María de Zayas y Sotomayor. Feminismo en el Siglo de Oro español

Entrada cortita.

Mañana será otro día y podré, espero, dedicar un poco más de tiempo al Calendario de Adviento de Autoras.

¡Esto no lo ha escrito una mujer! ¡Imposible!

Vengo a hablaros de María de Zayas y Sotomayor, escritora del Siglo de Oro, unos 45 años posterior al hombre que no escribió la primera novela de la historia porque ya sabemos que la escribió una mujer. María de Zayas se cuidó muy mucho de dar datos reales acercs de sí misma. De hecho, todo lo referente a su vida es un absoluto misterio. No se conoce nada de ella excepto lo que dejó escrito ni se saben tampoco los motivos que la llevaron a mantenerse oculta.

Sí sabemos, en cambio, que se dijo de su obra que no podía haber sido escrita por una mujer. De todos era sabido ya entonces que las mujeres no somos capaces de poner una letra detrás de la otra. No hablemos de hacer frases o párrafos. Dios nos libre de intentar siquiera componer novelas. De Zayas no obstante se lo tomó con calma y escribió, en el prólogo a sus Novelas Ejemplares de 1637:

Quien duda, lector mío, que te causará admiración que una mujer tenga despejo no solo para escribir un libro, sino para darle a la estampa. […] quien duda, digo otra vez, que habrá muchos que atribuyan a la locura esta virtuosa osadía de sacar a la luz mis borrones, siendo mujer, que en opinión de algunos necios es lo mismo que una cosa incapaz.

 

El feminismo de María de Zayas

Parece que el feminismo es cosa de ahora, o cosa de las sufragistas. Parece que las mujeres no habíamos dicho esta boca en mía nunca antes, pero no. De verdad que no. Sucede que la represión es malvada. Y pasa con ella como con las ollas a presión, que solo se ve un poco de vapor de agua que se escapa mientras las veduras se cocinan dentro. María de Zayas es, sospecho, ese vapor de agua que nos ha llegado del guiso que se viene cocinando desde… bueno, desde siempre. Por eso sabemos que dijo:

En la era que corre estamos con tan adversa opinión con los hombres, que ni con el sufrimiento los vencemos ni con la conciencia los obligamos. (…) ¿Por qué, vanos legisladores del mundo, atáis nuestras manos para la venganza, imposibilitando nuestras fuerzas con vuestras falsas opiniones, pues nos negáis letras y armas? ¿Nuestra alma no es la misma que la de los hombres? Pues si ella es la que da valor al cuerpo ¿Quién obliga a los nuestros a tanta cobardía? (…) Por tenernos sujetas desde que nacimos, vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con temores de la honra, y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas, y por libros almohadillas

En su obra, de Zayas defiende la capacidad de la mujer para realizarse, para hacer, para crear sin que por ello deba perder honra o fama y cree firmemente que las mujeres son educadas de la manera en que lo son porque los hombres temen la competencia femnina. 400 años contemplan este escenario, queridas y queridos lectores de este blog. Vamos, que no es algo que nos hayamos inventado ahora para tener de qué quejarnos.  Que las autoras del Siglo de Oro Español ya eran feministas y ya reclamaban un espacio. Y ya estaban hasta los moños, francamente.

Con todo, comedia

Y a pesar de todo lo anterior, María de Zayas, cuyas novelas ejemplares se vendieron con el subtítulo de “El Decameron español”, ser reivindicaba como autora de entretenimiento y usaba la ironía y hasta la sátira.

Decidme si no hace falta humor…

La primera novela de la historia NO es el Quijote

Iba a decir que lo sentía mucho, pero en realidad no lo siento en absoluto. Al fin y al cabo Cervantes ya tiene una colección de amantísimos adeptos que se sientan a leer su magna obra. Lo hacen todos juntos un día señalado y hasta salen en la tele. Pero la primera novela de la historia no la escribió él.

No, la primera novela de la historia la escribió una señora japonesa: Murasaki Shikibu. Se titulo La historia de Genji  y se la suele comparar, por supuesto, con el ingenioso hidalgo, con el Decameron y con la voluminosa obra maestra del señor que comía magdalenas; a saber, A la busca del tiempo perdido, de Proust (Y sí, poner “a la busca” y no “en busca” es una licencia pedante). Respiro, que se me está yendo el tono por derroteros que invitan más al sopapo que a la comunicación. Mis disculpas, que vaya día llevo.

Antes de seguir: hablamos de primera novela moderna. 

En fin, sigamos con la historia de Genji y con su autora,  Murasaki Shikibu.

¿Cómo llega una mujer japonesa a escribir la primera novela de la historia?

La primera novela de la historia

No me canso de consultar el libro de Clara Janés que también mencioné en mi entrada de ayer acerca de las mujeres guerreras. Janés nos habla en él de cómo en el año 300 a.C el arroz llega a lo que hoy conocemos como Japón. Al mismo tiempo que se aprende a cultivarlo, surgen las superticiones relativas al propio cultivo. Como consecuencia, nacen  liturgias relacionadas con el mundo de la agricultura. En ellas se emplean palabras a las que se separa de su significado para dotarlas de fuerza mágica. De hecho, a partir de este momento, en Japón la palabra es magia y hasta tiene alma. La evolución de esta creencia desemboca en la aparición del kataribe. Este es un cargo oficial que corresponde a la persona capaz de recitardeterminadashistorias. Las relativas al origen del linaje de la familia imperial. Un cargo oficial que solía estar ocupado por mujeres.

Mujeres, chamanes y comunicación con el más allá

(Me encanta poner estos subtítulos)

También en Japón había mediadores con el más allá, al estilo de los chamanes. Se trataba de mujeres y se llamaban miko. Estas mujeres podían ser incluso hermanas del emperador y ejercían una gran influencia en la vida pública. Pero todo esto tiene que ver con la transmisión oral de la cultura y con la comunicación con aquella alma encerrada en las palabras. No con la literatura propiamente dicha. De todas formas, bien está señalar que, desde el siglo VIII, las tutoras, encargadas de la educación de los hijos varones, eran mujeres.

Escritura y, por fin, la primera novela de la historia

El el siglo VI los ideogramas chinos, conocidos como Kanji, entran en Japón y pasa algo muy curioso. El lenguaje escrito se divide en dos. El kana para las mujeres y el kanji para los hombres. Y en esto parece que el equipo de las chicas salió ganando. Porque el kana se adapataba mejor a la lengua autóctona y permitía escribir sin mucho problema lo que se había transmitido oralmente. Los hombres se quedan con el lenguaje más formal, lo que les limita a la hora de escribir grandes obras. Y así las cosas, llega Shikibu y escribe Genji.

La historia de Genji tiene 54 capítulos y cuentan la vida de un príncipe. Incluye hazañas amorosas, políticas y la vida de sus hijos una vez que él ha muerto.

Extracto de la Wikipedia respecto a algunas características de la obra:

Su lectura es una tarea difícil —incluso para los japoneses— debido a diversos factores. Primero, durante el período Heian, la realeza consideraba de buen gusto hablar citando o parafraseando refranes o poesías. La obra está dirigida a las mujeres de la realeza del período Heian, período en el cuál la práctica general era no referirse por su nombre a una persona, por lo que no se nombra a los personajes masculinos en la obra por su nombre, sino por rango, título, mientras que a los personajes femeninos se los introduce bajo alguna descripción de su vestimenta, citando la primera frase que hace el personaje al entrar en escena, o su relación con algún personaje importante, lo que da a entender al lector —de la época— cuál es su posición social.

La primera noevla de la historia y la literatura de terror

La historia de Genji

La historia de Genji contiene una gran cantiadd de temas que más tarde la autora trataría en obras menos extensas. Tiene una obra de teatro, Aoi no Ue, en la que también habla de Gengi y de su amante Rokujo. Rokujo muere y, convertida en vampiro, se dedica a molestar a la mujer de Genji. Transcribo el momento en que Murasaki Shikubu habla del vampiro por primera vez.

En el palacio de Sanjo el espíritu maligno se mostraba cada vez más activo y Aoi empeoraba aojos vista. No faltaban rumores que apuntaban a Rokujo, insinuando que el espíritu torturador era el de ella o el de su padre, el difunto príncipe.

[…](el vamipro) A veces se preguntaba desconcertada si su alma había salido de su cuerpo y estaba actuando por su cuenta.[…] No era infrecuente que los espíritus de los muertos, ofendidos en vida, continuaran arrastrándose por el mundo para vengarse. Siempre le había parecido algo odioso, pero he aquí que ahora le tocaba protagonizar una situación como aquella[…].

Quizá esto no nos asuste, pero nos da la medida de hasta qué punto una autora china del siglo X se preocupaba por cosas muy similares a las que preocupan a autoras del siglo XXI a las que les gusta el terror por lo que tiene de introspectivo.  Pero es que no es solo esto lo que llama la atención por su modernidad, sino la pericia de esta mujer a la hora de poner en práctica esa gran máxima de la literatura: mostrar y no contar. Atención a la siguiente descripción y ya lo dejo por hoy. El texto se refiere a la esposa vampirizada:

La trenza larga y gruesa que caía por un lado de su rostro destacaba sobre el blanco de su camisa y la ropa de la cama. En aquella ocasión le pareció mucho más bella que cuendo se presentaba ante él perfectamente vestida, pero glacial como un témpano, y le cogió la mano.

-¡Qué terrible! -susurró la moribunda- ¡Qué terrible resulta todo esto para ti![…]

Y con voz afectuosa recitó:

-¡Cosed el dobladillo de mi vestido

para que no escape

el alma dolorida

que quiere huir a otra parte!

Aquella no era la voz de Aoi ni su modo de hablar. Genji advirtió súbitamente que su la voz pertenecía a Rokujo y quedó petrificado.[…]

¿Este último párrafo no os da un poco de miedito?  Siento los guines cortos, por cierto. WordPress no me ha permitido rayas de diálogo.

Os dejo el enlace a la primera entrada de este calendario de adviento y me despido hasta mañana. Gracias por estar ahí!

 

Calendario de adviento de autoras: Fantasía medieval… o no tanto.

Soy una mujer con catarro y eso se deja sentir en el vídeo. pero de todos modos lucho porue yo también pertenezco a una estirpe de mujeres guerreras (sin exagerar ni nada).

También soy una mujer con grandes lagunas culturales, pero con muchas ganas de llenarlas. En eso estoy y de eso os hablo. No soy ejemplo de nada, pero si en tres días he encontrado tantos ejemplos de mujeres que, no solo escribierosn, sino que vivieron de un modo tan poco parecido al que nos han enseñado… ¿Qué no podrán hacer personas con más tiempo y más paciencia?

De verdad, el que no cambia su forma de ver las cosas es porque no le interesa.

Mi granito de arena de hoy es un vídeo en el que os cuento por qué escribir mujeres guerreras no es un anacronismo. Más bien al contrario: es ajustarse a la realidad.

Mujeres guerreras: un resumen

 

Calendario de adviento de autoras: Grecia y Roma son mucho más que Safo

Día dos del Calendario de Adviento de Autoras y todavía no hemos llegado al año de nacimiento de Cristo. Debe de ser, llamadme loca, porque también había mujeres durante la época clásica. Y mujeres quiere decir mujeres, en plural. Por eso el artículo empeza con esa afirmación: mucho más que Safo.

Autoras en Grecia: educación y problemillas varios

Y no, no se trata de poner excusas que justifiquen que no haya escritoras en el siglo de Pericles. No. Se trata de que concedamos a las que hubo, que fueron más que Safo aunque la historia la haya convertido en la Pitufina de las letras clásicas. Lo que ocurría era que en Grecia la vida pública giraba en torno a los hombres. La educación masculina, para que se considerase completa, debía incluir gimnasia, matemáticas, música y escritura.  También debían saber, los hombres griegos, nadar, luhar, manejar la honda y tirar con arco. Llevaban una vida muy dura y quizá por ello yo aprendí Griego (poco) al grito de Andros kalos kai aagathos estin. La frase sigue ahí, en mi cabeza, y creo que puedo escribirla en caracteres griegos. Significa: el hombre es bueno y justo.

De la mujer griega no me dijero nada en el instituto. Serían más que Safo, pero estaba callada. O no era ni buena ni justa. La mujer en Grecia debía aprender a hilar, tejer y hacer bordados. Si aprendían a leer y a escribir era porque sus madres se esforzaban en enseñarlas. De hecho, eran las cortesanas de clase alta, las heteras (sabed que estoy muerta de la risa por las implicaciones etimológicas del término. Pista: no) las únicas mujeres que llevaban una vida independiente, que pagaban impuestos, podían asistir a actos públicos como conferencias y participaban en conversaciones filosóficas. De hecho se las tenía por personas muy inteligentes. Más que SAfo: las heteras. Un poco de risa ácida sí que da.

Y con esos mimbres, estos cestos

Erina

mucho más que Safo

Erina nació en el archipiélago de las Espóradas y habla tanto de Safo que se la tiene por discípula suya, sin embargo parece que los expertos encuentran más probable que naciera esobre el 350 antes de Cristo. Así que no debieron de coincidir en el tiempo. Sí coincidieron en cambio en intereses y en temas.

Ambas escriben sobre el dolor por la muerte de una amiga (Un poco a lo Miguel Hernández, que escribe la Elegía a Ramón Sijé sin que nadie asuma que era gay). Al contrario que Safo, que usaba imágenes de guerreros a caballo, Erina emplea recuerdos de infancia y pasajes íntimos.

Obra

La muchacha (murió a los 19 años, poco después que su amiga), estudió poesía en Cos y escribió algunos versos tan delicados como los de los mejores señores. No produjo mucho porque murió joven y no se conserva una gran muestra de su producción porque, bueno, ha pasado algún tiempo desde el 350 a.C. Y a lo mejor también porque era mujer. Os dejo un estracto de La Rueca, el poema que dedica a su amiga Baucis, que murió camino de su boda. Y para algo más de información acerca de estas mujeres de vida trágica, os dejo este texto. Parece mentira lo que Google puede hacer por ti. Aunque te devuleva la pregunta de si querías decir escritores cuando mecanografiaste escritoras.

En mi dolor no quise estar presente el día de tu duelo.

Mis piernas no podían sacarme de mi casa,

ni convenía a mis ojos contemplar tu cadáver,

ni a mí llorarte con el cabello despeinado.

Mis mejillas se ensangrentaron de pudor

……………………………………………….

La voz navega en vano hacia los muertos:

el silencio los guarda, y en sus ojos he caído en la sombra… (vv. 31-35, Estobeo 4.51)

 Pero una es solo una y yo decía que Grecia y Roma eran mucho más que Safo.

Poetisas en el continente: competían y vencían a los poetas masculinos

mucho más que Safo

Si Safo y Erina provenían del archipiélago, las poetisas también se dieron en el continente. De hecho fueron ellas las primeras en escribir lírica monódica. Me explico, que a mí tampoco me gustan los textos llenos de palabras que no entiendo: las poetas del continente griego en los siglos VI y V a. C fueron las primeras que escribieron poemas para una sola voz. Dominaban la métrica y parece bastante probable que fueran ellas quienes recitaban sus versos durante el culto a los dioses locales. Ellas contestarían con sus propios poemas a coros de muchachas. Mucho más que SAfo en más de un sentido, como véis.

Corina

Se trataba de poetas profesionales. Por ejemplo, Corina aparece en una pintura tocada con los laureles de un certamen literario de la época. Y lo ganó porque usó dialecto de Beocia. que era el que más gustaba a los jueces. ¿Y a quien ganó Corina? Pues ni más ni menos que a Píndaro, que seguro que os suena un poco más que ella. Hay quien dice que Corina no existió…

Parece poca cosa, pero para que os hagáis una idea del mérito de Corina, Eurídice, la abuela de Alejandro y la madre de Filipo II (vamos, que no era cualquiera), usó una tablilla de piedra cuando aprendió a hacerlo para dar gracias porque por fin, con dos hijos ya adultos, y ayuda, había aprendido a leer y a escribir. Levantemos el sombrero ante estas mujers con nombre propio a las que los libros de historia silencian de menra constante.

Anite de Tegea

Anite nace en la península del Peloponeso (donde paran los barcos de Pullmantur, y eso. Vamos, cerca de Atenas, al menos relativamente. Y no, no te digo esto porque crea que seas idiota, sino porque a veces merece la pena traernos a las clásicas a nuestro terreno). Se la conoce por escribir poemas de plantitas. Como muchos contemporáneos suyos, habla del locus amoenus; es decir, un paisaje tranquilo y agradable con brisas frescas, abejitas inofensivas, florecillas y todo lo demás. Una cosa como muy bucólica. Ejemplo:

Siéntate bajo las hojas frondosas del laurel

y toma una dulce bebida de la fuente

para que tus miembros cansados del agobio del estío

descansen aireados por el céfiro.

Nada nuevo bajo el agradable rayo solar, diréis. Pero no, resulta que fue Anite de Tegea la primera en tener la idea de dar voz a la naturaleza y convertirla en parte de la conversación con el lector. Escribe una poesía directa y transparente (Clara Janés ha publicado con Siruela un libro en el que lo explica mucho mejor que yo).

Nosis de Locris

Heredera de Enheduanna, de la que hablaba ayer, se menciona a sí misma en sus poemas, que firma con absoluta rotundidad. En algunos menciona que conoce a Safo.

Se trarta de una poeta que alcanzó cierta fama entre los suyos y que recibió encargos numerosos. Solo para poemas por encargo utiliza imágenes de hombres ágiles y valientes. A ella le interesaban otras cosas. Pero escritoras mercenarias había entonces y hay ahora. Por ejmplo, yo. De hecho, voy a aprovechar: si quieres que escriba para ti y solo para ti, mira esto.

Roma: donde la mujer alcanza mayor libertad pero desde donde nos llegan menos textos

Sí, la mujer en Roma vivió con mayor libertad que el Grecia, pero nos han llegado menos textos de autoras romanas. Por mucho que Grecia y Roma sean mucho más que SAfo, el tiempo y la historia (la que han escrito sobre todo los hombres), no las han tratado bien.

Buscad no obstante el discurso de Hortensia, o el poema de Sulpicia.

Hortensia

Nos habéis privado de nuestros padres, de nuestros hijos, de nuestros maridos y nuestros hermanos con el pretexto que os traicionaron, pero si además nos quitáis ahora nuestras propiedades, nos reducís a una condición más que inaceptable para nuestro origen, nuestra forma de vivir y nuestra naturaleza. Si nosotras os hemos hecho cualquier mal -como afirmáis que nuestros maridos os han hecho-, castigadnos también como a ellos. Pero si nosotras, todas las mujeres, no hemos votado a ninguno de vuestros enemigos públicos, ni derribado vuestra casa, ni destruido vuestro ejército, ni dirigido a nadie contra vosotros; si no os hemos impedido obtener los cargos ni honores ¿por qué compartimos los castigos si no participamos de los crímenes? ¿Por qué pagamos tributos, si no compartimos la responsabilidad en los cargos, los honores, mandos militares, ni, en suma, en el gobierno, por el que lucháis entre vosotros mismos con tan nocivos resultados?

Decís “por que es tiempo de guerra” ¿Y cuando no ha habido guerra? ¿Cuándo se han impuesto tributos a las mujeres, cuya naturaleza las aparta de todos los hombres? Una vez nuestras madres hicieron lo que es natural y contribuyeron a la guerra contra los cartagineses; cuando el peligro sacudía nuestro imperio entero y a la misma Roma. Pero entonces lo hicieron voluntariamente; no con sus bienes raíces, ni sus campos, ni sus dotes o sus casas, sin las cuales es imposible que las mujeres libres vivan, si no solo con sus joyas.

Una joya de la oratoria. Os dejo una página con más información. Mañana más. Y si queréis saber qué es esto del Calendario de adviento de autoras, mirad aquí:

Enheduanna, la primera mujer escritora conocida, y el primer autor, de hecho

Empezamos el calendario de adviento de autoras de género con Enheduanna. Aunque no es una escritora de género. Existe un motivo importante para hacer esto. De hecho es un solo motivo con dos caras semejantes a las de Jeckyll y Hyde. Por una parte, este hilo acertado y sereno:


Y por otra parte todos aquellos tuits un poco sesgados y mezquinos que establecen que antes de leer autoras modernas van a leer a importantes clásicos. Bien, tengo la sospecha de que ha habido mujeres desde, más o menos, día arriba, día abajo, el mismo momento en que comenzaron a existir los hombres. La historia de la literatura, el canon, nos ha llegado de la mano de hombres blancos que han canonizado (es decir, convertido en clásicos) a otros hombres blancos que hablaban de ¿Lo adivinas? hombres blancos.

Bien, yo no soy académica ni pretendo escribir artículos académicos. Desde luego, no voy a leer 30 libros en un mes. Mucho menos en castellano antiguo (o inglés antiguo, o ruso antiguo, o árabe, o chino, o… me hago entender ¿verdad?). Sin embargo puedo emprender una pequeña búsqueda diaria a la caza de autorAs que hayan escrito en cada una de esas épocas en las que se divide la historia de la literatura.

El nacimiento de la literatura

Dice Clara Janés en su Guardar la casa y cerrar la boca, de lectura obligatoria para cualquiera que quiera discutir en Tuiter o revisrase a uno mismo que:

 

Enheduanna, Sacerdotisa de Inanna

Enheduanna es el primer escritor conocido de la historia de la literatura. Su figura, reciente mente descubierta, resulta también controvertida.

Biografía:

(Copyright del original 1998 Roberta Binkley – La traducción es mía)

Enheduanna es una figura tanto mística como heroica. Puede que el destino de du imagen sea dominar la imaginación popular en una época de feminismo emergente que reclama figuras femeninas de la antigüedad. Es la autora conocida más antigua del mundo, cuyas obras se plasmaron en escritura cuneiforme hace unos 4.300 años. Dos de esas obras son himnos a la diosa Inanna. Sus títulos: La Exaltación de Inanna e In-nin sa-gur-ra. Existe una tercera obra identificada: Los Himnos del Templo, que se refiere a los templos sagrados y a sus habitantes, la diosa o dios a quienes fueron consagrados. En cada uno de esos textos la autora alcanza la primera persona desde un inicio en tercera. (Y no lo pongo en negrita solo porque yo también lo haga. Se tarta de un elemento poco común en la literatura posterior).

Orígenes como princesa

Aunque Enheduanna vivió entre los años 2285 y 2250 antes de Cristo, su existencia como personaje histórico real está bien documentada. El disco que encabeza este artículo se recuperó en Ur y lleva tanto su imagen como sus datos. Establece que Enheduanna fue hija de Sargon de Akkad, el primer gobernante capaz de reunir bajo un único poder el norte y el sur de Mesopotamia. Su madre fue una mujer del sur de Sumeria, quizá sacerdotisa. Se dice del propio Sargon que también pudo haber sido hijo de una sacerdotisa. Al parecer hizo que escribieran lo siguiente en una tablilla cuneiforme: Mi religiosa madre me concibió; me dio a luz en secreto; me colocó en un arca de espadaña, me consagró al río, que no me engulló, sino que me trajo hasta el granjero Akki, que me crió como hijo propio. Durante mi infancia la diosa Ishtar me dio su amor y durante cincuenta y cinco años el reino fue mío.

Esta leyenda sobre su nacimiento puede considerarse precursora de la historia sobre Moisés. En la fotografía del disco de Enheduanna ella es la segunda de la hilera. La precede un sacerdote desnudo y la siguen dos asistentes masculinos. Su atuendo revela que era la Suma Sacerdotisa de Inanna, la diosa de la luna.

Fue el propio Sargon el que nombra a su hija Enheduanna Suma Sacerdotisa. Ella por su parte le ayudó a llevar a acbo sus fines políticos. El nombraminto no sentó bien a los sacerdotes. parece ser que fueron ellos quienes rompieron el disco que preside este post. También trataron de borrar sus huellas destrozando escritos en los que aparecía su nombre.

Temas de la obra de Enheduanna

La Exaltación de Inanna

Se trata de un poema de 153 versos traducido de la escritura cuneiforme en 1968 por el danés Hallo and van Dijk. Es la obra más conocida de Enheduanna, quizá precisamente debido a lo completo de su traducción, que conserva un formato que se hace eco del original, en estrofas de dos columnas que pueden leerse, en gran parte, tanto en vertical como en horizontal.

El poema comienza con un exhorto de 65 versos en los que Enheduanna describe a la diosa Inanna. En ellos la equipara a An, el dios más antiguo del panteón sumerio. (A mí, Alicia, esta Suma Sacerdotisa ya me cae bien solo por esto).

A continuación, Enheduanna habla de Inanna como diosa que disciplina a la humanidad desde su papel de diosa de la guerra. Así, la autora auna los poderes bélicos del dios acadio Ishtar, con los más suaves de la diosa sumeria, el amor y la fertilidad.

El cambio a primera persona

Tras hablar de cómo Inanna se lanza sobre los dioses menos importantes como un gran pájaro que los hace huir igual que a murciélagos nerviosos, la propia Enheduana da un paso al frente y habla de sus propias hazañas. Y no solo eso, sino que relata el primer caso de acoso sexual documentado: el rebelde Lugalanne, que se ha alzado contra el rey Sargon la ha echado del templo, no sin antes solicitar sus favores. A pesar de que ambos eran cuñados.

“Yo, la que alguna vez se sentó triunfante 
fui arrojada del santuario, 
como una golondrina (Lugalanne) me hizo volar por las ventanas, 
y mi vida se fue consumiendo. 
El me hizo caminar sobre las breñas al borde del desierto 
Me arrancó la corona 
y me dio daga y espada: “esto es para tí” -me dijo.

Esta presencia autoral en el texto no vuelve a darse hasta la aparición de Safo. Enheduanna está conscientemente presente en todo el proceso creativo y en el propio poema. Llega un momento en el que el pronombre “yo” se refiere tanto a la autora como a la diosa y es el centro del poema. El texto se convierte en una creación retórica de gran complejidad que habla de nacimiento, de muerte, de destrucción y de creación; de todo aquello que ocupa las zonas más profundas de la mente (a mí esto cada vez me recuerda más a Barro, me vais a perdonar).

La importancia de Enheduanna

Original de Roberta Binkley

La persona, el ethos

Los escritores saben que la voz emerge de una persona con fuerza. Sin confianza, sin algún tipo de identificación de uno mismo, de conocimiento de uno mismo, el autor no puede crear un personaje ni el ethos que anime su discurso. Los personajes, las personas escritas por Enheduanna y por Safo hablan de sus pensamientos y de sus sentimientos así como de su proceso creativo. Sus voces son autoritarias, poderosas y personales. Voces que las mujeres necesitan oír.

En La Exaltación de Inanna, una obra que se conserva más completa que la de Safo, se observa un cuadro emergente de enseñanza y aprendizaje, de individualidad y comunidad que ofrece un modelo de escritura y pedagogía de los más antiguos que se conocen. Enheduanna vivió, trabajo y enseño unos 2.000 años antes que Aristóteles. Y 1.700 antes que Safo. Cuenta su propia historia, cómo la desterraron y como su diosa, Inanna, la devolvió a su estatus de Suma Sacerdotisa. El himno se convirtió en parte de la mitología sumeria. Durante los mil años que siguieron a su composición formó parte de la sabiduría tradicional de dicha civilización y de las culturas que la siguieron.

Una mujer fuerte

El trabajo de Enheduanna como sacerdotisa y como creadora y profesora ofrece la visión de un ethos poderoso y fuerte. El de una mujer fuerte y una sacerdotisa poderosa. Para Enheduanna el poder de Inanna se equipara al poder de los dioses masculinos. Por tanto lo femenino se articula, en el ethos de Enheduanna como tan poderoso, valorable, igual y necesario que lo masculino. (hace 4.300 años, no hablamos de una feminista de las de ahora, ni de las de antes, sino de las de mucho antes, ojito).

En uno de los fragmentos literarios más impactantes de la literatura antigua, Enheduanna da un paso al frente, habla en primera persona de su propio proceso creativo. Refleja cómo ha compuesto el himno en colaboración con la diosa. Cómo la diosa y ella se han hecho una para escribir. Esto unos 1000 años antes que los autores del Antiguo Testamento, que dejaron por escrito su comunión creativa con Jehová.

Más info acerca de Enheduanna aquí

¿Ethos?

 

Calendario de adviento de autoras de género

Recojo el guante lanzado en el blog de Mª del Mar Glez. Gómez y os anuncio que esta Navidad por fin valdrá la pena. Y digo por fin porque yo soy muy grinch, pero parece que este diciembre viene con un propósito útil a gran escala.

Precisamente hoy está siendo un día duro para las autoras de género… en fin, y para las autoras en general. Precisamente hoy me he metido en dos sicusiones acerca de si es necesario visibilizar a las escritoras. Lo creáis o no, hay quien niega este hecho. Hay quien considera que reclamar un esfuerzo a los lectores para leer a más mujeres es llorar para obtener un privilegio.

¿Por qué es necesario un calendario de adviento de autoras de género?

  • Porque se publica a muchos más hombres que a mujeres.
  • Esto es fácilmente demostrable al acercarnos a cualquier estantería de cualquier librería. Hay muchos más títulos escritos por hombres.
  • Consecuencias de esto:
    • Que a la hora de escoger un título al azar es mucho más probable que esté escrito por un hombre (esto son matemáticas, no soy yo diciendo mis cosas)
    • Que incluso si todos las personas que leen escogieran sus libros al azar, se venderían más libros de hombres.
    • Con lo que dejaríamos que la ley de la oferta y la demanda siguiera su implacable curso.
  • ¿Qué pasa si empezamos a leer a más mujeres?
    • Que modificamos, poco a poco, esa ley. Porque si hacemos el esfuerzo de buscar, dentro del tipo de literatura que nos gusta leer, títulos escritos por mujeres, los hojeamos y les damos una oportunidad (igual que hacemos con títulos escogidos al azar), empezarán a venderse más y los editores empezarán a buscar a más autoras de género.
    • Que enriqueceremos nuestro modo de ver el mundo. Aportaremos perspectivas nuevas y, probablemente, desconocidas casi en su totalidad hasta el momento.
    • Haremos el mundo un poco, solo un poquieto, mejor.

¿En qué consiste este calendario de adviento de autoras?

Cada día, desde el 1 de dciembre hasta el 5 de enero, recomendaré la obra excepcional de uan autora. La mayoría de ellas serán autoras de género. Españolas, extranjeras, modernas, reconocidas y menos reconocidas. Para que las conozcáis y podáis decidir comprar sus libros la próxima vez que no tengáis claro por cuál decidiros.

De momento podéis revisar algunos de mis artículos anteriores, como el de autoras de podium.

 Participantes:

Esta iniciativa no es mía, ha nacido a raiz de un hilo de Twitter de Editorial Cerbero. En concreto este de aquí:

 

 

Y ya se han unido un montón de personas (vada vez somos más), cansadas de que solo hay un modo correcto de  ver y hacer las cosas:

Nos vemos este viernes.

Recordad que podéis participar. Si no conocéis autoras, siempre podéis acudis a páginas geniales que realizan una labor increíble de visibilización todo el año. Como La Nave Invisible o Adopta una Autora.

Comentad más abajo o dejad vuestras recomendaciones por aquí si queréis.

Estoy emocionada!!!!

 

Listado de artículos:

1.- El primer autos conocido de la historia de la literatura es ¡Una mujer!

2.- Grecia y Roma: mucho más que Safo

3.- Fantasía medieval… o no tanto: mujeres guerreras, órdenes militares de mujeres y mucho más

4.- La primera novela de la historia no es el quijote

5.- María de Zayas. Feminismo en el Siglo de Oro Español.

6.- Bieses.net

 

9 hechos que permiten leer El Señor de los Anillos en clave de terror

Este libro trata principalmente de los Hobbits, y el lector descubrirá en sus páginas mucho del carácter y algo de la historia de este pueblo. 

Eso dice Tolkien en su primera página, pero la verdad es que no hay que esforzarse mucho para leer El Señor de los Anillos en clave de terror. Sobre todo porque salen tumbas, muertos, fantasmas, arañas gigantes, demonios y toda una serie de escenas de mucho miedo. Y no, no se trata de decir que ESDLA no es fantasía, claro que lo es. Se trata de convencer a los lectores que dicen que no leen terror porque les da miedo, de que seguro que han leído terror sin saber lo que estabn leyendo. Y no fue tan grave ¿no?

A modo de introducción: ¿Qué elementos eran imprescindibles para crear una atmósfera de terror?

No me extenderé mucho porque ya os lo conté en este artículo tan chulo y que tiene tantas visitas (gracias).

  1. Sentimiento de indefensión
  2. Empatía
  3. Tempo
  4. Atmósfera
  5. No conocer al malo

Desde mi puto de vista, ESDLA cumple con todos ellos en varios pasajes clave del libro. Y además P.J. Jackson los retoma sin mucho sonrojo y con artificios un poco infantiles en las películas. De hecho, puede que creas que el 5, no conocer al malo, no se cumple. Pero ¿estás segura? ¿Seguro que conoces al malvado desde el principio? Para mí la clave está en Eru y su relación con el libre albedrío. Pero ya hablaremos de ello…

Una nota de advertencia: este es un artículo largo y contendrá muchas citas. Todas ellas extraídas de mi eidción de Minotauro. En concreto de la reimpresión número 43 de 2001.

Empecemos pues.

¡Señoras y señores! Presentamos… ¡El anillo único!

 

El Señor de los Anillos en clave de Terror - Aliciaperezgil.com

 

-En muchos sentidos -respondió el mago-. Es mucho más poderoso de lo que me atreví a pensar en un comienzo, tan poderoso que al fin puede llegar a dominar a cualquier mortal que lo posea. El Anillo lo poseería a él.

 -¡Qué aterrador! -dijo Frodo

Esto así, nada más empezar. Claro, que a Gandalf no le importa mucho que a Frodo el cuento le parezca aterrador. De hecho, sigue a lo suyo (esto es muy de Gandalf, seguir a lo suyo como si nada importase)

Espera… fue el año en que el Concilio Blanco expulsó al Poder Oscuro del Bosque Negro, poco antes de la batalla de los Cinco Ejércitos, cuando Bilbo encontró el Anillo. El corazón se me ensombreció entonces, aunque sin saber todavía cuáles eran mis verdaderos temores. Me preguntaba a menudo cómo Gollum había obtenido un Gran Anillo, de un modo tan simple… Esto fue claro desde el principio. Después oí la extraña historia de Bilbo acerca de cómo lo había “ganado”, y no pude creerlo. Cuando al fin le saqué la verdad, entendí en seguida que había estado defendiendo sus derechos al Anillo. Algo parecido a la explicación de Gollum: “un regalo de cumpleaños”. Las mentiras eran demasiado semejantes, a mi juicio, y al fin entendí: el Anillo tenía un poder nocivo que actuaba inmediatamente sobre su dueño. Fue para mí el primer aviso de que las cosas no andaban bien. A menudo le dije a Bilbo que era mejor no usar esos Anillos. Pero se ofendió y no tardó en enojarse. No había muchas otras cosas que yo pudiera hacer. Era imposible quitárselo sin causarle un daño mayor y yo tampoco tenía derecho a hacerlo, de todos modos. Sólo me restaba esperar y observar.

la conversación continúa y llegamos a uno de los poemas más reproducidos de la historia de la literatura (fantástica al menos)

Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo

Siete para los Señores Enanos en palacios de piedra.

Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir.

Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro

en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.

Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,

un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas

en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.

Un anillo para atarlos en en las tinieblas, en la Tierra de Mordor, donde se extienden las sombras.

Se trata sin duda de un anillo fascinante de cuya destrucción depende que el mundo no se convierta en el reverso tenebroso que nos muestran en Strange Things.

Pero hablemos de él como elemento de una novela de terror. Se lo merece, ya que desata él solito el elemento de indefensión. Al fin y al cabo no se diferencia mucho de otros trozos de metal con una oración satánica inscrita. Un objeto maldito que anulará la vilutad de quien lo posea antes o después.

De hecho en la novela se habla mucho de la voluntad propia del anillo. Esto en sí mismo es un detalle que habilita la lectura de El Señor de los Anillos como novela de terror. De hecho, un objeto inanimado con voluntad resulta bastante aterrador. Un objeto maldito que ni siquiera es que vaya a convencerte de que hagas algo que no quieras, no. Solo va a anular lo bueno que hay en ti para que brille lo malo.

A esto me refería cuando preguntaba si Tolkien nos enseña o no a su villano desde el principio. Solemos creer que sí, que Sauron es el malo. Sauron, discípulo de Melkor. Melkor, creación de Eru, a quien el propio Eru humilla tanto que se rebela. Pero Eru no persigue esa rebelión. Al contrario, deja vivo a Melkor para que, con el paso de las eras, cree el arma definitiva capaz de hacer nacer la maldad de cualquier ser mortal.

Aquí el profe lo que nos dice es eso que voy yo proclamando a voz en grito en cuanto me dan un micro: que el mal está en nosotros. El Villano de Tolkien no es en relaidad el Señor OScuro, sino el ser humano. Y, mediante un genial juego de espejos, el propio lector.

El bosque viejo

 

El Señor de los Anillos en clave de terror

-¡Ya está! -exclamó Merry-. Hemos dejado la Comarca y estamos fuera en los linderos del Bosque Viejo.

-¿Son ciertas las historias que se cuentan? -preguntó Pippin.

-No sé a qué historias te refieres -respondió Merry-. Si es a esas historias de miedo, que las nodrizas le contaban a Gordo sobre duendes y lobos y cosas así, te diré que no. En todo caso yo no las creo. Pero el Bosque es raro. Todo ahí está más vivo y es más atento a todo lo que ocurre, por así decir, que las cosas de la Comarca. A los árboles no les gustan los extraños te vigilan. Por lo general se contentan con esto, mientras hay luz, y no te molestan demasiado. A veces los más hostiles dejan caer una rama, o levantan una raíz, o te atrapan con una liana. Pero de noche las cosas pueden ser muy alarmantes, según me han dicho. No he estado aquí después de oscurecer sino una o dos veces y sin alejarme del cercado. Me pareció entonces que todos los árboles murmuraban entre sí, contándose noticias y conspirando en un lenguaje ininteligible; y las ramas se balanceaban y rozaban sin ningún viento. Dicen que los árboles se mueven realmente y pueden rodear y envolver a los extravíos. En verdad, hace tiempo atacaron la cerca; vinieron y se plantaron al lado, inclinándose hasta cubrirla. Pero los hobbits acudieron y cortaron cientos de árboles e hicieron una gran hoguera en el bosque y quemaron el suelo en una larga franja al este de la cerca. Los árboles dejaron de atacar, pero se volvieron muy hostiles. Hay aún un ancho espacio despejado, no muy adentro, donde hicieron la hoguera.

-¿Sólo los árboles son peligrosos? -dijo Pippin.

-Hay criaturas extrañas que viven en lo profundo del bosque y al otro lado – dijo Merry-, o así me han dicho al menos; yo nunca las vi. Sea como sea, hay senderos entre los árboles. Cuando uno entra en el bosque encuentra sendas abiertas, pero que parecen moverse y cambiar de tanto en tanto de una manera extraña. No lejos de este túnel hay o hubo hace tiempo un camino que llega al Claro de la Hoguera y que continúa aproximadamente en nuestra dirección, hacia el oeste y un poco hacia el norte. Ese es el camino que trataré de encontrar.

[…]Merry y Pippin se arrastraron hacia adelante y se tendieron apoyándose de espaldas contra el tronco del sauce. Detrás de ellos las grandes hendiduras se abrieron para recibirlos y el árbol se balanceó y crujió. Miraron hacia arriba y vieron las hojas grises y amarillas que se movían apenas contra la luz y cantaban. Cerraron los ojos y les pareció que casi oían palabras, palabras frescas que hablaban del agua y del sueño. Se abandonaron a aquel sortilegio y cayeron en un sueño profundo al pie del enorme sauce gris. Frodo luchó un rato contra el sueño que lo aplastaba[…].

[…]-¿Sabes tú, Sam -dijo al fin-, que ese árbol maldito me arrojó al agua? Lo sentí. ¡La raíz me envolvió el cuerpo y me hizo perder el equilibrio!

-Estaba usted soñando sin duda, señor Frodo -dijo Sam-. No debiera haberse sentado en un lugar semejante, si tenía ganas de dormir.

-¿Y los demás? -inquirió Frodo-. Me pregunto qué clase de sueños tendrán…

Fueron al otro lado del árbol y Sam entendió entonces por qué había creído oír el sonido de una cerradura. Pippin había desaparecido. La abertura junto a la cual se había acostado se había cerrado del todo y no se veía ni siquiera una grieta. Merry estaba atrapado; otra de las hendiduras del árbol se le había cerrado alrededor del cuerpo; tenía las piernas fuera, pero el resto estaba dentro de la abertura negra y los bordes lo apretaban como tenazas. Frodo y Sam comenzaron por golpear el tronco en el lugar donde había estado Pippin. Luego lucharon frenéticamente tratando de separar las mandíbulas de la grieta que sujetaba al pobre Merry. Todo fue inútil.

-¡Qué cosa espantosa! – gritó Frodo -.

Apenas salimos de La Comarca y ya nos encontramos con un bosque hostil poblado por árboles que fagocitan hombres. Y esto sucede, literalmente, a la puerta de casa. No es mal momento para empezar a justificar la lectura de El Señor de los Anillos en clave de terror. Este episodio, además, coincide con la aparición del primer ayudante mágico tal y como establecen los estudios de Porpp para los cuentos infantiles.

Hay un montón de lectores que huyen del terror porque dicen que las escenas espeluznantes les provocan pesadillas, ya lo decía más arriba. Pero es que Tolkien introduce muchísimo terror en su obra cumbre y a nadie parece asustarle. Yo de esto deduzco cierto prejuicio y no sé si cierta desgana a la hora de enfrentarse a ese viajecito fuera de la zona de confort. Tolkien sin embargo habla de algunas cosas que también se tratan en el terror:

  • Habla de que la vida es cruel
  • De que todos guardamos oscuridad en nuestro interior
  • De que las cosas casi nunca siguen el camino trazado por nosotros. O el de la justicia, si vamos a eso.

Quizá por eso el Bosque Viejo con su hombre sauce estén tan cerca del lugar en que los obbits se sienten a salvo. Quizá una de las funciones de este paraje de pesadilla sea hacer que nosotros, como lectores, nos cuestonemos si nuestro hogas es seguro.

Niebla en la quebrada de los túmulos

El Señor de los Anillos en clave de Terror

Con la ingenuidad de la época que las grandes mujeres del gótico convierten en maestría, Tolkien diseña unas criaturas de ultratumba que la propia TolkienPedia define como “no muertos, que animaban los huesos y las armaduras de los antiguos reyes de los hombres que habían vivido en aquella tierra” . No parece descabellado acudir a este artículo como fuente que permite leer El Señor de los Anillos en clave de terror.

De pronto comenzó un canto: un murmullo frío, que subía y bajaba. La voz parecía distante e inconmensurablemente triste; a veces era tenue y flotaba en el aire; a veces venía del suelo como un gemido sordo. En la corriente informe de lastimosos pero horribles sonidos, de cuando en cuando tomaban forma algunas ristras de palabras: penosas, duras, frías, crueles, desdichadas palabras. La noche se quejaba de la mañana que le habían quitado y el frío maldecía el deseado calor. Frodo estaba helado hasta la médula. Al cabo de un rato el canto se hizo más claro y con espanto en el corazón Frodo advirtió que era ahora un encantamiento:

Que se te enfríen las manos, el corazón y los huesos,

que se te enfríe el sueño bajo la piedra:

que no despiertes nunca en el lecho de piedra,

hasta que el Sol se apague y la Luna muera.

En el oscuro viento morirán las estrellas,

y que en el oro todavía descanses hasta que el señor oscuro alce la mano

sobre el océano muerto y la tierra reseca.

Frodo oyó detrás de su cabeza un rasguño y un crujido. Incorporándose sobre un brazo se volvió y vio a la luz pálida que estaban en una especie de pasaje, que detrás de ellos se doblaba en un codo. Allí un brazo largo caminaba a tientas apoyándose en los dedos y venía hacia Sam, que estaba más cerca, y hacia la empuñadura de la espada puesta sobre él.

No hablamos ya de un bosque hostil, sino de criaturas de pesadilla cuyo único único objetivo es hacerse con cuerpos vivos para ocuparlos con sus almas demoniacas. Este fue siempre uno de mis capítulos favoritos de la novela. Fijaos que llevamos un horrible objeto encantado, un árbol comehombres y un zombi ¡Y a la gente le aburre La Compañía del Anillo!

Además, no hay que olvidar que todo esto se replicará mucho más adelante, cuando los hobiits hayan llegado a la Tierra de Mordor, donde se extienden las sombras.

El anillo va hacia el sur

El Señor de los Anillos en clave de terror

Una vez la Compañía deja Rivendell y hasta el segundo punto de giro importante (la muerte de Gandalf a manos del Balrog), no es que se pueda leer El Señor de los Anillos en clave de terror, es que no hay otro modo de leerlo. Trataré de ser breve:

  1. Todo va mal, se ven unos cuervos negros de mal aguero.
  2. Los 9 toman el paso del Caradrhas que también resulta horrendo y eso que era el mal menor para no pasar por Moria.
  3. Se habla de malos augurios
  4. El propio nombre de Moria evoca recuerdos siniestros
  5. En medio de la noche sufren el ataque de un lobo cuyo cadáver ha desaparecido por la mañana
  6. Las aguas hierven como un ejército de serpientes y aparece el kraken
  7. El propio kraken los encierra en la oscuridad de las minas.
  8. Ecos de sonidos lejanos salen del pozo.

Pero nada de todo esto es comparable a las páginas del diario inconcluso de Balin, que no tiene nada que envidiar a muchas obras de la literatura gótica. De hecho cuenta una masacre. Una masacre, sí, con su buen puñado de muertos y sus grandes dosis de desesperación.

-Es una lectura siniestra -continuó-. Temo que el fin de esta gente haya sido cruel. ¡Escuchad! No podemos salir. No podemos salir. Han tomado el puente y la segunda sala. Frár y Lóni y Náli murieron allí. Luego hay cuatro líneas muy manchadas y sólo puedo leer hace cinco días. Las últimas líneas dicen la laguna llega a los muros de la Puerta del Oeste. El Guardián del Agua se llevó a Oin. No podemos salir. El fin se acerca, y luego tambores, tambores en los abismos. Me pregunto qué será esto. Las últimas palabras son un garabateo arrastrado en letras élficas: están acercándose. No hay nada más.

Y, de repente, la Compañía se encuentra rodeada por un montón de monstruos, tras los cuales aparece el plato fuerte. El Balrog.

-Es una lectura siniestra -continuó-. Temo que el fin de esta gente haya sido cruel. ¡Escuchad! No podemos salir. No podemos salir. Han tomado el puente y la segunda sala. Frár y Lóni y Náli murieron allí. Luego hay cuatro líneas muy manchadas y sólo puedo leer hace cinco días. Las últimas líneas dicen la laguna llega a los muros de la Puerta del Oeste. El Guardián del Agua se llevó a Oin. No podemos salir. El fin se acerca, y luego tambores, tambores en los abismos. Me pregunto qué será esto. Las últimas palabras son un garabateo arrastrado en letras élficas: están acercándose. No hay nada más.

Y que nadie me diga que el balrog no es exactamente un demonio:

Algo asomaba detrás de los orcos. No se alcanzaba a ver lo que era; parecía una gran sombra y en medio de esa sombra había una forma oscura, quizás una forma de hombre, pero más grande, y en esa sombra había un poder y un terror que iban delante de ella.

Llegó al borde del fuego y la luz se apagó como detrás de una nube. Luego y con un salto, la sombra pasó por encima de la grieta. Las llamas subieron rugiendo a darle la bienvenida y se retorcieron alrededor; y un humo negro giró en el aire. Las crines flotantes de la sombra se encendieron y ardieron detrás. En la mano derecha llevaba una hoja como una penetrante lengua de fuego y en la mano izquierda empuñaba un látigo de muchas colas.

Habrá más, porque esto es solo La Compañía del Anillo y de hecho me he deajdo un par de episodios terroríficos pero ¿Qué decís? ¿Os convence la lectura de El Señor de los Anillos en clave de terror? ¿Pasásteis miedo con él?

 

5 muestras de terror precioso y una de regalo

No solo de libros vive la mujer. Y esta mujer pasa muchas horas al día perdida entre vídeos e imágenes. Una nunca sabe de dónde va a surgir la inspiración o qué la va a conmover. Que no os engañe el título del post: quien dice terror habla de miedos. Y no todos los miedos, ni todas las formas de expresarlos, se encuedran dentro del género. De todos modos, sí entran en el conjunto de lo extraño, donde cada vez me siento más en mi casa.

Terror precioso

The separation

9 minutos nada más. El terror precioso de este corto no está tanto en lo que cuenta como en lo que no cuenta. Escrito, dirigido y animado por Robert Morgan, al que he conocido.

La imagen que muestra el vídeo no se corresponde con el lirismo de la historia. Dos heramnos siameses son separados en la infancia. Inmediatamente después los encontramos trabajando juntos en una fábrica de muñecas. uno echa mucho de menos la cercanía, el contacto del otro. Este otro padece un trastorno. Ambos deciden volver a unirse, pero las cosas no salen bien.

¿Por qué terror precioso? La música ayuda, claro; pero también la delicadeza de la historia, que nos muestra la emoción de los protagonistas y deja en los márgenes el verdadero terror: el de la vida que no se narra, la de estos dos hombres encerrados en sí mismo y el uno con el otro. Una vida tan oscura que merece la pena el riesgo que corren.

No, no es terror al uso, pero es una historia excelente. Sin diálogo, porque a veces las palabras estorban. Una obra bella y oscura.

The Little Mermaid

Nicholas Humphries firma este corto de 2011 en el que todo el dinero de producción se fue en el maquillaje de la sirena. Una obra de arte (dijo Alicia desde el efecto deofrmado de la emoción). Sin diálogo, con música tramposa y una ambientación de freakshow que me encandila por lo mucho que disfruto con, de nuevo, lo extraño, esta versión de La Sirenita, gana si el expectador pone un poco de su parte.

Imaginad una sirena atrapada en una exigua bañera de latón que es exhibida noche a noche ante los vecinos de una aldea u otra. Ellos no acuden allí a observar su belleza ni a oirla cantar. Van, como muchos de nosotros cuando acudimos al zoológico, a ver cómo come pescado. En los rostros del público se muestra el asco, la naúsea, que el director nos roba y coloca fuera de plano.

Un momento después, el empresario, que ha desoído las suplicas  de su prisionera, acude a la llamada de una canción cantada por la más bella mujer.

Pensad, cuando lleguéis a los créditos, en el significado del amor. En el sentido de la libertad.

¿Por qué terror precioso? Porque no hay nada más bello que descubrir la verdad. Aunque la verdad sea horrenda.

Sebastian’s Voodoo

Un corto muy corto de Joaquín Baldwin muy en la línea de lo que me gusta hacer con algunas de mis historias. Aquí, dos pequeños muñecos de vudú se dan cuenta de que uno de ellos va a ser utilizado para el fin para el que fue cosido. El brujo, el bokor, va a clavarle la aguja definitiva para terminar con su gran enemigo. Es entonces cuando el otro muñeco decide tomar cartas en el asunto.

Terror precioso, sí, porque habla de las horribles consecuencias de la amistad.

La niña a la que todos olvidaron, incluído el cartero

Un corto de animación muy simple de Katy Towell. Muy simple en el dibujo y la animación, sí, pero no en la historia. A mí me recuerda un poco al trazo de Jesús Guzmán de hace unos años, cuando le conocí.

Esta es una historia de terror precioso contada como un cuento para niños, con una narracón en perfecto inglés británico. Una especie de revisitación de Coraline, a quien sus padres también parecían haber enviado. Yo termino de verla con tristeza. Para mí eso quiere decir que el corto es bueno. No hay emoción mala. Lo malo es estar muerto.

Jacinta

De Karla Castañeda.

Precioso o no precioso, me temo que pocos incluirán este corto en el género de terror. Es una preciosa alegoría acerca de la soledad, pero también es una historia macabra que habla, en un tono melancólico pero honesto, de la obsesión y de la muerte a manos de uno mismo. Esa muerte que llamamos a gritos sin ponerle el nombre de suicidio.

 

Ved estas películas y decidme luego si no os han dejado un surco en alma.

 

La de regalo. Os dejo con ella, sin más. Porque ya lo dice todo ella solita.

TSUME: Terror precioso… o más

Fotos de cementerios el día de Todos los Santos

Disculpad la profusión, pero estas fechas son muy jugosas para los aficionados al terror. Hoy (ayer, pero wordpress me la jugó de mala manera) es el día de Todos los Santos y quiero celebrarlo poniendo fotos de cementerios. Y ya está, no hay más. Ya os contaba ayer que Halloween lo celebramos en la península desde siglos, pero no por eso vamos a dejar las otras tradiciones de lado.

Me encantan los cementerios. Tengo fotos de cementerios desde la facultad y, hace algún tiempo, inicié un proyecto de fotografía en cementerios españoles. He viajado poco estos años (al menos he viajado poco por España) y está un poco en stand by. También por eso os dejo por aquí unas muestras.

Pero antes, un poco de contexto. No sé si sabéis que, aunque nacida en Valladolid, vengo de un pueblo muy pequeño: Amurrio. Es una localidad de Álava en la que viví buena parte de mi infancia, toda mi adolescencia y mi postadolescencia, hasta que 1998 me llevó más allá del Canal de La Mancha. No fueron tiempos fáciles. Aquí donde me leéis, soy una mujer frágil y con la piel muy fina. Nunca tuve miríadas de amigos y mi casa jamás fue un lugar tranquilo. Se estaba en silencio, sí, uno de esos silencios que preferías no quebrar, por lo que pudiera surgir del subsuelo.

Escribo diario desde los doce años y a eso de los dieciocho o diecinueve empecé a escribir ficción. Mi casa no era el mejor lugar para concentrarse, así que empecé a buscar lugares fuera. Podría haberme dado por las cafeterías. Lo que pasaba era que me daba vergüenza entrar en las que tenían buena pinta (pueblo pequeño donde todos sabían quién era) y además mi economía no podía permitirse un café diario. La buena suerte -y Anne Rice- quiso que me diera de bruces con el cementerio. Allí nunca había nadie. A la puerta sí. Extramuros se sentaban unas mujeres a hacer punto y a contarse sus cosas. Pero dentro estaba yo sola con los muertos y con mis cuadernos.

Entonces no escribía terror, sino obritas pretenciosas con mucho drama.

La muerte me fascina. No las maneras de morir, sino la muerte. Porque sin la muerte no se entiende la vida. Sin un final no se entienden los procesos. Siempre he dicho que en los cementerios no se llora a los muertos. En los cementerios nos lloramos a nosotros. La muerte nos da la medida de nuestro valor, que es ninguno. Y los cementerios son grandes escaparates de muerte. O al menos de lo que algunos vivos desean que otros crean de ellos. No hay más verdad en un cementerio que la que el visitante lleva consigo. A veces, si lo haces con honestidad, entrar en un cementerio es más doloroso que mirarse en un espejo.

Por lo mismo, en ocasiones es más satisfactorio.

Fotos de cementerios en Madrid: Cementerio de la Almudena

 

¿Halloween en España?¿Tradición?

 

Halloween en España

Los aficionados al terror somos así, un poco de dejarnos llevar por las tradiciones de todas partes. A mi me gusta particularmente la historia de las mariposas monarca, que transportan las almas de los muertos y a quienes se respeta en Mexico, sobre todo. Pero también me encanta Halloween. Me gustan los disfraces, así soy yo. Así que cuando puedo me maquillo de bicho terrorífico y me hago fotos. Antes esto era más o menos inofensivo, pero ahora… Ahora tenemos gente para todo. Gente de esa que te dice que por qué no lees el tenorio como Dios manda, que eso del Halloween es una cosa yanky muy fea y muy mala y muy poco española.

Pues, señoras, señores:

Halloween en España existe desde hace siglos

Toca mencionar la festividad del fin del verano, ya sabéis la mítica Samaine que nos ha llegado a través de leyendas artúricas, Las Nieblas de Ávalon y, a los más estudiosos, de estudiar un poco de historia de las religiones o un poco de folklore celta. La cuestión es que antes de Cristo los celtas celebraban el fin de verano, la plenitud de las cosechas etc en lo que se conocía como una especie de año nuevo druídico. Se creía, ya entonces, que los espíritus de los muertos regresaban esa noche. Los celtas tuvieron la idea de vestirse de muertos para evitar que esos espíritus se los llevaran con ellos. Hablamos de personas que  llegaban del norte de Francia, de Inglaterra e Irlanda y que extendieron estas costumbres hasta la zona norte de la península. Lo que vendría a ser Asturias y Galicia.

Vale, dirás que eso no es Halloween, pero yo insisto:

Halloween es español

Halloween en España

Allá por el siglo IV, en estas tierras nuestras se empezó a celebrar el día de todos los santos, lo que pasa es que un poco fuera de fecha: el 13 de mayo. Se celebraba el martirio sufrido por los primeros católicos. Aquellos a los que los malvados romanos echaban a los leones. Ojo, que para dar inicio a una celebración que ha terminado en disfraces de vampiros y momias, no es mal comienzo en absoluto. Tiene su sangre, sus personas devoradas por fieras y su componente religioso. Pero todavía no explica por qué digo que Halloween en España es anterior al que nos llega de USA.

Tenemos que irnos hasta el siglo VIII. Momentazo histórico en el que Gregorio III ya no puede con los celtas del norte y sus cosas de celtas del note y cambia la celebración del 13 de mayo al 1 de noviembre. Ahí lo tenemos: Halloween en España empieza en el siglo VIII con la sana intención de desterrar para siempre el Samaine. Lo que pasa es que en esto, como en casi todo lo demás, la Iglesia nunca ha sido excesivamente pulcra, ni excesivamente tonta. Así que, más que exterminar a los celtas o a sus costumbres, lo que hizo fue asimilarlas. Aunque, bien pensado, quizá la asimilación se debió más al arraigo de las costumbres que a otra cosa.

La evolución de Halloween

Halloween en España

Al final casi todas las tradiciones que molan se asientan y se expanden por el mundo. Nosotros tenemos la Castanyada, la Santa Compaña, la noche de finados en Canarias… Y en todo el mundo la gente se reúne a contar historias de muertos (de los suyos o de otros) y se disfraza para confundir a las ánimas malvadas. Es verdad que ahora compramos dulces y calabazas de plástico, pero no es menos cierto que la fiesta es bonita. No es una celebración de la muerte, como se empeñan muchos, sino una manera un poco retorcida de aferrarse a la vida.

Jack O Lantern

No lo he comentado más arriba, pero si Halloween es (y lo es) una derivación de All Hallows Eve; es decir, la víspera de los difuntos, la historia de las calabazas encendidas y el nombre que reciben no es menos prosaico. Jack O Lantern o Jacobo el de la linterna era, según unos, un señor que se dedicaba a alumbrar las calles. Según otros (y esta es mi versión favorita), un hombre que engaño al Diablo… con unas consecuencias poco favorecedoras.

Al parecer Jack era un ladrón, un avaro y un mala persona en general. Una noche, huyendo de sus vecinos, a los ha había robado, Jack se encontró con el Diablo, que llegaba para reclamarle la vida y el alma. Jack le tentó o bien lo cazó engañándolo para que se subiera a un manzano (muy bíblico todo). En cualquiera de las dos historias, el Diablo termina “desactivado” por quedar demasiado próximo a una cruz. Jack le dice que solo lo dejará ir si le promete que jamás se llevará su alma. El preso accede y Jack sigue con sus cosas de avaro ladrón.

… hasta que muere y no puede entrar en el cielo por motivos obvios. Pero tampoco tiene cabida en el infierno (porque todo sabemos que el diablo es muy de cumplir su palabra), así que se ve obligado a vagar en la oscuridad por toda la eternidad. No sin un sarcástico regalito del diablo, que le dio una brasa ardiendo, para iluminar el camino. A Jack le encantaban los nabos, así que vació uno y puso la brasa dentro… Y así hasta ahora.

En el siglo XIX, cuando el Halloween en España ya estaba más centrado en el Tenorio…

Halloween en España

Llega la hambruna a Irlanda, miles de irlandeses emigran a USA y se llevan con ellos sus mitos y sus dioses, como bien nos explica Neil Gaiman en American Gods. Así que Jack emigró. Pero en América no había ni nabos ni remolachas (la segunda opción de los amigos irlandeses a la hora de colocar brasas ardientes). En cambio sí había un gran excedente de calabazas.

Así que no os dejéis engañar: Halloween en España existió como 8 siglos antes que en América. Y que nadie os quite la ilusión de vuestros disfraces.