PATREON: Relatos de terror por 1$ al mes

Bienvenida al catálogo de relatos de terror que encontrarás en mi página de PATREON.

¿Qué es Patreon?

Patreon es el lugar donde, si te gusta como escribo y quieres leer contenido exclusivo que no se publicará en ninguna otra parte, puedes acceder a él por 1$ al mes. Sí, Dólar y no Euro. Una ganga, vaya 🙂

La mayoría de ese contenido serán relatos de Terror.

Se trata de un modo de micro mecenazgo. Un poco como si fueras un Medici, pero con mucho menos esfuerzo. A mí me ayudas a vivir de lo que más me gusta y lo que mejor hago, escribir, y tú te llevas un montón de cosas. Así, para empezar, un relato al mes. Más un relato extra cada tres meses, más la versión en digital de un proyecto precioso que se llama “El Extraño Laboratorio de Palabras Incómodas”.

De hecho, mi mayor deseo ahora mismo es poder dedicarme a escribir solo para mis mecenas de Patreon. Igual te preguntas que por qué, por qué dedicarse a una pequeña porción de personas cuando una editorial grande (o no tan grande, estoy encantada con Cerbero y la experiencia de Barro) te puede acercar a un público muy superior. La verdad es que se me dan mejor los grupos pequeños que los grandes y me encantaría poder compartir con vosotras mucho más que una lectura.

De todas formas, no estamos aquí para hablar de deseos, sino de realidades.

Estos son los relatos de terror (o no tanto) que he subido estos últimos meses.

Marzo de 2017: No hay mal que por bien no venga.

Relato exclusivo, Patreon

Una historia de suspense en la que un periodista venido a menos se enfrenta a una falsa religiosa que lo confunde con el diablo y a dos hermanaas cuyos deseos de venganza comprometen su seguridad y, sobre todo, su integridad.

Así empieza el relato:

“SE DECLARA EL ESTADO DE ALARMA

La ola de frío glacial que asola el centro de la península ha obligado a declarar el estado de alarma. Se espera que las temperaturas desciendan este fin de semana hasta unos mínimos de 30 grados bajo cero. El centro estatal de meteorología prevé que la situación se mantenga durante los próximos días, por lo que las escuelas y centros públicos permanecerán cerrados. Hasta el momento el temporal arroja el trágico saldo de quince muertes por congelación. Catorce de las víctimas pertenecían a colectivos en riesgo de exclusión social. Debido a la orden de que ningún indigente permanezca en las calles hasta que las condiciones meteorológicas retornen a lo habitual, los albergues y refugios se encuentran a más del doble de su capacidad. Fuentes policiales informan de que la mayor parte de los sin techo han sido alojados de manera conveniente. Para ello se ha activado un dispositivo especial.”

 

Julio de 2017: Señor, sí, señor

Relato exclusivo, PatreonRelato de ciencia ficción. Una recluta, la única mujer en un grupo de hombres, hija de una afamada general, se encuentra en una misión de observación. Los habitantes de un extraño planeta envuelto en gases que lo ocultan parecen hostiles; pero la hostilidad a bordeo del Jonesey, la nave de los observadores, podría resultar más peligrosa.

Así empieza el relato:

99, 98, 97… Joe recitaba en silencio mientras escuchaba su propia respiración cada vez más regular, aunque no lo suficiente. Por lo general no le costaba centrarse en la secuencia porque llevaba años, muchos años, practicando. Detrás de las inhalaciones y las exhalaciones, el zumbido apenas perceptible que mantenía el traje hermético en funcionamiento, le servía para conservar el sentido de la orientación. Seguía en la nave, conectada a la nave. Aislada de aquel montón de gilipollas. Bien. No era propio de ella dejar que los pensamientos automáticos tomasen el control. Respiró hondo una vez más y percibió que el traje la mantenía a una temperatura agradable. Poner la atención en las cosas sencillas con las que se sentía a gusto siempre funcionaba. La temperatura perfecta del traje, por ejemplo; el silencio absoluto, la sensación de ingravidez. 95, 94, 93. No había nada de lo que quejarse ¿qué habían hecho en realidad? ¿Cómo podía siquiera habérselo tomado en serio?

 

Agosto de 2017: El escaparate

Relato exclusivo, Patreon

Historia de venganza, familia y amor maternal. Es un relato muy corto con una gran carga emocional y un aire macabro que es lo que me gusta pensar que impregna todo lo que escribo. Si los dos anteriores son producto de la experimentación, este ase acerca más a lo que disfruto escribiendo. Terror doméstico, intriga sicológica y un poco de mala leche,

Así empieza el relato:

Terminó el escaparate para el día de la madre con la angustia pintada en la cara. Rosas rojas, blancas y amarillas ocupaban el lugar de honor, engrandecidas por ingentes cantidades de perifollo verde oscuro salpicado de florecillas blancas. Claveles también rosas, también rojos, también amarillos, pero destinados a los más humildes, las rodeaban a modo de coro. Centros de lirios del valle, los favoritos de los maridos más sofisticados, actuaban como una guardia real a los flancos. Les había cortado el pistilo para evitar así el olor amargo tan poco acorde con la majestuosidad de sus corolas. Colocó margaritas anaranjadas para las mujeres de gustos más sencillos, hortensias azules para quienes preferían un toque de extravagancia y carteles con bonitas frases preñadas de vacío para todos ellos. Guirnaldas aprendidas en un libro de origami ocultaban las esquinas y enredadera artificial, tan bien cuidada que parecía auténtica hiedra venenosa cubría las paredes.

 

Agosto 2017: Un millón de amigos

Relato en abierto, PatreonRelato publicado en abierto para celebrar la sorpresa de haber llegado a 500 seguidores en twitter. Es verdad que 500 se aleja un poco de un millón, pero soy de aspiraciones humildes y agradecimiento infinito.

En esta historia, las redes sociales han colapsado por falta de contenido. Como las personas han dejado de salir para poder estar pendientes de las publicaciones ajenas, ha llegado el día en que se han terminado las actualizaciones. El protagonista de esta historia sale de su cuarto y publica un vídeo de él mismo en una piscina. Así comienza la debacle.

Este es el comienzo del relato, que puedes leer aunque no decidas hacerte mecenas. 🙂

Comprobó que internet funcionaba y miró una vez más las actualizaciones de su perfil. Ninguno de sus dos mil amigos había publicado un nuevo estado, colgado ninguna fotografía o compartido ningún enlace. Mientras el móvil se reiniciaba sobre la mesilla, se acercó al baño. Debía de haberse caído un servidor, aunque en ese caso la pantalla mostraría un mensaje de disculpa. Cada vez que se producía alguno de esos fallos aparecía una ventana emergente con una frase simpática que pedía comprensión y ofrecía excusas de parte de un ente desconocido.

Con las manos recién limpias tocó el icono azul que ocupaba un lugar de preferencia en la pantalla táctil, esperó a que el dispositivo se conectase a la WiFi y a que la aplicación hiciese acto de presencia. Contuvo el aliento sin querer e incluso cerró los ojos durante un par de segundos. Se desinfló cuando, al abrirlos, no descubrió ningún círculo rojo en la parte superior derecha. Todo permanecía azul, sin cambios. El último en publicar una novedad había sido su amigo canadiense, Frank. Daba las buenas noches. Hizo un barrido rápido por los perfiles que visitaba con mayor frecuencia: todos ellos se habían despedido hasta el día siguiente y las publicaciones anteriores a esa última eran similares en todas las cuentas: habían compartido en masa un chiste gráfico de superhéroes. El mismo que dominaba su propia biografía.

Actualizó la página un par de veces más para terminar de convencerse de que no se trataba de ningún error técnico. La verdad, por increíble que pareciese, era que nadie había publicado nada desde hacía ocho horas. Sintió que el pecho se le hacía más pesado. El corazón le latía tan rápido como el de un conejo y un escalofrío le recorrió la espalda.

Septiembre 2017: Yo soy aquel

Relato exclusivo PatreonHistoria de terror sicológico con final sangriento. La protagonista no sabe dónde está, se siente observada, perseguida, parece que alguna fuerza extraña la ha trasladado a una época que no le corresponde. Mientras cree que está perdiendo la cabeza, incapaz de reconocer a las personas que pueblan su barrio, lo único que la mantiene con los pies en la tierra es tararear la canción más conocida de su ídolo. Raphael. Solo que la ketra de esa canción no parece en absoluto inofensiva: yo soy aquel que cada noche te persigue…

Así empieza el relato:

Una mano insegura aparta la cortina de la ducha. Marina reconoce al tacto el relieve de los ochos encadenados y abre los ojos. La bombilla del techo y la luz del armarito, encapsulada en un plástico translúcido, no alumbran más que lo justo, pero eso le gusta. Lo que no le hace tanta gracia es descubrir que el agua casi hirviendo y el jabón lagarto no han acabado con los restos de pintura negra.

—Malditos pintores que lo dejan todo a medias.

Enfadada o no, ha previsto que algo parecido suceda. Se ha pasado toda la mañana limpiando goterones húmedos de los que no esperaba salir indemne. Por eso tiene un bote de aguarrás haciendo guardia en el lavabo. Empapa un paño limpio y se frota con rabia hasta que los pliegues de la piel quedan rojos de irritación pero libres del negro. De todos modos levanta las manos hasta la lámpara del armario y las examina con atención. La pintura oscura que cubre el espejo se come la mayor parte de la luz, pero Marina se convence al fin: no queda ni rastro de su zafarrancho de limpieza. Coge una pastilla muy desgastada de su jabón favorito, también negro: Magno, de La Toja. Lo compra porque hace una espuma de color gris que se adhiere a la pastilla y forma pequeñas burbujas, como puntillas de encaje antiguo. Se enjabona con la esperanza de que el olor a trementina desaparezca. Cuando sumerge los dedos bajo el grifo da un respingo. El agua los deforma, hace que parezcan huesudos, de esqueleto. Termina de aclararse sin mirar. Se seca con una toalla cuyos extremos haba decorado ella misma con apliques de crochet y se hidrata. Ni siquiera el perfume de su Atrix de siempre camufla el tufo a químicos.

—Malditos pintores.

Octubre 2017: Especial Relatos de Terror Halloween
Relatos de terror

Recopilación de relatos, de 12 relatos, de terror, suspense y misterio. Varios de ellos han aparecido en Ficción científica.com, NGC·&&=.com y antologías como No Eres Bienvenido, Vampiralia o Demonalia.

En todos ellos se tratan las relaciones humanas, el apego a lo que ya no está y los límites que las personas cruzamos guiados por buenas intenciones.

Así empieza el primero de los relatos:

No sé dónde lo leí, llevo una temporada confusa. Unos treinta o cuarenta años. Pero sé que leí que alguien vivía junto al mar; alguien que, camino del trabajo, recorría a diario el paseo marítimo. Decía que nunca se cansaba de las vistas, de la plenitud, de la paz transmitida por las mareas.

Mentira.

La primera semana sí. La primera semana el mar se presenta nuevo, con esos destellos que el sol provoca sobre su superficie que ocultan todo lo demás. A partir del octavo día el olor a pescado muerto y los detritos arrojados a la playa por las olas terminan con el arrobamiento. A veces una tormenta eléctrica rompe el cielo encapotado para que la lluvia limpie el ambiente. Entonces parece que las cosas han cambiado siquiera un poco. No se trata de una sensación duradera.

Roberto y yo nos casamos descalzos en la playa. Él llevaba unos pantalones de lino remangados a la altura de los gemelos y una camisa con mangas más anchas en la muñeca que en la sisa; de corte medieval, decía. Yo escogí un vestido de color crudo, vaporoso, y unas camelias enormes que apenas se sostenían sobre mi cabeza. En las fotografías se nos ve felices porque lo éramos. Felices, jóvenes y llenos de ilusión. Ya llevábamos algunos veranos trabajando en la isla, habíamos visto el apartamento que queríamos alquilar, conocíamos a los dueños porque eran clientes del spa de Roberto y, de vez en cuando, yo les regalaba entradas de paseo para el parque temático que me pagaba por hacer fotos a los turistas. Todo estaba listo para que nuestra vida de adultos comenzara.

Proyecto a largo plazo: Extraño laboratorio de verdades incómodas

Album de cromos con recetas para un uso correcto del amor, microrrelatos melancólicos, aforismos y poemas ilustrados por la grandísima Líneassinmás. Os dejo dos ejemplos. Se publica una “letra” (poema, aforismo, micro o idea) cada semana y los mecenas de 10€ recibirán una copia cosida por mí misma en el momento en que lleguemos a la zeta.

Y a todo esto (y mucho más; la verdad es que he publicado un buen puñado de cosas allí) tendréis acceso exclusivo por 1 USD en el mismo momento en que os registréis.

Es aquí: EL PATREON MÁS CHULO DEL MUNDO