¿Para qué sirven los verbos? Una cuestión de acción

La pregunta debería sobrar, pero no es así. Muchas escritoras noveles se lanzan a componer frases, párrafos, capítulos, relatos y novelas sin pararse a pensar en eso, en para qué sirven las palabras. ¿Para qué sirven los verbos? ¿Son lo mismo que los adverbios? El resultado de noprestar atención a lo básico, en más ocasiones de las que creéis, es que tu obra no tenga sentido.

Las funciones de las palabras

para qué sirven los verbos
Cangrejo ermitaño que no quiere saber nada de sintáxis todavía. Sé lista. Sé como el cangrejo ermitaño.

Sí, vamos a hablar de sintaxis, pero no en este artículo. Ya veremos cuando. Cuando estés preparada, pequeña padawan. La sintaxis es oscura y alberga horrores porque se refiere a la relación de unas palabras con otras, a cómo ordenarlas para crear en las lectoras el efecto que deseamos. La sintaxis es como el anillo único, que sirve para atarlas a todas a las tinieblas… O para soltarlas a volar sobre las alas de una águilas ex machina, que… Bueno, eso. Que no toca sintaxis. Toca hablar de para qué sirven las palabras.

Porque antes de construir la primera frase es necesario saber que los ladrillos con que vas a levantarla son palabras y que cada uno de ellos tiene una función.

A lo que vamos: los verbos y la ación

No se usa el mismo tipo de palabras para escribir una escena de acción trepidante que una descripción. Veréis:

“El poder necesario para crear de la nada un reino y un palacio con tesoros, jardines y sirvientes estaba fuera de su alcance; y, si bien era cierto que en tiempos remotos habría sido capaz de hacer aquello y mucho más, su magia menguaba con cada nuevo ahijado que tomaba a su cargo”.

“Había visitado regularmente a Verena y había tomado nota de las peticiones de los mellizos con respecto al desfile, cuya celebración era ya inminente. También había asistido al encuentro de Alteo con la princesa Eliana, que no había transcurrido como ellos esperaba. Camelia tuvo el tiempo justo de entrevistarse con la última candidata, la princesa Afrodisia, para arrancarle la promesa de que recibiría a su ahijado, la noche antes de su cita con Simón en el Bosque maldito”.

Los dos párrafos son completamente diferentes, uno es más pausado, apenas sucede nada. El otro, el segundo, está lleno de cosas que suceden. No son precisamente grandes explosiones, pero los hechos están ahí.

Por qué hablar ahora de para qué sirven las palabras

Para qué sirven los verbos.
Gatos caóticos que ilustran el comportamiento loco de las palabras cuando no sabes para qué sirven

En las últimas semanas he escrito mucho acerca de palabras en el blog y me han llegado mensajes preocupantes. No se puede comprender un artículo sobre la cohesión textual si no se conocen los tipos de palabras que componen un texto. Y sin, cohesión, sin coherencia textual, tu novela o tu relato se van a ir a freír monas antes de que termines la primera página.

Así que allá vamos.

Para qué sirven los verbos

No hay una definición de verbo precisa y que satisfaga a todo el mundo, pero en español los reconocemos nada más velos. 

Se dice que el verbo es una palabra que por sí sola puede constituir el predicado de una oración. Ninguna otra palabra puede ser predicado en soledad. Los verbos son los tipos duros de la gramática, los que no necesitan a nadie (o eso se creen).

para qué sirven los verbos

Vamos a poner un ejemplo. Esta va a ser nuestra oración completa:

La ratita presumida adornaba su cola con un lazo.

Para encontrar el verbo hay que ver qué palabra del predicado funciona sola con total normalidad. Para eso hay que saber que “la ratita presumida” es el sujeto. Espero que hasta ahí lleguemos todas.

Veamos pues:

La ratita presumida lazo

La ratita presumida un 

La ratita presumida con 

La ratita presumida cola 

La ratita presumida su 

La ratita presumida adornaba

De todas las palabras que forman el predicado “adornaba su cola con un lazo”, la única que sobrevive por sí misma es “adorna”, de donde se deduce que adorna es el verbo.

Pero ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su función?

Bueno, pues sirve para que La ratita presumida no esté flotando como una entelequia en un espacio indeterminado. Sirve para dar un poco de sustancia a la ratita. 

Los verbos son los que expresan acción

Si tú dices “la ratita presumida” y te quedas ahí, no estás diciendo mucho, en realidad.

Mujer en acción

Por favor, si sois gramáticos profesionales no me tiréis nada a la cabeza, que duele. Es cierto que, como definición, aquello de expresar acción se queda muy corto. Estamos de acuerdo. Pero eso no quita para que, con todos los matices que queráis, la principal función de los verbos es expresar acción. Tú le preguntas a un verbo «¿qué haces?» Y te contesta: «Aquí, expresando una acción». Al menos casi siempre. Aunque las acciones sean poco activas.

Mirar es tan verbo como correr y estaremos de acuerdo en que correr implica “más acción”. Una película de acción se clasifica así porque ocurren muchas cosas muy emocionantes todo el rato mientras que una película intimista presenta otro tipo de contenido, más pausado, etc. De hecho, se dice de algunas de estas películas que en ellas no pasa nada. Lo cual es absolutamente falso. 

¿Sirven todos los verbos para lo mismo?

No, la respuesta es que no. Volvamos a los ejemplos de Laura Gallego

“El poder necesario para crear de la nada un reino y un palacio con tesoros, jardines y sirvientes estaba fuera de su alcance; y, si bien era cierto que en tiempos remotos habría sido capaz de hacer aquello y mucho más, su magia menguaba con cada nuevo ahijado que tomaba a su cargo”.

Había visitado regularmente a Verena y había tomado nota de las peticiones de los mellizos con respecto al desfile, cuya celebración era ya inminente. También había asistido al encuentro de Alteo con la princesa Eliana, que no había transcurrido como ellos esperaba. Camelia tuvo el tiempo justo de entrevistarse con la última candidata, la princesa Afrodisia, para arrancarle la promesa de que recibiría a su ahijado, la noche antes de su cita con Simón en el Bosque maldito”.

Una cuestión semántica

Partamos de la base de que los libros no se escriben solo con verbos y que todas las palabras de esos párrafos ayudan a crear la sensación de pausa en el primero y de prisa en el segundo. Esto es así. 

Ahora, independientemente de ello, el tipo de verbos que uses servirá para apoyar unas sensaciones u otras.

Ser, tomar y menguar hablan más de estados, de situaciones, de esencias. Ninguno de esos tres verbos implica un gran cambio en el estatus quo. Camelia está pensando en como eran las cosas antes y en como son ahora.

Sin embargo, en el segundo párrafo, vemos que va y viene a sitios: visita, asiste, la visita transcurre, la princesa recibe. Hay actividad ahí.

Por eso, en mis informes de lectura y en mis correcciones insisto tanto en que hay que usar verbos correctos y verbos precisos. Además, hay que huir de los “verbos tipo” o débiles. Tenemos docenas de verbos en español, reducir cada frase a un era, un estaba o un tenía es (dentro de mi cabeza lo es) una afrenta criminal.

El meme es mío. No tiene gracia pero es verdad. HACER COSAS NO ES NADA.
(Este es el resumen del artículo)

Repetid conmigo:

¿Para qué sirven los verbos? Para expresar acción

¿Para qué sirven los verbos? Para mejorar la precisión

¿Para qué sirven los verbos? Para crear emociones

Ahora que ya sabemos para qué sirven los verbos, la semana que viene hablaremos de los sustantivos.

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