Todo lo que debes saber sobre el conflicto en la novela

Decíamos que la protagonista es el motor de la narración, pero ese motor necesita un combustible. El conflicto en la novela es lo que sirve como combustible y también una de sus piezas centrales.

¿Cómo debe ser el conflicto en la novela?

  • Importante para la protagonista: si la lectora no cree que la protagonista está implicada hasta el tuétano en el conflicto, pasará de ella. Lo cual tiene cierta lógica porque si lo que pasa no le interesa al personaje al que le pasa, ¿por qué iba a interesarle a alguien que solo asiste a los acontecimientos como testigo?
  • Tiene que poner en jaque a dos fuerzas opuestas. Una será siempre la protagonista. La otra será siempre la antagonista. No, no es necesario que protagonista y antagonista sean seres humanos.
  • Esas dos fuerzas opuestas deben estar equilibradas. No es necesario que el equilibrio esté presente desde el principio, pero sí debes trabajar para construirlo a lo largo de la historia. De hecho, la mayor parte de los acontecimientos de la novela suelen funcionar como preparación de la protagonista, de tal manera que cada uno de ellos la acerca más a poder enfrentarse con su antagonista en un plano de igualdad. 
    • Alicia, en Barro, comienza en una situación sicológica muy endeble y por eso se encuentra sometida a su madre. Todo lo que aprende en el mundo fantástico en el que se sumerge le sirve para hacerse más fuerte y para tomar decisiones por sí misma.

Cuándo aparece y cuándo se resuelve el conflicto en la novela

Cuando debe aparecer el conflicto en la novela

Cuanto antes aparezca el conflicto principal, mejor. Al menos como regla general. Al inicio de tu novela tendrás que plantear la cuestión principal sobre la que trata. Para que la lectora sepa por qué merece la pena seguir leyendo. Algunos elementos que ayudan:

  • Que el inicio sea impactante.
  • Que el marco espacio-temporal esté claro.
  • Que se sepa quién va a estar involucrada en la trama.

De nuevo, todo esto no es imprescindible. Ayuda. Mucho. Pero que el inicio sea impactante no significa que debas colocar doce explosiones en la primera página. En Barro el inicio es gris, pero te da pistas acerca de lo muy mal que van las cosas. 

La única vez que pregunté por mi hermana gemela, la única que pronuncié las palabras en voz alta, mi madre sacó del cajón donde los guardaba unos folletos muy coloridos. Los presidía el nombre del sanatorio. Bajo las palabras Centro Residencial San Sebastián no aparecía un hombre delgado con el cuerpo atravesado por flechas sino una imagen mucho menos evocadora: unas fotografías sobresaturadas que mostraban céspedes verdes bajo un cielo azul imposible; ambas superficies separadas por un edificio de color arena que se extendía como una maldición sobre la hierba artificial. 

Así empieza Barro. Ese es su primer párrafo. No es un comienzo apabullante, pero te da algunas ideas inquietantes:

  • Que no se puede hablar de un miembro de la familia.
  • Que ese miembro de la familia es exactamente igual que la protagonista (son gemelas), lo que le traspasa a ella el hecho de «estar prohibida».
  • Que la madre no contesta de manera directa, sino con amenazas terribles.
  • Se menciona el martirio de San Sebastián, pero el centro se disfraza de precioso, colorido y artificial.

Cómo plantear un buen conflicto narrativo

Hay cinco elementos clave que tú debes conocer y que debes decidir si la lectora conocerá de antemano o si se los mostrarás a lo largo del desarrollo de la novela:

  • El objetivo de la protagonista.
  • Qué obstáculos aparecerán para que no le resulte sencillo conseguir ese objetivo.
  • Quién es la antagonista y por qué. Recuerda: motivación. Los motivos son vitales. 
  • Qué riesgos corre la protagonista durante la persecución del objetivo.
  • Qué sacrificios realiza durante la persecución del objetivo.

Obstáculos que añadirán más leña al conflicto en la novela

El conflicto en la novela y los obstáculos

Se trata de diseñar un número preferiblemente impar de dificultades que tu protagonista vaya a encontrarse por el camino y el modo en que las superará. Los obstáculos son los mejores amigos del conflicto en la novela.

No debes poner en mitad del recorrido un obstáculo insalvable. Salvo que la manera de salvar ese obstáculo sea evitarlo y tomar otro camino, que es lo que hace la Compañía del Anillo cuando llega al Caradhras.

La antagonista como parte del conflicto en la novela

Has diseñado a tu protagonista con un montón de defectos, virtudes, problemas, etc. 

Tu protagonista tiene un objetivo claro que desea conseguir.

Ahora necesitas una buena antagonista. Ten en cuenta que tu antagonista debe perseguir un objetivo incompatible con el de tu protagonista. Es decir, debe querer lo mismo que ella pero para sí misma. O debe querer lo contrario que ella.

  • Destruir el anillo/recuperar el anillo para dominar el mundo.
  • Acabar con Voldemort/matar a Harry para dominar el mundo.
  • Quedarse con el dominio del cuerpo (Jekyll y Hyde).

No es necesario que tu antagonista sea malvada. Dos ciudades que compiten por la organización de los Juegos Olímpicos no están obligadas a pelear sucio. Solo a ser mejor que su rival. 

Haz sufrir a tu protagonista; que corra riesgos

El dolor forma parte del conflicto en la novela

La lectora, como ya he dicho en alguna ocasión, es un poco mala persona. La vida real nos impide desearle mal a nadie, así que, bueno, aprovechamos la literatura y el cine para ver cómo la gente sufre. Eso sí, anhelamos que todo termine bien porque… ¿somos buenas? No. Deseamos que todo termine bien porque queremos sentirnos a salvo.

Así que, una vez diseñado el objetivo de tu protagonista, pensados sus obstáculos y creado una antagonista, saca las herramientas de tortura. A nadie le interesa leer cómo yo bajo a por una manzana, la compro y me la como. Salvo que bajar las escaleras de mi casa sea una odisea porque tengo la cadera rota, ochenta y cinco años, llevo diez sin moverme de la cama y un extraño impulso me empuja a ello. 

Haz que tu protagonista sufra física, sicológica y moralmente. Tanto como tu vena sádica te permita. Y teniendo en cuenta a tu lectora. 

El sufrimiento es un modo de crear tensión alrededor del conflicto de la novela.

Tipos de conflictos narrativos

Conflicto con la autoridad

https://youtu.be/fFADj0k7GOw

Cuando tu protagonista se enfrenta a un poder superior, ese poder superior suele ser el antagonista. Puede ser un profesor, una madre, la policía, el rey… No los confundas con los conflictos POR la autoridad. O por el poder.

Robin Hood, la película de Disney, presenta ambos: Robin tiene un conflicto con la autoridad, Juan sin Tierra, y su representante, Guy de Gisbourne. Pero también hay un conflicto por el poder entre el propio Juan sin Tierra, que desea ser rey y Ricardo Corazón de León, que es el monarca verdadero.

Por el contrario, El rey león presenta una lucha por el poder entre Mufasa y Scar, pero no existe un conflicto con la autoridad. Simba es un cachorro travieso, pero no un león rebelde que rete a su padre.

Conflicto religioso/espiritual/político/social

https://youtu.be/ctjG4MjJwEA

Se trata de que la protagonista intente cambiar las normas por las que se rige su vida porque le parecen injustas. Un modo muy clásico de tratar este tema es que esas normas, que nunca le habían molestado, se interpongan en su camino. Entonces se da cuenta de que las cosas no son como deberían y lucha por cambiarlas. 

1984, de George Orwell es un caso claro de protagonista contra sistema. Aunque este hombre no quiere cambiar la sociedad, sino que le basta con sobrevivir. Lo mismo que a Defred y las demás criadas en El cuento de la criada, de Margaret Atwood

Conflictos domésticos o privados

https://youtu.be/7A0U6kQNCN0

Los conflictos familiares son una fuente inagotable de obras de todo tipo. Hombre rico, hombre pobre es un conflicto familiar a gran escala. Poldark también lo es. Casi todas las grandes sagas familiares se articulan sobre conflictos domésticos. Aunque es cierto que incorporan muchos más.

Tomates verdes fritos es la historia de una familia a la que le “sucede” un asesinato. Las normas de la casa de la sidra también habla de una gran familia. El orfanato habla de la desaparición de un niño y de cómo su madre pierde la cabeza.

¿Y tú Has diseñado un buen conflicto para tu novela?

Cuarta lección del curso para aprender a escribir una novela

Para que no te vuelvas loca, te enlazo aquí los capítulos anteriores de este minicurso para escribir una novela y el post con recursos para escritoras. Y si ya sabes todo lo que necesitas para escribir una historia, te dejo un post con 20 ideas para relatos de terror.
Espero que los disfrutes mucho ambos.

  1. Como aprender a escribir una novela
  2. Los elementos fundamentales del relato
  3. Cómo escribir una historia que se convierta en una novela increíble
  4. El argumento y los motivos.
  5. Crear personajes inolvidables
  6. Ideas para escribir una historia de terror

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