Tema, motivo e hilo argumental… y una reflexión

Hoy he estado trabajando en los contenidos que pondré a disposición de mis mecenas de Patreon el día 25 de este mes. Entre ellos estará el segundo capítulo de la novela de fantasía que escribimos a muchas manos (aunque de momento el más activo es  Guille). Para los mecenas de 2$ en adelante propongo un curso sencillo pero completo y efectivo de técnica narrativa. Y luego las recompensas suben.

Prefacio (puedes leer este subtítulo al final o no leerlo, esa es la verdad)

La cuestión es que este mes vamos a hablar de los motivos que deben vertebrar toda historia. Es decir, de los por qué, de las razones por las que elegimos unos hechos y no otros; pero también de las razones que llevan a los personajes a comportarse de determinada manera o a reaccionar de determinada otra.

Tema, motivo e hilo argumental... y una reflexión

Escribiendo sobre tema, motivo e hilo argumental me he encontrado unas reflexiones del señor Ernesto Sábato. Un caballero escritor que escribía cosas muy chulas, muy sesudas y que rozaban, cuando no se tiraban de cabeza, lo fantástico. A partir de las sabias palabras del señor Sábato se me ha ocurrido que, bueno, lo que él dice sobre el desprecio al novelista del siglo XX por parte de quienes comparaban la literatura del XX con la anterior, es aplicable a lo que sucede hoy.

Como esta parte del curso es más reflexiva que didáctica y como la reflexión nos afecta a todas de una manera o de otra, os la dejo aquí hoy.

Y os dejo también la diferencia entre tema, motivo e hilo argumental. Para que veáis que sé de lo que hablo.

Tema, motivo e hilo argumental

Tema

El tema de una narración es algo tan abstracto y tan general que se puede nombrar con una sola palabra. El amor, la identidad, la venganza, la muerte, son algunos de los temas universales. Aunque los más puristas reducen esos temas a tres: amor, muerte y vida. Aunque en este curso tiendo a ponerme muy reduccionista, yo creo que sí hay más temas. También creo que todos han sido tratados hasta la saciedad y que lo único que nos queda a las escritoras es adaptarlos, llevarlos a nuestro terreno, tratar de presentarlos de formas nuevas y diferentes.

En cualquier caso, el tema de tu narración es el abono con que fertilizaras el suelo de tu historia. Piensa en tu historia como en un árbol o en otro tipo de planta. Si quieres plantar hortensias, deberás buscar un terreno que les sea propicio y fertilizante para plantas con flor incluso ANTES de enterrar la semilla de la hortensia.

Tema, motivo e hilo argumental... y una reflexión

Yo esto ni loca, que tengo alergia. Pero nos hacemos una idea: si quieres girasoles, planta pipas.

Con tu historia pasa algo parecido. Tú ya has visto la flor que quieres crear. O has visto algunas de sus hojas, o la forma. Y vas tirando del hilo hasta que descubres la planta completa. Cuando la descubras tienes que cuidarla con las herramientas adecuadas.

Cuando descubras el tema, y esto no tiene por qué suceder al principio del proceso creativo, deberás asegurarte de que todo en tu historia tiene relación con él.

Y ten en cuenta que rara es la narración que habla de un único tema. Romeo y Julieta habla de amor, pero también de rencor.

Motivo

Si regresamos de nuevo al purismo, nos encontramos con la categoría inmediatamente inferior al tema: el motivo. Ojo, este motivo no es el mismo que “los motivos” o razones de los que hablamos en este capítulo, aunque guarda relación con ellos.

El motivo en este nuevo sentido sería una concreción del tema.

Y aquí hablaba yo de temas de terror. Aunque usaba la palabra en un sentido un poquito más laxo.

De nuevo regresamos a los estudios y tenemos que los temas literarios se derivan de toda la gama de los sentimientos y emociones humanas y se desarrollan en torno al tratamiento de esos sentimientos.

Temas relacionados con Emociones/ Sentimientos Temas relacionados con Deseos Temas relacionados con virtudes o vicios Desarrollo
Felicidad

Tristeza

Miedo

Culpa

Vergüenza

Placer

Dolor

Frustración

Ira

Ternura

Depresión

Amistad

 

Sexo

Poder

Riqueza

Libertad

 

 

Verdad

Mentira

 

Belleza

Fealdad

Deber

Honor

Infamia

Sacrificio

Perdón

Tentación

Duda

Huída

Búsqueda/aprendizaje

Logro

Fracaso

Lucha

Victoria

 

 

La tabla no es exhaustiva y además los conceptos que contiene se pueden intercambiar. Puedes hablar del deseo de belleza a través de la frustración, por ejemplo. En ese caso el tema sería el deseo, los motivos serían el deseo de belleza y la frustración del deseo.

La cuestión es que, hables de lo que hables cuando escribes, sepas que hay unos temas generales abstractos que se concretan a través de motivos más pequeños y asequibles. Y que ambos deben vertebrar tu narración.

Temas y tratamiento de los temas

Uno de los problemas a la hora de valorar las novelas contemporáneas, las que se están escribiendo en el momento en que lees esto, es que tendemos a compararlas con lo que ya se ha hecho. Y no tenemos en cuenta que la sociedad cambia.

Tema, motivo e hilo argumental... y una reflexión

Llegó con tres heridas
la del amor, la de la muerte, la de la vida.
Con tres heridas viene
la del amor, la de la vida, la de la muerte.
Con tres heridas yo
la de la vida, la de la muerte, la del amor
Miguel Hernández

Vida, amor y muerte son los tres temas más universales y se han mantenido incólumes a lo largo de la historia, pero hay temas igualmente importantes que dependen del contexto. Es impensable que en el siglo XVIII se escribiera sobre la comunicación a gran escala y cómo afecta al individuo, porque no existía el concepto de comunicación a gran escala.

Antes del siglo XX, pocas obras hablaban sobre la angustia o el yo. Cada época tiene sus temas asociados y es muy propio de personas (estudiosas o no) despreciar los temas o motivos emergentes porque no los entienden.

En un país como Inglaterra, en el que la homosexualidad estaba prohibida ¿existirían muchos libros cuyo motivo fuera el amor homosexual? ¿se venderían? ¿se leerían? En un mundo en el que se construían zoos humanos ¿se escribirían obras que trataran explícitamente de los derechos de las personas racializadas?

Me imagino a la escritora novel que hubiera escrito, no sé, Binti, en el siglo XVIII o en el XIX. Haced el ejercicio y os haréis una idea de a qué me refiero.

No obstante se escribieron, claro. Alguno nos ha llegado. Pero hablamos en este artículo de temas asociados a épocas teniendo en cuenta lo que sabemos de esas épocas a través del canon literario oficial.

En los márgenes de la literatura siempre ha habido autoras que se ocupaban de temas precisamente marginales. También ha habido autoras innovadoras o que, de una u otra forma se salían de la norma. Desgraciadamente es más difícil encontrarlas.

temas del siglo XX

Tema, motivo e hilo argumental... y una reflexión

Miro una manzana, pero en realidad pienso en lo mal que lo paso, en las insondables mareas que asolan mi existencia y eso.

Estos son algunos de los temas/motivos propios de la literatura del siglo XX según Ernesto Sábato, que los analiza en contraposición a lo que se escribió con anterioridad:

  • Descenso al yo: Si durante los siglos anteriores la literatura trataba de explicar el funcionamiento del mundo exterior, durante el siglo XX las escritoras exploran su existencia como individuos y su relación con los objetos en tanto que individuos.
  • Tiempo interior: Al cambiar el tema de manera tan radical, el tiempo que se emplea en las narraciones no es el tiempo del reloj. En el siglo XX se explora el paso del tiempo a través de las emociones. Ya no pasan los minutos, sino que se agoniza de dolor. Explorar el interior, que es algo único y personal, pasa por dilatar y/o encoger el tiempo y el espacio.
  • El subconsciente: Los románticos ya hablaban de sí mismos y de sus emociones. En el siglo XX se da un paso más, se habla del subconsciente, de aquella parte de sí misma que la autora no conoce porque no tiene acceso a ella. Sueños, pesadillas, ensoñaciones… Todo eso puebla las novelas del siglo XX igual que las descripciones minuciosas del entorno poblaban las novelas del XVIII y del XIV. Las autora góticas y las románticas exploraron los sueños, pero el siglo XX se toma esto tan en serio que parece una plaga.
  • Lo ilógico: Las autoras se dieron cuenta de que el mundo no funciona siempre según lo esperado. La coherencia y la claridad muchas veces se cuestionan.
  • El mundo no existe por sí mismo: escenario y personajes son un todo. Influyen el uno en el otro y esa relación entre ambos se convierte en uno de los temas de la literatura del siglo XX
  • El otro: Carne, que está escrita en la segunda década del siglo XXI, es la segunda parte de una trilogía que empieza descubriendo el yo y avanza en la aceptación del otro. Al escribir sobre lo que éramos, aprendimos a ver lo que no éramos y también a interesarnos por ello. Como autora formada en el siglo XX, la mayoría de los temas de la época son visibles en mi obra. Por fortuna, seguir escribiendo en el siglo XXI me da la opción de mirar hacia afuera y adoptar los temas propios del siglo XXI.
  • La soledad: y la comunicación de esa soledad también se ven en muchas de las novelas escritas en el siglo pasado. Cuando descubres quién eres y te separas del otro hasta tal punto que lo conviertes en un tema literario, la soledad es un tema inevitable.
  • El cuerpo: En cuanto que el yo no existe fuera del cuerpo, el propio cuerpo se convierte en tema literario. La expresión del amor a través del cuerpo hace que surja una nueva forma de abordar el sexo y las relaciones humanas en la novela del Siglo XX.

Un poco como defensa a la crítica que despreciaba a las escritoras del XX por compararlas con las del XIX y juzgarlas según unos parámetros que no cumplían porque no podían hacerlo, Ernesto Sábato menciona esas características o temas y concluye que la literatura del XX es más rica y compleja que la anterior porque explora territorios, los del yo, antes inexplorados.

La conclusión debería ser que la novela del siglo XXI es o será más rica porque también explorará nuevas extensiones de terreno.

Ahora que muchas autoras han desplazado al hombre del centro de su creación y que se escribe sobre mujeres o sobre personas de otros géneros, razas, creencias o estratos sociales, la literatura se enriquece, la experiencia lectora se enriquece.

Y esto es todo.

Tema, motivo e hilo argumental... y una reflexión

No hay mucho que decir: Rueda, fuego. Yo que sé. La que pone pies de fotos chulos es Gabriela Campbell, pregúntale a ella.

No he descubierto el control del fuego ni he inventado la rueda, pero el qrtículo quizá sirva para que nos demos cuenta de que lo nuevo, lo que no entendemos, no es menos importante ni peor (ni más importante por definición). Solo en nuevo, se rige por códigos igualmente nuevos y merece ser juzgado según sus propios parámetros.

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