Empecemos por el principio: NO. El punto de giro no es el ladrillo sobre el que se baila el chotis, ni el centro de gravedad permanente de Battiatto, ni el gorro de los derviches. Un punto de giro es un elemento muy importante de la estructura narrativa. De hecho, una de las muchas maneras de planear tu obra es decidir cuáles serán tus puntos de giro antes de empezar con nada más.

Cierto, toda novela cuenta con un planteamiento, un nudo y un desenlace, pero existen eventos que deben tener lugar en momentos clave del desarrollo de la trama para que la estructura de los tres actos funcione. Así que en este artículo vamos a ver cómo se utiliza un punto de giro para avanzar por la trama desde el planteamiento hasta el desenlace, de manera orgánica. Por supuesto, con ejemplos.

¿Qué es un punto de giro?

Un punto de giro es un incidente que afecta de manera directa a lo que sucede en una historia justo después de su aparición. Es un punto en el que la trama se ve obligada a tomar una dirección diferente; es decir, a girar.

El primer punto de giro en La compañía del anillo, de J.R.R. Tolkien

Gandalf el Gris le revela a Frodo que el anillo es, de hecho, el Anillo Único de Poder, que fue forjado por el Señor Oscuro, Sauron, miles de años atrás. Y que Sauron necesita el Anillo para sumir a toda la Tierra Media en una segunda oscuridad. Frodo huye de la Comarca, acompañado por sus amigos Sam, Merry y Pippin. Los cuatro se dirigen hacia la aldea de Bree, donde Gandalf dijo que los alcanzaría, y son perseguidos por los jinetes negros.

Si Frodo no hubiera tenido acceso a esa información, la novela habría contado durante mil páginas, probablemente aburridas, cómo el joven hobbit leía libros y fumaba en pipa en Bolsón Cerrado. Pero la aparición de Gándalf pone su vida patas arriba y la novela toma un camino completamente diferente.

Punto medio en Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell

El libro está cuidadosamente dividido en dos secciones: los días de belleza sureñas de Scarlett antes de la guerra y la supervivencia de los más aptos durante la reconstrucción de Georgia en la posguerra. Junto con el final de la guerra, que marca el punto medio, llega el regreso de Ashley Wilkes, el amor platónico de Scarlett, quien permanece en Tara con ella, su familia y su esposa e hijo. Y se demuestra que es una nulidad en todo lo que se refiere a la vida práctica. Scarlett conoce a quien será su nuevo antagonista cuando aumentan los impuestos sobre su propiedad.

En este momento Scarlett se da de bruces con algunas verdades que no conocía. Por ejemplo, que Ashley no es como ella pensaba, que el final de la guerra no la devolverá al pasado regalado en que vivió y que puede, aunque con artimañas, ser la dueña de su propia vida. El cambio en el sentido que llevaba la trama hasta el momento es evidente, pero lo es todavía más el cambio en el personaje. Y, recordemos, arco narrativo y arco de personaje van siempre de la mano.

Tercer punto de giro en Los juegos del hambre, de Suzanne Collins

punto de giro en los juegos del hambre

Seneca Crane anuncia un cambio de reglas. A partir de ese momento, dos personas del mismo distrito pueden unirse y ganar los juegos juntos. Katniss busca a Peeta y lo encuentra gravemente herido. Arriesga su vida para conseguir un medicamento y lo logra. Decide colaborar en la historia romántica que le han estado vendiendo a los espectadores. Una vez que ambos están más o menos sanos, los creadores del juego drenan toda el agua que los rodea, lo que los obliga a ir al lago, que es donde saben que finalmente tendrán que enfrentarse a Cato. Cato es ahora el último tributo contra quien deben luchar.

El cambio de reglas propicia toda una serie de acontecimientos que se confabularán para dar lugar a un clímax muy diferente de lo que habría sido si los participantes hubieran seguido jugando solos. Si el mismo, la salida de los dos tributos de la arena, no habría sido ni remotamente posible.

¿Son todos los eventos de la historia puntos de giro?

Cualquier evento en una historia puede y debe ser significativo, pero si no hace avanzar la historia, es solo un punto de la trama, no un punto de giro. Los puntos de giro deben:

  1. Hacer que cambie el trayecto de la historia, que la trama tome una nueva dirección.
  2. Tener un significado evidente que haga cambiar al personaje.
  3. Quemar los puentes, como dicen los americanos. Un punto de giro obliga a la protagonista a seguir hacia adelante y le impide volver atrás.

Quizá te ayude pensar en ellos como bisagras que mantienen unida la historia: sin ellos, solo tienes piezas de chatarra. Pero cuando los conectas, las piezas y los mosquetones forman un todo orgánico.

¿Cuál es la diferencia entre el punto de giro y la trama?

Los puntos de giro son momentos importantes y emocionantes. Es posible que, si piensas en un libro que leíste hayas leído, los momentos que recuerdes coincidan con los puntos de giro.

Por su parte, la trama es una cadena de eventos conectados. Si uno de esos eventos no tiene un efecto concreto sobre la protagonista y, por extensión, sobre la trayectoria de la trama, no es un punto de giro.

Cuando Harry Potter compra todo el carro de golosinas en el tren, camino de Hogwarts, nos conmueve porque sabemos que lo hace para que Ron pueda probarlas. Pero no se trata de un punto de giro. Ambos empiezan a hacerse amigos entonces, pero la compra de las golosinas no es determinante para la trama.

En cambio, cuando Harry y Ron van a avisar a Hermione de que un troll se ha colado en las mazmorras, pasan dos cosas muy importantes: Hermione cambia radicalmente de manera de comportarse y además el grupo se convence de que Snape es el villano de la historia. Este evento es uno de los puntos de inflxión del libro. Un punto de giro de menor intensidad pero igualmente relevante.

¿Por qué es importante identificar los puntos de giro?

En primer lugar, los puntos de giro muestran cómo funciona una historia. No decimos que son como mosquetones solo porque mantienen la historia unida. También es porque son pequeños y significativos. Una vez que están en su sitio, nos ayudan a comprender cómo está construida toda la historia.

Las buenas historias son más o menos así:

Sucedió A, entonces sucedió B, pero luego sucedió C, por lo tanto sucedió D.

Mientras que las malas historias se parecen más a esto otro:

Sucedió A, y luego sucedió B, y luego sucedió C… sin nada que conecte A, B y C de manera orgánica.

Comprender cuándo ocurren los puntos de giro en una historia dará una idea de si se está utilizando una estructura en particular. Algunas personas argumentan que solo es necesario que haya dos puntos de la trama en una historia, mientras que otras sugieren muchos más. En el blog he hablado de la estructura en tres actos, pero también existe la estructura en 5 actos y hasta en siete actos.


Lo que debes tener en cuenta es que cada punto de giro debe percibirse como la extensión natural del anterior y de ahí la historia se moverá sin problemas al siguiente. Esto crea el efecto deseado de cualquier historia bien estructurada: un final que llega como una sorpresa pero también como el único resultado posible cuando la lectora mira hacia atrás.

¿Sabes dónde hablo largo y tendido de puntos de giro, pero de una manera superpráctica y útil? En Rutina de entrenamiento para escritoras en ciernes.

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