Por eso sabemos que dijo:

En la era que corre estamos con tan adversa opinión con los hombres, que ni con el sufrimiento los vencemos ni con la conciencia los obligamos. (…) ¿Por qué, vanos legisladores del mundo, atáis nuestras manos para la venganza, imposibilitando nuestras fuerzas con vuestras falsas opiniones, pues nos negáis letras y armas? ¿Nuestra alma no es la misma que la de los hombres? Pues si ella es la que da valor al cuerpo ¿Quién obliga a los nuestros a tanta cobardía? (…) Por tenernos sujetas desde que nacimos, vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con temores de la honra, y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas, y por libros almohadillas

En su obra, de Zayas defiende la capacidad de la mujer para realizarse, para hacer, para crear sin que por ello deba perder honra o fama y cree firmemente que las mujeres son educadas de la manera en que lo son porque los hombres temen la competencia femnina. 400 años contemplan este escenario, queridas y queridos lectores de este blog. Vamos, que no es algo que nos hayamos inventado ahora para tener de qué quejarnos.  Que las autoras del Siglo de Oro Español ya eran feministas y ya reclamaban un espacio. Y ya estaban hasta los moños, francamente.

Con todo, comedia

Y a pesar de todo lo anterior, María de Zayas, cuyas novelas ejemplares se vendieron con el subtítulo de “El Decameron español”, ser reivindicaba como autora de entretenimiento y usaba la ironía y hasta la sátira.

Decidme si no hace falta humor…

La primera novela de la historia NO es el Quijote

Iba a decir que lo sentía mucho, pero en realidad no lo siento en absoluto. Al fin y al cabo Cervantes ya tiene una colección de amantísimos adeptos que se sientan a leer su magna obra. Lo hacen todos juntos un día señalado y hasta salen en la tele. Pero la primera novela de la historia no la escribió él.

No, la primera novela de la historia la escribió una señora japonesa: Murasaki Shikibu. Se titulo La historia de Genji  y se la suele comparar, por supuesto, con el ingenioso hidalgo, con el Decameron y con la voluminosa obra maestra del señor que comía magdalenas; a saber, A la busca del tiempo perdido, de Proust (Y sí, poner “a la busca” y no “en busca” es una licencia pedante). Respiro, que se me está yendo el tono por derroteros que invitan más al sopapo que a la comunicación. Mis disculpas, que vaya día llevo.

Antes de seguir: hablamos de primera novela moderna. 

En fin, sigamos con la historia de Genji y con su autora,  Murasaki Shikibu.

¿Cómo llega una mujer japonesa a escribir la primera novela de la historia?

La primera novela de la historia

No me canso de consultar el libro de Clara Janés que también mencioné en mi entrada de ayer acerca de las mujeres guerreras. Janés nos habla en él de cómo en el año 300 a.C el arroz llega a lo que hoy conocemos como Japón. Al mismo tiempo que se aprende a cultivarlo, surgen las superticiones relativas al propio cultivo. Como consecuencia, nacen  liturgias relacionadas con el mundo de la agricultura. En ellas se emplean palabras a las que se separa de su significado para dotarlas de fuerza mágica. De hecho, a partir de este momento, en Japón la palabra es magia y hasta tiene alma. La evolución de esta creencia desemboca en la aparición del kataribe. Este es un cargo oficial que corresponde a la persona capaz de recitardeterminadashistorias. Las relativas al origen del linaje de la familia imperial. Un cargo oficial que solía estar ocupado por mujeres.

Mujeres, chamanes y comunicación con el más allá

(Me encanta poner estos subtítulos)

También en Japón había mediadores con el más allá, al estilo de los chamanes. Se trataba de mujeres y se llamaban miko. Estas mujeres podían ser incluso hermanas del emperador y ejercían una gran influencia en la vida pública. Pero todo esto tiene que ver con la transmisión oral de la cultura y con la comunicación con aquella alma encerrada en las palabras. No con la literatura propiamente dicha. De todas formas, bien está señalar que, desde el siglo VIII, las tutoras, encargadas de la educación de los hijos varones, eran mujeres.

Escritura y, por fin, la primera novela de la historia

El el siglo VI los ideogramas chinos, conocidos como Kanji, entran en Japón y pasa algo muy curioso. El lenguaje escrito se divide en dos. El kana para las mujeres y el kanji para los hombres. Y en esto parece que el equipo de las chicas salió ganando. Porque el kana se adapataba mejor a la lengua autóctona y permitía escribir sin mucho problema lo que se había transmitido oralmente. Los hombres se quedan con el lenguaje más formal, lo que les limita a la hora de escribir grandes obras. Y así las cosas, llega Shikibu y escribe Genji.

La historia de Genji tiene 54 capítulos y cuentan la vida de un príncipe. Incluye hazañas amorosas, políticas y la vida de sus hijos una vez que él ha muerto.

Extracto de la Wikipedia respecto a algunas características de la obra:

Su lectura es una tarea difícil —incluso para los japoneses— debido a diversos factores. Primero, durante el período Heian, la realeza consideraba de buen gusto hablar citando o parafraseando refranes o poesías. La obra está dirigida a las mujeres de la realeza del período Heian, período en el cuál la práctica general era no referirse por su nombre a una persona, por lo que no se nombra a los personajes masculinos en la obra por su nombre, sino por rango, título, mientras que a los personajes femeninos se los introduce bajo alguna descripción de su vestimenta, citando la primera frase que hace el personaje al entrar en escena, o su relación con algún personaje importante, lo que da a entender al lector —de la época— cuál es su posición social.

La primera noevla de la historia y la literatura de terror

La historia de Genji

La historia de Genji contiene una gran cantiadd de temas que más tarde la autora trataría en obras menos extensas. Tiene una obra de teatro, Aoi no Ue, en la que también habla de Gengi y de su amante Rokujo. Rokujo muere y, convertida en vampiro, se dedica a molestar a la mujer de Genji. Transcribo el momento en que Murasaki Shikubu habla del vampiro por primera vez.

En el palacio de Sanjo el espíritu maligno se mostraba cada vez más activo y Aoi empeoraba aojos vista. No faltaban rumores que apuntaban a Rokujo, insinuando que el espíritu torturador era el de ella o el de su padre, el difunto príncipe.

[…](el vamipro) A veces se preguntaba desconcertada si su alma había salido de su cuerpo y estaba actuando por su cuenta.[…] No era infrecuente que los espíritus de los muertos, ofendidos en vida, continuaran arrastrándose por el mundo para vengarse. Siempre le había parecido algo odioso, pero he aquí que ahora le tocaba protagonizar una situación como aquella[…].

Quizá esto no nos asuste, pero nos da la medida de hasta qué punto una autora china del siglo X se preocupaba por cosas muy similares a las que preocupan a autoras del siglo XXI a las que les gusta el terror por lo que tiene de introspectivo.  Pero es que no es solo esto lo que llama la atención por su modernidad, sino la pericia de esta mujer a la hora de poner en práctica esa gran máxima de la literatura: mostrar y no contar. Atención a la siguiente descripción y ya lo dejo por hoy. El texto se refiere a la esposa vampirizada:

La trenza larga y gruesa que caía por un lado de su rostro destacaba sobre el blanco de su camisa y la ropa de la cama. En aquella ocasión le pareció mucho más bella que cuendo se presentaba ante él perfectamente vestida, pero glacial como un témpano, y le cogió la mano.

-¡Qué terrible! -susurró la moribunda- ¡Qué terrible resulta todo esto para ti![…]

Y con voz afectuosa recitó:

-¡Cosed el dobladillo de mi vestido

para que no escape

el alma dolorida

que quiere huir a otra parte!

Aquella no era la voz de Aoi ni su modo de hablar. Genji advirtió súbitamente que su la voz pertenecía a Rokujo y quedó petrificado.[…]

¿Este último párrafo no os da un poco de miedito?  Siento los guines cortos, por cierto. WordPress no me ha permitido rayas de diálogo.

Os dejo el enlace a la primera entrada de este calendario de adviento y me despido hasta mañana. Gracias por estar ahí!

 

Calendario de adviento de autoras: Fantasía medieval… o no tanto.

Soy una mujer con catarro y eso se deja sentir en el vídeo. pero de todos modos lucho porue yo también pertenezco a una estirpe de mujeres guerreras (sin exagerar ni nada).

También soy una mujer con grandes lagunas culturales, pero con muchas ganas de llenarlas. En eso estoy y de eso os hablo. No soy ejemplo de nada, pero si en tres días he encontrado tantos ejemplos de mujeres que, no solo escribierosn, sino que vivieron de un modo tan poco parecido al que nos han enseñado… ¿Qué no podrán hacer personas con más tiempo y más paciencia?

De verdad, el que no cambia su forma de ver las cosas es porque no le interesa.

Mi granito de arena de hoy es un vídeo en el que os cuento por qué escribir mujeres guerreras no es un anacronismo. Más bien al contrario: es ajustarse a la realidad.

Mujeres guerreras: un resumen