Post Scriptum 2: Carne - Nota preventiva de la autora

Post Scriptum 2: Carne – Nota preventiva de la autora

Hablaremos, hoy, de mí.

Porque hablaré hoy de Post Scriptum 2: Carne, la segunda novela de la trilogía. La que sigue a Barro aunque no comparta con ella más que un punto, el de llegada de Alicia, que es el de partida de Adana.

Carne es la novela corta más autobiográfica que haya escrito nunca y que, probablemente, escriba jamás. Muchos decían de Barro que se me veía detrás de los hilos, que la protagonista, Alicia, era yo. Decían también que mis cosas con las relaciones familiares no dejaban lugar a dudas. Pero no es cierto. La emoción desde la que está escrita Barro es mía. La historia es la de todos aquellos que consiguen librarse de las ataduras de lo impuesto. Alicia en Barro es barro y se convierte en persona a lo largo de un proceso introspectivo que cuento a modo de videojuego.

Carne es mi historia personal porque el tema de Carne no es uno mismo, sino el amor.

Los que me conocen un poco saben que el amor es lo único que me importa. Y lo único de lo que nunca tengo bastante. También una de las cosas que no reparto tanto como creo que se debe repartir. Esto último me hace sentir culpable.

Hablemos, pues, de Post Scriptum 2: Carne y hablemos de amor

Carne

Ha pasado el tiempo. Tiempo suficiente para que la humanidad viva en ciudades burbuja. En esas ciudades existen reglas que lo estandarizan todo. Sobre todo la productividad y los sentimientos. En ese contexto.Adana y Adami se encuentran, por azar. Se caen bien, por azar. Por azar, se desean. Lo que no sucede por azar es que ambos sospechen del modo en que se organizan las cosas. Sospechan que hay una trampa. Sospechan que no existen motivos reales para vivir encerrados. Un día descubren que, en efecto, se puede salir de las burbujas. Uno de ellos, Adami, decide huir.

La novela comienza cuando Adana recibe una ¿carta? de Adami en la que este le cuenta que todas sus sospechas se han confirmado. Que un destino diferente al que se ha diseñado para ellos existe. Adami le pide que vaya a buscarle. Adana va. Lo hace debido a la magia que encierran las palabras. A lo mejor os parece que las palabras no son mágicas, ni peligrosas, pero lo son. Y convencen a la gente para hacer cosas. Cosas que de no ser leídas o escuchadas no se harían. Como esas otras cosas, las que se hacen por amor, que es la magia más poderosa.

Amor

Durante toda la novela, os digo, no se habla del amor de Adana, sino del de Adami. Él sí siente un amor romántico. De ella, que es la protagonista y el motor de la acción, no sabemos si está o no enamorada. Yo tengo mi propia teoría al respecto, pero solo es una.

El amor que impregna la novela es ese amor real hacia lo humano, esa magia poderosa. La que lleva a algunas personas muy grandes a ayudar a otras personas. Con riego de sus vidas, a veces. El amor que lleva voluntarios a lesbos, por ejemplo. También el amor de las personas que llenan sus casas de perros y gatos para que esos perros y gatos no mueran a manos de otras personas.

Yo siempre había creído de mí misma que mi idea sobre la especie humana era negativa. Escribir Post Scriptum 2: Carne me ha demostrado que esto no es cierto. Yo creo que las personas no somos malvadas. Somos profundamente cobardes y estúpidas. Nos comunicamos fatal y tenemos miedo. Pero ¿qué pasaría si la comunicación real existiese? 

¿Y si todos supiésemos cómo se sienten los demás?

Ursula K. Leguin escribió sobre esto mucho mejor que yo en Más vasto que los imperios, y más lento (claro, que esta mujer lo hace todo mucho mejor que yo, y que casi cualquiera). Leí el relato después de escribir Carne y me sentí un poco redundante y absurda. Pero ya estaba escrito, así que…

La cuestión fundamental es esa: ¿Y si de verdad nos comunicásemos en lugar de hacer preguntas al tun tun sin pararnos a escuchar las respuestas? ¿Y si supiésemos lo que de verdad siente una persona cuando se muere su gato, o su madre? Mi conclusión es que nos amaríamos más. Nos amaríamos mejor. Adana sale de su ciudad burbuja ¿por qué? ¿Por el amor? ¡no! A Adana la atraen las palabras de Adami:

  • Las palabras previas a su viaje, que hablaban de sispechas. Palabras asépticas pronunciadas dentro de escafandras
  • Las palabras posteriores, que describen SENSACIONES nuevas que ella también quiere sentir.

La novela termina cuando la comunicación real es al fin posible.

¿Y en serio que Carne sigue a Barro?

Post Scriptum 2: Carne - Nota preventiva de la autora

 

Lo explicaré una vez más 🙂

Me parece justo.

En Barro Alicia nace, se desdibuja y pasa por una serie de aventuras para volverse a dibujar, con un contorno nuevo y un relleno nuevo. Alicia está a punto de irse cuando Barro termina.

Adana, que tiene muy claro quién es, sale de su zona de confort al comienzo de Carne. Las protagonistas de Barro, Carne, y el futuro Sombra forman un solo arco argumental.

Alicia no es Adana, y sin embargo

Si lo he hecho bien, las decisiones de Adana os parecerán decisiones de Alicia.

Las emociones de Adana os encajarán en la personalida de Alicia.

Adana surge de una madriguera de conejo y regresa a un mundo real para descubrir que la realidad no es la que, literalmente, le habían enseñado por la tele.

Solo me queda esperar que leáis Post Scriptum 2: Carne. Y que lo disfrutéis.

Contesto preguntas en Tuiter y Facebook.

(sí, preferiría que esto se entendiera a la primera; pero, querides lectores, me habeís traumatixado).

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *